martes, 28 de febrero de 2017

Guarida de los poetas. Hermann Hesse, Oda a Hölderlin, Montañas en la noche, En la niebla.




Oda a Hölderlin 

Amigo de mi juventud, a ti regreso agradecido
ciertos atardeceres, cuando entre los saúcos,
en el jardín que duerme, suena sólo
la fuente susurrante.
Hoy nadie te conoce, amigo mío; en estos tiempos nuevos
muchos se han apartado del encanto tranquilo de la Hélade,
sin oraciones y sin dioses
prosaicamente el pueblo camina sobre el polvo.

Mas, para una secreta multitud de absortos entrañables
a los que el dios llenó el alma de anhelos
aún suenan las canciones
de tu arpa divina.

Cansados del trabajo regresamos ansiosos
a la ambrosía nocturna de tus cánticos,
pues con el batir de sus alas nos envuelve
en un sueño dorado.

Y cuando nos hechiza tu canto, arde más fuerte,
más dolorosamente, hacia el venturoso país del tiempo ido,
hacia los templos de los griegos,
nuestra nostalgia interminable.


Versión provisional de un servidor. No me convencen las traducciones que he encontrado. Y no aparecen, en mi biblioteca, ninguno de los dos ejemplares de su poesía que tradujera (si mal no recuerdo, Rodolfo Modern). Esos tomos suelen caminar por la casa, son --como Hesse- caminantes. En lo que aparezca alguno de ellos, cotejo su versión para mejorar la presente.





Montañas en la noche

El lago se ha extinguido,
oscuro duerme el cañaveral
murmurando en el sueño.
Sobre el campo extendidas,
anchurosas montañas amenazan.
No reposan.
Hondamente respiran, se mantienen
Unidas, unas contra otras.
Respirando hondamente,
llenas de oscuras fuerzas, irredentas
en su pasión devoradora.

Traducción, Jesús Ruiz



En la niebla

¡Qué extraño es vagar en la niebla!
En soledad piedras y sotos.
No ve el árbol los otros árboles.
Cada uno está solo.

Lleno estaba el mundo de amigos
cuando aún mi cielo era hermoso.
Al caer ahora la niebla
los ha borrado a todos.

¡Qué extraño es vagar en la niebla!
Ningún hombre conoce al otro.
Vida y soledad se confunden.
Cada uno está solo.


Traducción, Andrés Holguín


https://www.youtube.com/watch?v=Bq4r-HcRQ5I .


Guarida de los poetas. Antonio Machado, Cante hondo, copla y arte poética...

















Cante hondo 

Yo meditaba absorto, devanando
los hilos del hastío y la tristeza,
cuando llegó a mi oído,
por la ventana de mi estancia, abierta

a una caliente noche de verano,
el plañir de una copla soñolienta,
quebrada por los trémolos sombríos
de las músicas magas de mi tierra.

...Y era el Amor, como una roja llama...
-Nerviosa mano en la vibrante cuerda
ponía un largo suspirar de oro,
que se trocaba en surtidor de estrellas-.

...Y era la Muerte, al hombro la cuchilla,
el paso largo, torva y esquelética.
-Tal cuando yo era niño la soñaba-.

Y en la guitarra, resonante y trémula,
la brusca mano, al golpear, fingía
el reposar de un ataúd en tierra.

Y era un plañido solitario el soplo
que el polvo barre y la ceniza avienta.





De mar a mar entre los dos la guerra...

De mar a mar entre los dos la guerra,
más honda que la mar. En mi parterre,
miro a la mar que el horizonte cierra.
Tú, asomada, Guiomar, a un finisterre,

miras hacia otro mar, la mar de España
que Camoens cantara, tenebrosa.
Acaso a ti mi ausencia te acompaña.
A mí me duele tu recuerdo, diosa.

