jueves 19 de noviembre de 2009

La vía regia es la vía ardua, no la expedita.
A propósito de un homenaje al poeta Rafael Cadenas.


En el mes de Noviembre la revista digital El Cautivo que edita María Antonieta Flores desde el año 2004, le ha hecho un sentido homenaje a una de nuestras voces o -para decirlo a la manera en que un tanto enigmáticamente apelaba Joseph Conrad en una de sus novelas- a uno de los nuestros: Rafael Cadenas.

En la referida edición se publican glosas de diversa tesitura -gracias a las plumas de Elkin Restrepo, María Auxiliadora Álvarez, Josu Landa y Wolfgang Ratz-, algunas fundamentadas en su decir, haciendo hincapié en su obra (o, como a él le gusta decir, en sus trabajos), para acercarnos, si en algo cabe, a esa misteriosa noción que entendemos por persona. Otras notas, de corte un tanto más íntimo, hacen más bien énfasis en las peculiaridades de su persona, con la aspiración de darnos luces del por qué de su poética, fuerza que signa prácticamente toda su obra.

Y es que, como el anhelado supuesto de Whitman, en Rafael Cadenas poesía y persona son parte de una misma esencia. Pero es que lo natural ha de ser que poesía y persona sean inseparables. Y aunque luzca como una perogrullada, voy a atreverme a lanzarla con toda la fuerza de mi brazo: si algo ha signado al mundo, en medio de este ambiguo y mal entendido ciclo de modernidad, es precisamente la ausencia de ese misterio que es la divina persona humana.

Se ha predicado, hasta el cansancio, un silenciamiento de lo personal en aras de lo colectivo, como si la suma de las partes no fuera esencial para la conformación del todo. Y para acallar a la persona se recurre a la vocinglería, a la impostura o impostación del ser. Vivimos en un mundo al revés. Y la poesía no es otra cosa que persona hablando con persona. Allí radica una de sus fibras más elementales. De allí deviene la prevención y desconfianza que algunas gentes levantan a su alrededor (como muros de contención) cuando sienten su presencia. Hay gente que siente pavor de quedarse a solas consigo. Y, por vía expedita, se prefiere el atajo, el fingimiento, el vocerío que acalla nuestra sedienta voz interior. Es un mal de nuestro tiempo con el que tiene que lidiar la soledosa persona que da cuenta del descalabro en que se vive.

Tiene razón Cadenas al hablar de trabajos cuando se refiere a sus escritos, bien sean poéticos o ensayísticos. Su obra ha sido la suma de un vivir que opta por apegarse a la intemperie antes que dejarse llevar por la vacua algarabía. La vía regia es la vía ardua, no la expedita. Y hay una insobornable honradez en la poesía de Cadenas. De allí que, aunque él mismo algunas veces haya expresado que la poesía casi no cuenta con lectores, cuente él con una buena suma de fieles leedores, esto es, de escuchas y conversadores, personas con apetito de íntimo coloquio, como el que sabe brindar su poesía.

Nos sentimos muy honrados en haber formado parte de los consultados en torno al tema de cuál pudiera ser el poema favorito de los lectores de Cadenas. Abajo reproducimos (textualmente) la selección que recogiera María Antonieta en su edición de Noviembre de El Cautivo (¡la número 48!). Pero como seguro mató a confianza, agrego que la nota del editor (n. e.) que aparece al final del texto, se sobreentiende que es de María Antonieta. Y para quienes quieran leer las glosas a que hice referencia al principio o conocer mejor esta experiencia editorial que es El Cautivo, acá les dejo las señas de la revista: http://www.elcautivo.org/

Una nota adicional: las limitaciones de espacio y de edición que impone el formato de este blog no permite, en ocasiones, reproducir con exactitud la disposición textual de los escritos poéticos. Voy a darle una relectura a la muestra luego de que se publique, pues no hay otra manera de ver el resultado final. Si noto algún dislate textual, trataré de corregirlo enseguida. En el caso del poema YOU, por ejemplo, me he visto en la necesidad de agregar una copia del scan, pues no logro que se publique tal y como fue dispuesto por Cadenas en la página. Para verlo con detalle hay que hacer click sobre la copia.


Salud!
lacl
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Los lectores ordenan:
Selección de poemas
Rafael Cadenas


Las paces

Lleguemos a un acuerdo, poema.
Ya no te forzaré a decir lo que no quieres
ni tú te resistirás tanto a lo que deseo.
Hemos forcejeado mucho.
¿Para qué este empeño en hacerte a mi imagen
cuando sabes cosas que no sospecho?
Líbrate ya de mí.
Huye sin mirar atrás.
Sálvate antes de que sea tarde.
Pues siempre me rebasas,
sabes decir lo que te impulsa
y yo no,
porque eres más que tú mismo
y yo sólo soy el que trata de reconocerse en ti.
Tengo la extensión de mi deseo
y tú no tienes ninguno,
sólo avanzas hacia donde te diriges
sin mirar la mano que mueves
y te cree suyo cuando te siente brotar de ella
como una sustancia
que se erige.
Imponle tu curso al que escribe, él
sólo sabe ocultarse,
cubrir la novedad,
empobrecerse.
Lo que muestra es una reiteración
cansada.
Poema
apártame de ti.


* Selección de Luz Marina Rivas,
escritora y profesora universitaria, Venezuela,
[Versión de Poemas selectos (Caracas: Bid&Co, 2004)]



La búsqueda

Nunca encontramos el Graal.
Los relatos no eran verídicos.
Sólo la fatiga de los caminos acompañó
a los que se aventuraron,
pero se esperaban historias,
¿qué sería nuestro vivir
sin ellas?

Nada se resolvió,
hubiéramos podido quedarnos en casa.
Es que somos tan inquietos.
Sin embargo, concluido el viaje
sentimos que en nosotros
—ya no rehenes
de la esperanza—
había nacido
otro temple.


* Selección de Luz Marina Rivas,
escritora y profesora universitaria, Venezuela.
[Versión de Poemas selectos (Caracas: Bid&Co, 2004)]



Angst

No es nada, nada
algo sin trascendencia
nada.
Una dificultad leve
en la respiración.
Problemas de agostura
parece.
¿Acaso no sabías
que la puerta es estrecha?


* De Memorial
Selección de Blanca Elena Pantin, poeta, editora y periodista, Venezuela



As if

Es como si amáramos. Es como si sintiéramos. Es como si viviéramos.

Esto fatiga. Hasta se ansía un error. puede que al equivocarse los
actores rocen la verdad.


* De Memorial
Selección de Blanca Elena Pantin, poeta, editora y periodista, Venezuela



Ars poética

Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
Que se mantenga como un latido.

No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa ni añadir
brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad.
Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico. Debo llevar en peso mis
palabras. Me poseen tanto como yo a ellas.

Si no veo bien, dime tú, tú que me conoces, mi mentira, señálame
la impostura, restriégame la estafa. Te lo agradeceré, en serio.
Enloquezco por corresponderme.
Sé mi ojo, espérame en la noche y divísame, escrútame, sacúdeme.


* De Intemperie
Selección de Andrés Cruchaga, poeta, El Salvador



You

Tú apareces,
tú te desnudas,
tú entras en la luz,
tú despiertas los colores,
tú coronas las aguas,
tú comienzas a recorrer el tiempo como un licor,
tú rematas la más cegadora de las orillas,
tú predices si el mundo seguirá o va a caer,
tú conjuras la tierra para que acompase su ritmo a tu lentitud de lava,
tú reinas en el centro de esta conflagración como ave inmóvil
y del primero
al séptimo día
tu cuerpo es un arrogante
palacio
donde vive
el
temblor.


* De Una isla.
Selección Carmen Chazzin, estudiante universitaria, Venezuela.



Carro por puesto

Viento en el rostro
constelaciones familiares -Escorpión, Toro, Sagitario-
avisos de negocios, calle-carretera, ladrido de perros;
la rutina conduce como por un hilo al hogar:
lámpara, otra luna en la ventana,
libros sabios,
papeles.
Recorrido
que anuda las noches
en una sola.
El barrio siempre
descarnado
con sus vísceras afuera.
Todo eso eres,
destilada sombra.
La separación es sólo contrafigura
de un ver.


* De Memorial
Selección Carmen Chazzin, estudiante universitaria, Venezuela.




Eludías
el encuentro
con el tú
magnífico,
el que te toma
y te anula como tempestad
y de ti arranca al que busca.


* De Amantes.
Selección de Olga Fuchs, arquitecta, Venezuela.



Desprenderse para ser libre, tal es la exigencia capital de los místicos. Han de romperse las ataduras. El alma debe irse "quitando quereres", dice bellamente San Juan de la Cruz. Esto en el estadio inicial. Después quien obra es Dios. Lo cual podría decirse de otra manera: que una instancia distinta al yo comienza a operar. El vacío que se hace en el alma desnuda lo ocupa una presencia desconocida. O tal vez el vacío sea esa presencia.


* Apuntes sobre San Juan de la Cruz y la mística.
Selección de Acianela Montes de Oca, periodista y profesora universitaria, Venezuela




Estamos
donde nos sorprendió la noche.

Sin designio,
sin pista,
sin apoyo.
Ensayando
movimientos usuales.

Sólo nos queda
el contacto.


* De Gestiones
Selección Ernesto Suárez, poeta, Tenerife, España




Donde las manos ya no persiguen,
apareces.

* De Amante
Selección Ernesto Suárez, poeta, Tenerife, España




Yo pertenecía a un pueblo de grandes comedores de serpientes, sensuales, vehementes, silenciosos y aptos para enloquecer de amor. Pero mi raza era de distinto linaje. Escrito está y lo saben -o lo suponen- quienes se ocupan de leer signos no expresamente manifestados que su austeridad tenía carácter proverbial. Era dable advertirla, hurgando un poco la historia de los derrumbes humanos, en los portones de sus casas, en sus trajes, en sus vocablos. De ella me viene el gusto por las alcobas sombrías, las puertas a medio cerrar, los muebles primorosamente labrados, los sótanos guarnecidos, las cuevas fatigantes, los naipes donde el rostro de un rey como en exilio se fastidia.
Mis antepasados no habían danzado jamás a la luz de la luna, eran incapaces de leer las señales de las aves en el cielo como oscuros mandamientos de exterminio, desconocían el valor de los eximios fastos terrenales, eran inermes ante las maldiciones e ineptos para comprender las magnas ceremonias que las crónicas de mi pueblo registran con minucia, en rudo pero vigoroso estilo.
¡Ah!, yo descendía de bárbaros que habían robado de naciones adyacentes cierto pulimento de modos, pero mi suerte estaba decidida por sacerdotes semisalvajes que pronosticaban, ataviados de túnicas bermejas, desde unas rocas asombradas por gigantes palmeras.
Pero ellos -mis antepasados- si estaban aherrojados por rigideces inmemoriales en punto a espíritu, eran elásticos, raudos y seguros de cuerpo.
Yo no heredé sus virtudes.
Soy desmañado, camino lentamente y balanceándome por los hombros y adelantado, no torpe, más sí con moroso movimiento un pie, después otro; la silenciosa locura me guarda de la molicie manteniéndome alerta como el soldado fiel a quien encomiendan la custodia de su destacamento, y como un matiz, sobrevivo en la indecisión.
Sin embargo, creía estar signado para altas empresas que con el tiempo me derribarían.


* De Los cuadernos del destierro.
Selección Néstor Garrido, periodista y profesor universitario, Venezuela.





Llegas
no a modo de visitación
ni a modo de promesa
ni a modo de fábula
sino
como firme corporeidad , como ardimiento, como inmediatez.


* De Amante
Selección Mary Rojas, psicóloga y profesora universitaria,Venezuela.




Tú que caminas ésta noche en la soledad de la calle, vas llena de besos que no has dado.
Del amor ignoras la escritura prodigiosa.
Aunque no me conoces, en mi cuerpo tiembla el mismo mar que en tus venas danza.
Recibe mis ojos milenarios, mi cuerpo repetido, el susuro de mi arena.


* De Una isla.
Selección Mary Rojas, psicóloga y profesora universitaria,Venezuela.



[18]


que si no llego a ser nadie
habré muerto.


* De El espectro en Memorial.
Selección Milagro Haack, poeta,Venezuela.



Temor

Alguien cierra una puerta a un hombre que enmudece, se mira en su celda de un solo respiradero y duda de que él mismo exista.
Algunas veces, por instantes, es sacado a ver sol, pero vuelve por sus propios pasos a su sitio.
Allí al menos sabe que sufre.


* Selección Fedosy Santaella, narrador, Venezuela.



Beloved Country

Cuánto tuyo no se desenvuelve como música perdida en mí.
País al que regreso cada vez que me he empobrecido.
Sello, fasto, bóveda de los cofres.

Nunca me has negado tu leche de virgen.

Mi reflujo, mi fuente secreta, mi anverso real.

Ignoro el alcance de tu olor de especia, pero sé que has estado
en todos mis puntos de partida, envolviéndome,
Oriente solícito, como una ceremonia.

País a donde van las líneas de mi mano, lugar donde soy otro,
mi anillo de bodas. Seguramente estás cerca del centro.


* De Falsas maniobras
Selección de Naida Saavedra, Profesora y estudiante de PhD en FSU. Venezuela/USA



Mi pequeño gimnasio

Consta de una almohadilla que golpeo con acompañamiento musical.
Un saco de arena donde descargo todo el peso de la calle.
Una esterilla para hacer contorsiones que producen oIvido.
Un hueco en triángulo donde me oculto para no ver.
Una cuerda donde me castigo por toda la prudencia del día.
Un artefacto en forma de O en el que me doblo para evitar los reclamos de mi conciencia.
Una barra horizontal sabre la cual me río de mis intenciones.
Una tabla donde doy golpes innecesarios que podrían estar mejor dirigidos.
Un pequeño extensor de idiota que me estira por todos los frutos que no tomé, los actos que no hice, las paIabras que no me atreví a decir.
Una soga donde extorsiono mi brazo derecho por todas mis indecisiones, oIvidos, cambios.
EI resto lo compone el ajuar ordinario de todo deportista. Los ejercicios son efectuados en la oscuridad. Por vergüenza no admito espectadores. (EI descontento sordo, por otra parte, ahogaría al que osara entrar.)
Soy de todas maneras un aprendiz. No he podido alcanzar mis rodillas con la frente, todavía me es imposible arquearme hacia atrás hasta tocar el suelo, tampoco logro parame sobre las manos.
Algunas veces el exceso de pesadez me vuelve ridículo. (Me recuerdo en lamentables posiciones y siento dolor). A pesar de mis esfuerzos sigo siendo carnívoro, rudo, indisciplinado.
En el fondo los ejercicios están enderezados a hacer de mí un hombre racional, que viva con precisión y burle los laberintos. En clave, persiguen mi transformación en Hombre Número Tal. Llanamente y en mi intimidad, espero con ellos dejar de ser absurdo.


* De Falsas maniobras.
Selección de Lisbeth Salas, fotógrafa, Venezuela, y de Isaac Chocrón, dramaturgo y novelista, Venezuela.



****

Tuve la fortuna de dar joven con LOS CUADERNOS DEL DESTIERRO y FALSAS MANIOBRAS. Muchas de las imágenes que se despliegan en esos libros se quedaron reverberando en el discurso silencioso que fluye dentro de uno, como una resonancia u onda en el agua que no ha dejado de multiplicarse. Pero creo que el cuaderno de las FALSAS MANIOBRAS estaba más hecho a las angustias e indagaciones del joven que fui. En ese libro hay un poema legendario, FRACASO, en el que Rafael López Pedraza se apoyó para escribir uno de sus más vívidos ensayos. Sin embargo, voy a quedarme con NOMBRES, un poema mágico, alado, plagado de erotismo y soledad, que también nos habla de un fracaso cotidiano, citadino (¿cómo no habría de ser soledoso?). Un poema, si se quiere más poético aún que el antedicho. Si uno se atiene a las ideas expuestas por Robert Graves en su famoso estudio mitográfico La Diosa Blanca, tendríamos que convenir que NOMBRES está ofrendado a La Diosa y que, incluso, acaso haya sido ella quien le susurrara sus líneas al oído. Por cierto, Cadenas es, entre nuestros poetas, quien más fervorosamente y sin retraimientos le canta a La Diosa.

Luis Alejandro Contreras, escritor, Venezuela.


Nombres

te llamas hoja húmeda, noche de apartamento
solo, vicisitud, campana, tersura y lascivia,
ingenuidad, lisura de la piel, luna llena, crisis
oh mi cueva, mi anillo de saturno, mi loto de
mil pétalos
Éufrates y Tigris, erizo de mar, guirnalda, Jano,
vasija, tórtola, S. y trébol
ovípara
uva, vellocino y petrificación
podrías llamarte…
pero tu nombre es
lecho, lavamanos, dentífrico, café, primer cigarrillo,
luego sol de taxis, acacia, también te llamas acacia
y six pi em -em- or half past six or seven,
cerveza y Shakespeare
y vuelves a llamarte hoja húmeda, noche de
apartamento solo
día tras día,
sí, tienes tantos nombres
y no te puedo llamar
todo tan absurdo como esas mañanas sin amor
que el espejo de los baños recoge y protege
todo tan desoladamente inabordable
todo tan causa perdida.

(tal como aparece en la edición de Fundarte de 1979)


Nombres

te llamas hoja húmeda, noche de apartamento solo, vicisitud,
campana, tersura y lascivia, ingenuidad, lisura de la piel, luna
llena, crisis
oh mi cueva, mi anillo de saturno, mi loto de mil pétalos
Éufrates y Tigris, erizo de mar, guirnalda, Jano, vasija, tórtola, S.
y trébol
ovípara
uva, vellocino y petrificación
podrías llamarte…
pero tu nombre es
lecho, lavamanos, dentífrico, café, primer cigarrillo,
luego sol de taxis, acacia, también te llamas acacia y six pi em
-em- or half past six or seven,
cerveza y Shakespeare
y vuelves a llamarte hoja húmeda, noche de apartamento solo
día tras día,
sí, tienes tantos nombres
y no te puedo llamar
todo tan absurdo como esas mañanas sin amor que el espejo de
los baños recoge y protege
todo tan desoladamente inabordable
todo tan causa perdida.

(tal como aparece en la edición de Pre-textos de 2007)


Fracaso

Cuanto he tomado por victoria es sólo humo.

Fracaso, lenguaje del fondo, pista de otro espacio más exigente,
difícil de entreleer es tu letra.

Cuando ponías tu marca en mi frente, jamás pensé en el mensaje
que traías, más precioso que todos los triunfos.
Tu llameante rostro me ha perseguido y yo no supe que era para
salvarme.
Por mi bien me has relegado a los rincones, me negaste fáciles
éxitos, me has quitado salidas.
Era a mí a quien querías defender no otorgándome brillo.
De puro amor por mí has manejado el vacío que tantas noches
me ha hecho hablar afiebrado a una ausente.
Por protegerme cediste el paso a otros, has hecho que una mujer
prefiera a alguien más resuelto, me desplazaste de oficios
suicidas.

Tú siempre has venido al quite.

Sí, tu cuerpo, escupido, odioso, me ha recibido en mi más
pura forma para entregarme a la nitidez del desierto.
Por locura te maldije, te he maltratado, blasfemé contra ti.

Tú no existes.
Has sido inventado por la delirante soberbia.
¡Cuánto te debo!
Me levantaste a un nuevo rango limpiándome con una esponja
áspera, lanzándome a mi verdadero campo de batalla,
cediéndome las armas que el triunfo abandona.
Me has conducido de la mano a la única agua que me refleja.
Por ti yo no conozco la angustia de representar un papel,
mantenerme a la fuerza en un escalón, trepar con esfuerzos propios,
reñir por jerarquías, inflarme hasta reventar.
Me has hecho humilde, silencioso y rebelde.
Yo no te canto por lo que eres, sino por lo que no me has dejado
ser. Por no darme otra vida. Por haberme ceñido.

Me has brindado sólo desnudez.

Cierto que me enseñaste con dureza ¡y tú mismo traías el cauterio!,
pero también me diste la alegría de no temerte.

Gracias por quitarme espesor a cambio de una letra gruesa.
Gracias a ti que me has privado de hinchazones.
Gracias por la riqueza a que me has obligado.
Gracias por construir con barro mi morada.
Gracias por apartarme.
Gracias.


(tal como aparece en la edición de Pre-textos de 2007)


* De Falsas maniobras



****
Esta selección surge bajo la idea de darle la palabra a los lectores ya que siempre se opta por una visión única o hegemónica para seleccionar los textos de un determinado autor y bajo un criterio de autoridad, que siempre será dudoso. No tiene la intención de mostrar los textos más populares sino ofrecer otra arista para acercarse a la poesía de Cadenas como celebración por el reconocimiento que su obra ha obtenido. Mínima punta del iceberg de los poemas que acompañan a los lectores, este breve espacio se abre para que pueden expresar su afecto hacia Rafael Cadenas y su obra. Por supuesto, la muestra es pequeña y responde al azar y la mayoría son personas con la que el cautivo mantiene algún contacto y que tienen una relación con el lenguaje más allá de la simple comunicación. Se inquirió en otros lectores, pero no llegó la respuesta.
Al azar y a pocos lectores, ya que hay que ajustarse a las posibilidades, se preguntó por el poema favorito o más significativo. En general, los poemas se presentan en el orden que llegaron las respuestas. Hubo quien a conciencia seleccionó la prosa del autor.
Pocos pudieron decidirse por uno, algunos señalaron un libro. Naida Saavedra, Andrés Cruchaga, Arturo Almandoz, Carmen Chazzin mencionaron Los cuadernos del destierro.
Los poemas que el tiempo ha hecho emblemáticos, siguen allí hablándole a los lectores de siempre y a los nuevos:
“Derrota” (que no se incluye por su extensión y porque es fácil ubicarlo en antologías o en la web) fue mencionado por Carmen Chazzin (Venezuela, estudiante universitaria) y por Isadora Bonilla (México, escritora), “Fracaso” fue mencionado por Luis Yslas y Luis Alejandro Contreras, ambos de Venezuela y también escritores.
Las versiones fueron revisadas a la luz de algunas ediciones (salvo el poema “Temor”), ya que ciertas transcripciones que el fervor ha llevado a la red no recogen exactamente la versión impresa. Por otra parte, hay poemas que han sido revisados por el autor y los lectores son atentos con estos detalles. Por eso, al final de la muestra se presenta el comentario y la selección de Luis Alejandro Contreras.
Así se le rinde homenaje a uno de los poetas tutelares de la literatura venezolana.
(n.e.)

fotografía: Lisbeth Salas

sábado 31 de octubre de 2009

El hilo de Ariadna

Aquí vuelvo, una vez más, tozudamente, a dejar rastros en esta bitácora del vivir. Sigo enfrascado en una lucha que, por un lado, me impulsa a practicar lo que Isaak Babel denominó como género del silencio y, por el otro, me empuja a seguir insistiendo, bogando, respirando y rayando papeles en horas de descuido. Transcribo algunas notas halladas recientemente en cuadernos, agendas y hojas sueltas y que me he propuesto ordenar.

Salud!

lacl


De El Cuaderno Elefante, inédito.


El hilo de Ariadna


En el camino de mi vida me ha tocado ver cómo se incrementa un tipo de mujer, cuyo rasgo fundamental pudiéramos calificar como el de un animus exacerbado. Se regodea en la exposición de sus facetas viriles y no oculta el rechazo y aborrecimiento de lo que antigua o clásicamente se tenía por el fino hilar de lo femenino.

Que la mujer había de ser redimida y resarcida por sí misma -en su psique y en la psique del hombre- tras largas centurias de oprobio y discriminación es un hecho que ningún hombre del mundo (que estuviera en su sano juicio) debería rebatir; independientemente de la patente peculiaridad que podemos divisar entre, por una parte, las sociedades regidas por los patrones culturales del hemisferio occidental -pautas de conducta marcadas por una sombra que ciega y fervorosamente aspira a imponer sobre el conjunto el reduccionismo y la unanimidad- y, por la otra, los patrones que conciertan la vida de los pueblos del hemisferio oriental, tan aparentemente divergentes de los de Occidente y tan parecidos en el unánime gusto por el uso de métodos coercitivos (eufemísticamente, designados como didácticos, ductores o correctivos) sobre esa singularidad que es la persona humana. Y no dejan de impresionarme las extraordinarias coincidencias que se suscitan en prácticamente todas las colectividades, en las que un insomne poder instituido lucha por defender un statu quo universalmente caracterizado por exhibir un talante represor del libre albedrío.

