sábado, 17 de agosto de 2013

Inscripciones en el dolmen. Adiós Ryōkan, hola Ryōkan



Nota del 23 de Julio, 2013

Ando desconsolado. Algunos me dirán que es por una tontería, pero no lo es. Que hay cosas más importantes, podría ser, pero en el fondo no las hay. Hoy se me ha deslizado de las manos, mientras andaba por la calle, un queridísimo tomito de bolsillo con poemas de Ryōkan, monje budista zen japonés que trazó su vida entre 1758 y 1831. Era un libro de cabecera para este servidor, edición sencilla y económica que me traje de Bogotá hace pocos años, el que desplegaba poemas despojados de todo afeite o rebuscamiento, cual pinceladas que dan cuenta de la llaneza que se regala a manos llenas en el mundo natural del que lo humano forma parte. Nunca lo leí en orden, ni lo hubiera pretendido, eso me resultaba un contrasentido. Simplemente, abría una página y no había día en que de ese infinito mundo de lo mínimo, de la escaso, de una pobreza colmada de inasibles caudales no brotara algún magnifico regalo para el alma.

Muy poco fue lo que de él transcribí. Voy a dejar tres de esas pinceladas suyas aquí…

1.

A veces me siento, silencioso,
a escuchar el sonido de las hojas que caen.
Que tranquila es, de verdad,
la vida de un monje,
alejada del mundo y sus asuntos.
Mas, entonces, ¿Por qué derramo estas lágrimas?

Soy tan consciente de la irrealidad de todo.
Una por una las cosas de este mundo van pasando.
¿Por qué sigo llorando su pérdida?

2.

Deja a un lado tu loca fiebre de buscar oro y joyas.
Para ti tengo algo mucho más precioso.
Una luminosa perla que brilla más que la luna o el sol
e ilumina cada uno y todos los ojos.
Si la pierdes te sumirás en un mar de dolor;
si la encuentras llegarás a salvo a la otra orilla.
Gratis le mostraría este tesoro a cualquiera,
pero casi nadie pregunta por él.

3.

Mis poemas no son poemas.
Cuando comprendas
que mis poemas no son poemas,
entonces, podremos hablar de poesía.

.

Ryōkan, poeta zen (1758-1831)
Tomado de “Gotas de rocío sobre una hoja de loto”, Editorial Norma, Bogotá, 1998


http://vimeo.com/1861299
Ryokan #1 from James Tate on Vimeo.


Tras la pérdida, me puse a buscar algunas cosas suyas en la red...



初時雨名もなき山のおもしろき
hatsu shigure / na mo naki yama no / omoshiroki

Lluvia primera
de invierno, montaña
sin nombre (atrayente)
(Trad. de Alberto Silva)

La primera llovizna
una montaña sin nombre
¡qué agradable!
(Trad. de Juan Manuel Cuartas Restrepo)

Primeras lluvias
en el monte sin nombre,
¡oh, qué agradable!
(Trad. de Teresa Herrero y Jesús Munárriz)

Primera lluvia de invierno
en la montaña sin nombre
¡qué seductora!
(Me atrevo a dejar una versión de este servidor…)

.
Otra maravilla del crisol imaginario

El ladrón dejó atrás

la luna
en la ventana

http://www.youtube.com/watch?v=GUWZ3ZZ7WAQ

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