La guerra dio al amor el tajo fuerte.
y es la total angustia de la muerte,
con la sombra infecunda de la llama,

y la soñada miel de amor tardío,
y la flor imposible de la rama
que ha sentido del hacha el corte frío.




Arte poética

Y en toda el alma hay una sola fiesta
tú lo sabrás, Amor sombra florida,
sueño de aroma, y luego... nada; andrajos,
rencor, filosofía.
Roto en tu espejo tu mejor idilio,
Y vuelto ya de espaldas a la vida,
Ha de ser tu oración de la mañana:

¡Oh, para ser ahorcado, hermoso día!


https://www.youtube.com/watch?v=lOZiK22SQaE

https://www.youtube.com/watch?v=pH7RRo_oKNo

Guarida de los poetas, Marina Tsvetáieva.


Marina Tsvetáieva

a Ajmatova

¡Oh musa del llanto, la más bella de las musas!
Oh, loca criatura del infierno y de la noche blanca.
Tú envías sobre Rusia tus sombrías tormentas
Y tu puro lamento nos traspasa como flecha.

Nos empujamos y un sordo ¡ah!
De mil bocas te jura fidelidad, Anna
Ajmátova. Tu nombre, hondo suspiro,
Cae en ese hondo abismo que carece de nombre.

Pisar la tierra misma que tú pisas, bajo tu mismo cielo;
Llevamos una corona.
Y aquél al que a muerte hieres a tu paso
Yace inmortal en su lecho de muerte.

Sobre esta ciudad que canta brillan cúpulas,
Y el vagabundo ciego canta loas al Señor…
Y yo, yo te ofrezco mi ciudad con sus campanas,
Ajmátova, y con ella te doy mi corazón.

Traducción, Monika Zgustová

A Boris Pasternak

Distancia: kilómetros y kilómetros?
Nos han dispersado, nos han
trasplantado ¡y qué bien estamos
en los lejanos horizontes!

Distancia y lejanías?
Des-unidos, des-acoplados.
Apartaron manos, crucificaron,
sin saber lo que destruían: la unión total.

De suspiros y tendones
nos malquistaron, nos esparcieron
y exfoliaron.
Muro y foso.
Separados, como las águilas.

¿Conspiradores y lejanías?
No nos desbarataron; mas nos perdieron
por los tugurios de las latitudes:
disgregados como huérfanos.

¿Cuál es, pero cuál es, marzo?
¡Como a las barajas nos han cortado!

24 de marzo de 1925

Traducción, Carlos Álvarez


A Rainier Maria Rilke

Rainer, quiero encontrarme contigo,
quiero dormir junto a ti, adormecerme y dormir.
Simplemente dormir. Y nada más.
No, algo más: hundir la cabeza en tu hombro izquierdo
y abandonar mi mano sobre tu hombro izquierdo, y nada más.
No, algo más: aún en el sueño más profundo, saber que eres tú.
Y más aún: oír el sonido de tu corazón. Y besarlo.

Traducción, Carlos Álvarez

Regreso del líder

El caballo... renco.
La espada... oxidada.
¿Quién es el líder
jefe de muchedumbres?

Paso -una hora.
Respiro -un siglo.
Mirando hacia lo bajo,
donde se hallan tantos.

Enemigo o Amigo,
Espina o Laurel.
Todo sueña.
El Caballo es Él.

El caballo... renco.
La espada... oxidada.
La capa, vieja.
Mas derecho el cuerpo.

Julio 3 de 1921

Traducción, Carlos Álvarez

Nota del editor de este blog. Algunos giros de las traducciones han sido matizados, cambios leves que hemos sentido necesarios.




https://www.youtube.com/watch?v=_eE9UlGbwxM





https://www.youtube.com/watch?v=IuBV95brIDg

lunes, 27 de febrero de 2017

John Cage, Daniel Charles. Para los pájaros, fragmentos contraculturales...