Lo asombroso -y lamentable- de esta redención femínea es que, para conquistarla, un grupo tan representativo de mujeres haya tenido que asumir como suyo el “manierismo” del esquema patriarcal, pues ello trajo como consecuencia un descuido o abandono de lo que podríamos denominar parcelas de remanso propias de la interioridad femenina, lo que -a su vez- trajo algo más nefasto: un olvido de sí. Siendo el alma un útero sutil, ¿cómo puede la mujer permitirse, ya no el olvidarse, sino incluso la posibilidad del recordarse? Tampoco deberíamos permitirnos -ni mujer, ni hombre- otro olvido: que en la médula de la palabra recordar, viaja enquistada la voz del corazón.

Acaso el accionar del hombre no le haya dejado otro camino a la mujer, dado que las más diversas expresiones culturales son, como dijimos, eminentemente patriarcales, esterilizadoras y paradójicamente priápicas, claro que en un sentido fálico-enmudecedor de lo femenino; pues el término patriarcal (como todo patrón cultural enmohecido) no trae nuevos ímpetus, no carga retoños, ni transporta simiente; es un bastón infecundo o, cuando menos, un inútil as de bastos. Hace milenios que el patriarca no es más que un falo enamorado de sí mismo.

Pero aquí las nociones de saber, de imaginar, de intuir o presentir tales desatinos, ni aminoran ni atemperan las dimensiones de los daños causados.

Y nadie sabe en dónde yace enterrado el hilo de Ariadna.
















* * * * *

Hay cierto memorar en el olvido,
esto es,
como un recuerdo
que no necesita recordarse.


* * * * *

Es bueno saber cómo olvidarse.
A condición de que,
de cuando en cuando,
sepa uno cómo recordarse.



* * * * *

De mi cuaderno Cor e Arte.

A Oleira Parra

Yo tuve una amiga que lloró a mares (en realidad, la sigo teniendo, aunque ella ya no está aquí)… y lloró a mares, decía, cierta vez que se sentó en un café de Nueva York para tomar su almuerzo.

Mi amiga, mi hermana, que en cierto modo había emprendido una huída para encontrarse, para lavarse de inocencia en virtud de una culpa que ella no forjó, estaba -de pronto- bañada en lágrimas. Las manos. Los ojos. Las manos y los ojos del joven que, como un guerrero solitario, en la mesa de enfrente, levantaba pausadamente bocado tras bocado…

Era un ser extremadamente hermoso y desvalido. Y, sin embargo, una oceánica impasibilidad, como la que nos comunican los mares sin vientos ni corrientes, parecía insuflar su corazón. No se percataba de ser un ser alado. O, al menos, eso parecía.

Mi amiga, mi hermana que hoy ya no está aquí, pero que no se atreve a dejarme porque no quería dejarme, se vio impulsada a salir a trotes del café.

¿Dionisio? ¿Pan? ¿Orfeo?

No lo sé.

¿Acaso Eva, madre universal, erotia redimida?

Menos aún lo sé.

Sólo sé que la pasión marcó ese día. Y que él y ella cruzaron sus miradas, lo cual bastó para que se percataran de estar vivos y felices. Impasible y quemantemente vivos y felices.

Octubre, 2008

* * * * *

(Texto escrito en una agenda)


Todo punto de vista está irrebatiblemente supeditado a las bondades y miserias que puede ofrecer un punto de mira, un espacio agonizante sosteniendo las plantas de los pies de un ser que se desmaña por conocer la razón de su anonimia.

Pero a mí me luce que nada ha incidido más, en ese divino don de la enunciación de opiniones, que la azarosa circunstancia de tener llenas o vacías las vías digestivas.

Topografía y digestión son divas de nuestro drama.

Y el alma no hace ruido al respirar.


Mayo 14, 2007


* * * * *









Proveniencia de las imágenes:

1. La pícara mirada de Gloria, con quien sostuvimos grandes conversas durante nuestra estadía en La Antigua, Guatemala, un paraíso en la tierra…
2. Foto de Isaak Babel.
3. Dos tomas de esa maravillosa mujer que fue Isadora Duncan, emancipada mujer que no cayó en la trampa de representar el papel del hombre.
4. Hestia y Demeter.
5. Una de las hermosas pinturas de Chagall.
6. El nacimiento de Venus, de Botticelli.
7. El volcán de agua visto desde La Antigua, Guatemala.



