Vistas a la página totales

domingo, 22 de febrero de 2026

A mí la sociedad civil me gusta firme y a discreción, Pedro León Zapata / Recordando un comunicado servil de escritores oficializados, lacl / Neyda Perdomo y Simón Díaz - Guillermina

© lacl 



Voy a repetir ahora aquello que escribí en 2015 sobre el comunicado oficial de una red de escritores defendiendo algo que siempre nos lució indefendible. Algunos escritores quizás se desalinearon a posteriori, no lo sé. Mi intención al rescatar esta nota no es pasar una factura, sino recordar que el asunto no iba meramente de ideologías, ni de luchas entre visiones de mundo; el asunto iba por los desmanes que estaba cometiendo un poder dictatorial contra  su propia ciudadanía. Una desvergüenza que no tiene otro nombre. Muy cómodo es mirar para otro lado cuando se cometen abusos inenarrables contra quienes piensan de manera diferente y expresan su desacuerdo. 

Para este servidor el asunto de fondo es otro y primordial: la absoluta obligación de todo estado por el respeto a la vida y a la libertad de expresión de toda persona que forme parte de la sociedad. Si algo no se puede tolerar es la intolerancia. Esa es la única intolerancia que defiendo a capa y espada. Y esa es, pienso yo, la única intolerancia que debería profesar una persona pensante y defensora del humanismo.

Algo me dice que, quizás, no todos fueron consultados a la hora de colocar su nombre en el listado. Ojalá y no estuviera yo equivocado... Pero, vuelvo y repito: si rescato esta memoria de hace 11 años no es como un pase de factura, sino por recalcar  la predominancia que se le debe a la persona humana antes que a todo poder temporal, que siempre está expuesto a ser ejercido de manera dictatorial y autoritaria por personas a quienes les importa un comino lo que piense un intelectual o un artista, un filósofo o un historiador y, menos, un poeta. Ningún gobierno, ninguno, tiene más importancia que un solo ciudadano de los que se compone una nación. 

(lacl, 21 de febrero, 2026)

*** *** ***

Ese "Comunicado oficial" de los escritores que defienden quince y último, sería leído con maravilloso acento por Cabrujas en uno de esos "Ramilletes de cursilería" que se celebraban en la Cátedra del Humor en la UCV, bajo la batuta de Zapata. Ni siquiera les da vergüenza firmar semejante adefesio plagado de floripondios, escrito por un romántico chupatintas del siglo 18. 

Hoy, como ayer, ante las desvergüenzas, me importa un coño la literatura y menos aún, "su" literatura. Lo que verdaderamente desprecio es la justificación (cuando no algún cómodo silencio) del avasallamiento selectivo instaurado, desde hace tres lustros, contra quienes no se arrodillen a rezar los mismos credos; avasallamiento practicado por vía del asesinato, la tortura, la censura, la represión o la cárcel, entre otras delicatessen. 

No entiendo cómo no aprendieron que lamer botas no es un mérito... 

Algunos de sus firmantes han clamado por tiempos de paz para Venezuela. Supongo que la paz que añoran para todos nosotros es una "Pax Romana", la paz de los pueblos sometidos...

Y conste que no pretendo que se haga con ellos lo mismo que el gobierno que defienden ha hecho con tanta gente: crear listas para para depurar la práctica del avasallamiento. 

lacl, 21 de febrero de 2015




***


Neyda Perdomo y Simón Díaz - Guillermina


Pusieron preso a tu marido, Guillermina

Pusieron preso a tu marido, Guillermina

Y se lo llevaron a una fuerte prisión

Y como Guillermina quería tanto a su marido

Fue a la cárcel a cantarle una canción

Fue a la cárcel a cantarle una canción


Murió mi madre y yo estaba ausente

Murió mi madre y yo estaba ausente

Yo ausente estaba, no la vi

Pero me dice mi padre que en su agonía de muerte

Alzó su mano y me bendijo a mí

Alzó su mano y me bendijo a mí;


Niña del campo que corta flores

Niña del campo que corta flores

De no me olvides y de azar

Corta una rosa de dos colores

Para mi amada que está al llegar

Para mi amada que está al llegar


Niña que bordas la blanca tela

Niña que bordas la blanca tela

Niña que tejes en tu telar

Bórdame el mapa de Venezuela

Y un pañuelito para llorar

Y un pañuelito para llorar.


Dejo aquí al link para quien lo quiera escuchar en su red YouTube:

https://youtu.be/L-nebnKVyVI?si=oWddeJwXxZmhh4e9

***

MALAGUEÑA MARGARITEÑA GUALBERTO IBARRETO

Hay que disfrutarla en su red de origen, haciendo clic donde dice "Mirar en YouTube"


Gustav Mahler



© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

No hay comentarios.: