jueves, 16 de junio de 2011

Alma / Mientras dure



Alma / Mientras dure

El dueto de girones de la imago que se juntan so pretexto del vocablo del alma, me parece que se asienta -un tanto desmedidamente- en la ironía y la acidez que nacen del contemplar el tono agónico que cobra los espacios de la comedia humana, al darle la espalda a un mundo de divinidades que fluye en nuestras venas. Sin embargo, acá los dejo. Forman parte de un viejo cuaderno que lleva por título “Mientras dure”, que es, a su vez, título de uno de los esbozos poéticos allí reunidos y que avizoré como sextante para la navegación de aquellos días. Dedicado a Juan Sánchez Peláez, es un boceto poético que, por pudor, nunca me aventuré a tributarle personalmente…  Lo agrego luego del dueto inicial…

(lacl)



Alma

I.


Todos tenemos una amante o un amante
en nuestra alma.

Los hombres tenemos nuestra Eurídice
bañándose en el lecho del río
que fluye en nuestro fondo.

Pero preferimos no ir a su encuentro.

Alegamos no querer interrumpirla,
mas la oculta realidad, nuestro secreto,
es que no sabríamos amarla
y que tan sólo tenemos miedo
de morir por nuestra propia mano.

Porque nos aterra el andar desposeídos.

No queremos reconocer la vileza de nuestro egoísmo
y preferimos quedarnos revoloteando en pensamientos,
maquillar de vida la inmediatez de nuestros deseos.

Lo sabemos, si partiésemos en su búsqueda,
nos ocurriría lo mismo que a Orfeo,
no podríamos marchar hacia la luz
sin dejar de constatar continuamente
su presencia, su respaldo.

Y si, al perderla,
corremos el riesgo de morir despedazados,
no tendríamos siquiera el consuelo
de dejar nuestra cabeza cantando entre las aguas.

Hace mucho que calló nuestra facultad para el canto.



II.


Todos tenemos una amante o un amante
en nuestra alma.

Las mujeres tienen a Dionisio
oscilando entre frenéticas danzas,
recorriendo los montes de un mítico país
en una edad de oro ya perdida.

En aquellos tiempos, Dios
(o los dioses que eran dios)
tenía una morada en cada molécula de lo creado.

Y ellas, sabiamente, recelaban del saber.
 
Tan sólo contaban con la certeza de lo sagrado
de todo sufrimiento,
lo profano de cada nuevo amanecer,
lo milagroso de todo extático encuentro
con lo insondable de estar vivos,
con lo insondable de estar muertos.


Tan sólo tenían la certeza del poder encantatorio
y  seductor del abandono al olvido,
la de su extravío en la celebración de una mística y cruda
comunión con lo que no se puede ser.

Y a ellas no las habitaba el temor de vivir
que hoy manifiestan como una viril cobardía.

Las habitaba el soplo mágico de ser
tan pronto un ciervo como luego una yegua,
tan pronto un tigre como luego una perdiz.

Quizás, oscuramente, intuyen que si atienden
las arrobadoras contorsiones de Dionisio,
podrían levitar hasta los confines del cielo
y, por un momento, brillar como las Pléyades.
 
Pero, quizás, juzgan estúpido el papel de Ariadna
y prefieren invocar estaciones de escarnio
hacia una desguarnecida tribu de Teseos.



Mientas dure

A Juan Sánchez Peláez




¿Por qué no soy yo el hijo de un Sioux que, de cuclillas,
soporta impávido las inclemencias del sol
en medio de la aridez de una tierra olvidada,
al margen de una estación de trenes,
o por qué no soy el Yanomami que duerme
sobre un trozo de cartón a la entrada de un centro comercial,
mientras su concubina ofrece sus collares?

¿Por qué no estoy talando árboles obedientemente
o desarmando carros entre refunfuños?
 
¿Por cuál capricho del destino se dictaminó
que yo no calzara los zapatos
de un inmigrante italiano que vende
la salvación de puerta en puerta?

¿Y quién me legó, además, este arte histriónico
que me permite fingir, ser uno más de la fila?

¿Quién decidió que esté rodando siempre sin meta,
sin querer jamás vestir la camiseta del líder?

¿Quién ha estado girando la rueda de la fortuna?

¿Qué golpe del azar concluyó
que yo no fuera un ángel
o una vieja de sexo desdentado que vende revistas obscenas,
o una breve Ave del Paraíso,
o un pequeño facineroso de la calle?

¿Quién, como un Atlas, está haciendo el gasto
por sostener las murallas de este
inmenso laberinto pavloviano?

¿Y por qué no puede estar la Pavlova bailando
sobre la almohada de mi pecho?

Al menos, tengo la luna.

Estoy vivo y, a veces, tengo la luna.

Que así sea mientras dure.



ORFEO Y EURÍDICE VISTOS DESDE VARIAS PERSPECTIVAS.
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http://www.youtube.com/watch?v=yxBT1pfVAKQ


http://www.youtube.com/watch?v=kWvGVFFkD0o


http://www.youtube.com/watch?v=8ll_u870PG8


http://www.youtube.com/watch?v=IWuRrMQbrrc&feature=related


http://www.youtube.com/watch?v=v0jZRkFtksI

Y POR INFLUJO DE DIONISIUS...
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BACHE, VENE VENIES

Carmina Burana, pieza original recogida por Clemencic Consort (instrumentos antiguos). Carmina Veritas et Amoris

http://www.youtube.com/watch?v=CVk7CVS5_rc

Bache, bene venies
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http://www.youtube.com/watch?v=fyD1exfAp3k

Baco, sé bienvenido, grato y deseado
por el que nuestro espíritu se alegra.


¡Este vino, buen vino, vino generoso,
hace al funcionario bueno y animoso!


Baco vence el corazón de los hombres,
el amor incita sus ánimos.


De este cuenco cóncavo de buen líquido,
si alguien bebe con frecuencia se sacia y embriaga.


Estos son vasos regios despojados de Jerusalén,
y con los que Babilonia se enriquece.


Cuando Baco vence el corazón de los hombres,
el amor incita sus ánimos.


Cuando Baco visita a las mujeres,
las hace súbditas de ti, ¡Oh, Venus!


Baco entra en las venas con cálido licor,
les hace encenderse con ardor.


Baco aligera cuidados y dolores,
confiriendo places y alegría, risa y amor.


Todos te cantamos las mayores alabanzas,
y con razón te ensalzamos por toda la eternidad.

Medieval Poems and Songs - Bache, bene venies. 

Reproduzco el texto del enlace en youtube:
"Carmina Burana" literally means "Songs of Beunen". It is a collection of poems and songs in medieval Latin and Middle High German, found in the Benedictine abbey in Beunen, Upper Bavaria. The manuscript dates from about 1230. The songs fall into four groups: songs that have a moral or satirical intention, songs of spring and love, songs of drinking and gambling, and songs with a spiritual content. All exhibit the exuberance and bawdiness associated with Chaucer.

http://www.youtube.com/watch?v=QnHyFaMVi1k&feature=related