GUARIDA DE LOS POETAS

Antonio Gamoneda

http://www.youtube.com/watch?v=bWldtQmFohE

martes 29 de septiembre de 2009

Guarida de los poetas

Sylvia Plath Lady Lazarus


http://www.youtube.com/watch?v=esBLxyTFDxE


Anne Sexton

http://www.youtube.com/watch?v=UfvS_fgbuDI

Camaron - Como el Agua

http://www.youtube.com/watch?v=C3D4DG5ztaQ


Paul Winter Consort

http://www.youtube.com/watch?v=HEdh2jXDe5I

Ezra Pound Con usura

http://www.youtube.com/watch?v=Aba1dVLVSFg

lunes 31 de agosto de 2009

Luego de largos meses de silencio, o mejor, de nocturnos soliloquios, vuelvo una vez más, en el último día y en la última hora, a escribir algunas notas en este albergue sin techo. No es que no haya escrito alguna que otra cosa pero, la verdad, es como si se me hubiese atorado en el alma un intragable hueso y como si mi alma estuviese alojada en la garganta. A tal designio me han llevado los vientos de cólera que se levantan en nuestras ciudades y comarcas. Esta tarde ha surgido, porque sí, un texto algo impensado, algo extraño, (esto es, como una vuelta al habla). Surgió en respuesta a una breve línea sobre el ching 14, La Gran Potencia. No es que avale lo escrito, tan tibio aún sobre la hoja, pues ni siquiera lo he revisado, conducta que no acostumbro ni predico, pero de ello me atrevo a dejar huella en esta página (al menos, por ahora), tan sólo porque ha sido fruto de lo insospechado.

Salud
lacl


Que se lo coman todo, ¿qué más da?
diría un poeta extenuado de lidiar con buitres,
harpías con calzado.

¿Quién, como un César
querría ir, ver y vencer?

Todos, al parecer...

y marchan embelesados
tras una seductora y dadivosa esfinge
que promete un reino de ecuménica paz,
al son de las trompetas
de la muerte.

Son los años de clamor
por la Gran Potencia.
Pero el gran poder no está
en la consagración de los imperios,
ni en los vivas y mueras
de gemidos asordados,
el gran poder no está en la fuerza
de una agremiada cobardía
o en los himnos heroicos
de vengadores milicianos.

Es tiempo de callar.

Son días de hablarle a nuestro ombligo.

No es tiempo de cobardía,
pero la sequía de las almas
impone una vuelta al laberinto.

Sombras y espectros van en multitudes,
no el elixir de las almas.

Será preciso remontar una rama,
un risco o el techo de una casa
y ver a las gentes arrastrarse
como un río crecido
por las calles de las ciudades,
por tierras de nadie,
por aldeas y montañas,
enfebrecidos, posesos,
agitando banderas
de heteróclitos ardores.

Violencia, cólera y crueldad
son las hostias que,
por desprendida misericordia,
han de imponer al resto
de una desamparada humanidad.

Prepotencia es moneda de la diaria jerga.

Las masas se complacen en ser masas
y se aventuran a la empresa
de alcanzar las gestas colosales
de un diario escarnio.

Mas con ello sólo logran ahogarse en la disipación,
porque se les extravió el fulgor
que llega al ombligo por el sendero del oído
y la copla que se irriga entre las venas
en virtud de la gracia suspirante
que pulsa en las rondas del mirar…

Será preciso tomar las formas
y cadencias del junco o del bambú que,
ante tormentas y vientos huracanados
doblan la cerviz, para luego levantarla
en medio de la soledad, la quietud
y el apacible rumor de una paz exenta
de las huellas de los hombres.

Fuerza es debilidad
y débil es el gran poder
adorado por las muchedumbres.

Nada ganarás, nada perderás.
Ese será tu verdadero y soledoso triunfo.
.
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Agosto 31 de 2009, atardecer...
.
.
La frase -escueta y directa- que coloca Sebastián en su dibujo, pudiera haberla dicho cualquier persona en cualquier hora y lugar, en medio de una conversación, pero la recogimos del libro La Diosa Blanca, de Robert Graves.
Conaculta felicita a Rafael Cadenas, Premio FIL de Literatura y Lenguas Romances 2009

Comunicado Núm. 1291

***El poeta venezolano recibirá la distinción en la edición de este año de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
Conaculta felicita al poeta venezolano Rafael Cadenas (Barquisimeto, Venezuela, 1930), galardonado con el Premio FIL de Literatura y Lenguas Romances 2009 que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
De acuerdo con el fallo del jurado el premio se le entrega en reconocimiento a una vida dedicada a la literatura. El jurado destaca que “Cadenas encarna hoy para los más jóvenes el horizonte de una palabra que se aleja del lirismo tradicional y trae consigo el imperativo de darle voz a aquello que, de otro modo, ya no encuentra espacios para decirse en nuestra época. Un exigente ejercicio crítico en busca de la expresión más auténtica, despojada y límpida, lejos de cualquier retórica o de cualquier afán estilístico o estético. Lúcido y vigilante, Cadenas no ha dudado en ir rompiendo con las formas, los géneros y los discursos más frecuentes dentro de la poesía moderna”. El jurado estuvo integrado por María Luisa Blanco (España); Ana María González Luna (México); Gustavo Guerrero (Venezuela); Darío Jaramillo (Colombia); Lucía Melgar Palacios (México); Vicente Quirarte (México) y Raymond L. Williams (EU).