D.C.- ¿Debe entenderse que usted rechaza toda interpretación política de sus actividades?
J.C.- Quien dice política dice gobierno, y he sostenido con frecuencia que si existe algo inútil, ¡es el gobierno! Por lo demás, Fuller lo expresó mejor que yo: si reuniéramos a todos los políticos, jefes de gobierno, ministros y otros burócratas y los lanzáramos a la Luna, probablemente todo marcharía tan bien, si no mejor y, en todo caso, no marcharía peor que si los conserváramos entre nosotros, como hacemos hoy. De modo que no tenemos necesidad alguna de gobierno. ¡Y tampoco de política! Esta mañana, en Le Figaro, alguien del gobierno dijo que la razón profunda por la cual existe eso que se llama Estado reside en la necesidad de proteger a la gente contra su propia debilidad; en otras palabras, de proteger a los débiles contra la actividad de los fuertes. ¿Qué significa en realidad esta fórmula? Que el Estado tiene por misión proteger a los débiles, que se han hecho ricos, contra los fuertes, que son pobres. ¿No cree usted que este es el verdadero sentido de tal frase?
D. C.- Sin duda; pero usted, al decirlo, ¿no está haciendo política?
J. C.- De ningún modo, me limito a comprobar un hecho real. Si hiciera política, eso significaría que trato de imponer un gobierno a mi juicio mejor. Pero el gobierno mejor no existe.



D. C. – Lo que usted acaba de decir, ¿no lo separa de todo el marxismo?

Cuando digo que el gobierno mejor no existe, no quiero decir que el actual gobierno sea bueno. Significo que debe rechazarse todo gobierno, cualquiera que sea.  Lo que debe suprimirse en el hecho de gobernar. Por esa meta hay que luchar. Y esa lucha ha de librarse en todos los terrenos. El más importante es el de la tecnología. Thoreau dice ni más ni menos que esto.  Porque usted sabrá que Thoreau no ignoró la tecnología. 

Para los pájaros. Conversaciones con Daniel Charles. Monte Avila Editores, Caracas, 1981


https://www.youtube.com/watch?v=Hj7rq-gEzgo

https://www.youtube.com/watch?v=I2wtmQkvX7A

viernes, 24 de febrero de 2017

Glosas perdidas y reencontradas...


Otra dupla de glosas perdidas que ayer se han recobrado…



“…La lengua de los sentimientos, de la sensibilidad, de la intuición, glotis del pálpito y de la incertidumbre, es mucho, pero mucho más compleja o abigarrada que la lengua de la voz entonada o del verbo entusiasmado que, un buen día, se hizo palabra. Pero no lo es porque las esencias persigan -porque sí- el obstáculo o el encriptamiento como condición para el subsistir, sino porque la infinita gama de colores de la vida, apenas si puede ser reflejada tímidamente por nuestro afán de atar aquello que por naturaleza es inasible…”

(Esta noche, al llegar…)
25 de Mayo, 2015


***


Para ver más diáfanamente el mundo humano hay que aprender a borrarse las miradas previas al mirar propio.

23 de Febrero, 2015





https://www.youtube.com/watch?v=dtLHiou7anE

miércoles, 22 de febrero de 2017

UNO ENTRE TANTOS



UNO ENTRE TANTOS

A Mery Sananes.

Uno entre tantos, rendido entre las hojas resecas y expuestas al barrido del viento. Hojas que, de pronto, de un día para otro, amanecieron yertas.

Uno entre tantos, extraviado entre millares de manos anónimas, aherrojadas, aunque más advertidas del extravío que sus renegados cuerpos, que las portan por el mundo como esclavizados apéndices.

Uno entre tantos, traspapelado en las retinas que no miran hacia afuera ni hacia adentro, pues son los ojos los que no ven… El milagroso mundo regalado corre ante ellos, como ante ventanas deshabitadas, sin que allí nada quede registrado. El mundo es un derroche sin sentido para el corazón que ya no timbra, convertido en fuelle sin aliento y sin llama que animar.