Entre sus libros destacan En torno al lenguaje, Apuntes sobre San Juan de la Cruz y la mística, Memorial, Amante, Cantos iniciales, Una isla, Cuadernos del destierro, y Gestiones. Ha recibido el Premio Nacional de Literatura en Venezuela, el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde, la Beca Guggenheim y doctorados Honoris Causa de las Universidades Central de Venezuela y Los Andes.


Tomado de http://www.conaculta.gob.mx/?p=24167

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Rafael Cadenas, Las paces (posted by Nidia Hernández)

http://www.youtube.com/watch?v=tdItT5_rFk0


Rafael Cadenas. Casa solariega (posted by casasolariega, video de Mariela Casal)


http://www.youtube.com/watch?v=XQ06Zd8b3BY

viernes 7 de agosto de 2009

Guarida de los poetas

Robert Graves as himself. "Man in the mirror"

http://www.youtube.com/watch?v=JcJXrfwUiS4

JRR Tolkien Reads The One Ring Poem

http://www.youtube.com/watch?v=g3_2D_ErL_I

Ray Charles - Cry

http://www.youtube.com/watch?v=aC6zCkzPNK8

As Time Goes By - Carmen McRae and Count Basie celebrating Billie Holiday

http://www.youtube.com/watch?v=lo1JlHttnS0

Billie Holiday - Strange Fruit

http://www.youtube.com/watch?v=h4ZyuULy9zs

Knocking on Heaven's Door by Bob Dylan

http://www.youtube.com/watch?v=d-5JvACzGp8

Luis Eduardo Aute - La Belleza

http://www.youtube.com/watch?v=-QG8YMA4EbU

Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla,
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón.
Y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
aunque se hunda en el asfalto
la belleza.
Míralos como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre
locos, porque nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
más que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza.
Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales
tanto vendes, tanto vales
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza.

jueves 30 de julio de 2009

Algunos pasajes de EL CUADERNO ELEFANTE


***

Más que un nato observador,
más que un abstraído contemplador,
soy un doliente del mirar.

***

Las cofradías poéticas no son muy de mi agrado, aunque no dejo de reconocer que algunos finos cultores de la poesía hicieron filas en agrupaciones de toda índole. Tengo, sin embargo, en mayor estima las amistades poéticas que las referidas cofradías pues, indisoluble y primordialmente, siento y creo que un poeta cuenta únicamente con la gozosa o padecida comparsa de su soledad.

***

No sé que me hace barruntar, hoy,
que la exterioridad de mis días dura menos
o que la interioridad de mis horas conmigo dura más…

***
(pensamiento viejo, antiquísimo)

Soy un solitario que se deleita en lo gregario


***

¿Buscar la belleza por vía del amor?
Conviniendo que pudiera ser una opción,
¿cuántas veces partiendo por lana volveríamos trasquilados?
¿y cuántas veces no sería uno quien se arroga el papel
de esquilmador de sueños de un alma desguarnecida?
Tendríamos que comenzar por convenir, primeramente,
que somos los cultores de una desmemoria del corazón.

***

Cuando era un joven recuerdo que, en las conversaciones con mis amigos, solía apelar a una frase de intención algo burlesca para referirme a ciertos lances de licencia amorosa; me refiero a aquellos lances capaces de arrobar los sentidos y secuestrar la esencia e impulso vital del sujeto inmerso en tales licencias; lances capaces, también, de ocasionar un cisma en la que, hasta entonces, se había asumido como una establecida relación amorosa. Decía: es que los seres humanos, hombres y mujeres, somos unos animalitos. Lo expresaba así, en diminutivo, como para colocarle una guinda de humor a nuestro salvajismo, pero con la intención de destacar la endeblez de nuestra apoyatura en los típicos racionalismos esbozados para justificar los desafueros del Eros. Desde entonces, no creo que haya cambiado tanto el mundo y, menos aún, el ser humano. ¿Cuántas veces no se ha visto tal impulso repetirse? El humano vínculo amoroso pareciera estar tocado, por y para siempre, por un pícaro ladrón de esencias, como si se tratare de la eterna proyección de una comedia en la que hubiéremos quedado atrapados. Como si estuviésemos representando, a perpetuidad, Las sonrisas de una noche de verano, aquella memorable película de Bergman.

***

Basta con que un solo poema
nos dé muestras o indicios
de haber alcanzado alguna redondez
(una indivisa, amorosa y angulosa madurez),
para justificar
nuestra existencia


***
La postal-collage que acompaña estas líneas la hizo mi hijo siendo un niño.