Uno entre tantos que, desconcertado en medio de una iluminación, se dice que hay que marcharse a la montaña, que ya no hay otra solución, salvo que el mundo no amerita de soluciones y nadie quiere ir a la montaña. El mundo se deja vivir y yo soy ese hombre anónimo, perdido entre tantos; el que, a su vez, ha perdido la senda que conduce a la montaña sagrada, y que en el fondo sabe que debe, a fin de cuentas, ajustar cuentas, y bajar a la raíz infalible, al renegado y más profundo lecho de su no vivido fuego, para en él cauterizarse y limpiarse con las llamas de su propio cautiverio.
.

lacl. Un 22, a las 22... Febrero de 2017








https://www.youtube.com/watch?v=N0aaZnxnkEo

Variante para afrontar el día. Inscripciones en el dolmen.



Variante para afrontar el día. ¿Por qué no pensar que lo más decoroso para nuestras almas sea que le abramos paso a la paladina realidad, desde allá abajo, desde un fondo donde yacemos sin rezarlo? Acaso sea más dócil el canto para cada uno de nosotros, cuando lo levantamos  desde allí, desde lo más profundo de una gruta que pretendemos no revelar a nadie, pero que llevamos de indumentaria, cual mortaja de Lázaro. Resurrectos en medio de la agonía. No es algo que solamos declarar: vivimos en el ombligo de una agonía. Mas, si desde allí levantamos nuestras  voces y melodías, sin aspavientos pero con rendida entrega, acaso entonces pueda alcanzarnos como un roce de iluminación, el regalo que destella o estalla en el ombligo de una turbidez y se levanta para ungirnos de catarsis.

21-22 de Febrero, 2017; noche con madrugada.

Inscripciones en el dolmen, cuaderno y, a veces, pañuelito de lágrimas. 




https://www.youtube.com/watch?v=AJosu-ksleE&feature=share

domingo, 5 de febrero de 2017

Palabras devenidas luego de nuestra celebración de la Virgen de la Candelaria…





Fertilidad es renovación, reverdecer. Para morir hay que haber reverdecido. ¿Cómo podríamos contar con algo de la insensata, natural y ancestral jovialidad del ser, si no nos permitimos la fertilidad? No tenemos derecho a negarla en nosotros. Incluso a sabiendas de ser, a un tiempo mismo, perennidad y fugacidad, fertilidad y deslustre. 

Mas, esto aparte, ¿es que nos vamos a imponer nosotros mismos el acallamiento de lo que es el desbordarse de la vida? ¿o vamos a permitir que se imponga la tesis de anti vida que tanto promulgan los insensatos adoradores de una contrahecha razón? 

Porque no es lo mismo la insensatez de la naturaleza que la insensatez de la malherida y desamorada razón humana. La insensatez de la naturaleza no necesita de razones para prestarse a ser vivida, para donarnos los goces del ser, en cuerpo y espíritu. Y eso es algo muy distinto a la insensatez de la razón humana que pretende imponerle moldes a ese vivir nacido de las entrañas del enigma. 

Pero no porque sea un enigma enmascarado debemos pretender desoír ni desatender sus dones. No somos hijos del pecado. Hay que quitarse esa culpa de la cabeza y de los prestados pensamientos que alrededor de ella sobrevuelan como enjambre. 

La vida sobre la tierra (una tierra que flota en el cielo) es caída breve y milagrosa en lo que toca a la materia, esto es, al cuerpo, a la carne, a la sangre y a nuestra respiración; mas sin olvidar que es por medio de nuestro respirar que el cuerpo se toca con el alma. La vida y sus fertilidades son, entonces, un regalado milagro y nada de malo ni de obsceno tiene el hecho de que a ellas nos entreguemos en cuerpo y espíritu. Aunque siempre teniendo presente aquel sano consejo que nos legara alguna vez el maestro Borges: “…Hay que apurar la vida hasta las heces y luego desengañarse de ella…”