miércoles, 30 de abril de 2008

Salutación

 
Salutación
Hoy se cumple un año justo de la grata velada en que Común Presencia Editores presentó seis nuevos títulos de su colección de poesía Los Conjurados, entre los que Cuadernario tuvo la honra de ser incluido. Este evento se realizó en el marco de la Feria del Libro de Bogotá 2007. Luego de haber transcurrido doce meses, deseo rememorar aquella noche y expresar nuevamente mis gracias a los poetas Amparo Osorio y Gonzalo Márquez Cristo, co-responsables de esa bella aventura que es Común Presencia Editores, publicando acá las palabras que con motivo de ese lanzamiento escribiera en la bella Bogotá. Desafortunadamente, los libros de Común Presencia no llegan todavía a Venezuela. Esperemos que pronto puedan ellos conseguir un canal por el cual logren distribuir sus libros en Venezuela.
En mi glosa de diciembre pasado en este blog, confesaba yo haber cometido un pecado parafrasístico para lograr expresar mis pensamientos. Habiéndome puesto la fortuna en la Feria del Libro de Guadalajara, fui invitado a participar en un foro denominado Una mirada desde afuera, para hablar sobre esa bella experiencia encarnada en el Banco del Libro, una Asociación Civil venezolana, sin fines de lucro, que investiga, experimenta, innova y divulga acciones dirigidas a niños y jóvenes para su formación como lectores (según sus propias palabras*). Después de evaluar lo que se me pedía, decidí participar, a pesar del breve tiempo de que disponía para esbozar lo que habría de decir. La razón fue muy sencilla: no es difícil abordar el tema de las gentes que trabajan con mística, de las gentes que hacen causa común para llevar un grano de esperanza a sus congéneres en sus diarias faenas. Ejemplo de ello ha sido nuestro Banco del Libro, institución no gubernamental reconocida en todo el mundo por su industriosa labor y larga trayectoria en pro de la lectura. Dado el breve margen de tiempo de que disponía para preparar algo coherente, me vi forzado a apelar al recurso de "corte y costura", para redondear mis palabras de cierre e hice paráfrasis del texto escrito para la ocasión de presentar Cuadernario. Pensaba yo publicar esta nota el día de ayer, pero la severa falla que dejó a media Venezuela sin energía eléctrica dio al traste con mis planes. Humildemente hago la entrega ahora.
Salud!
lacl
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Buenas noches: quiero ante todo expresar mi abierta gratitud para los amigos de Común Presencia, por haberme deparado una acogida tan generosa y por permitirme compartir esta conjura, sempiternamente soterrada de la poesía; hospitalidad que, no me cabe duda, han de haber deparado a los poetas a quienes hoy me honra acompañar en este lance. No tenía yo la más remota idea, diecisiete años atrás, de que iría a conocerles, cuando cayó entre mis manos uno de los primeros números de su apreciada revista (creo que era la segunda edición), en la que se anunciaba ya un desprendido amor por las letras, el humanismo y la poesía, puntal básico de la cultura, si nos supeditamos a las palabras de aquel defensor del humanismo que fue Jacob Burckhardt, quien -en una insuperable muestra de humildad- afirmó que “…la poesía aporta más que la historia al conocimiento de lo que es la humanidad…” pues ella “…es, para el historiador, la imagen de lo que en cada momento hay de eterno en los pueblos…” Vayan así pues, mis gracias para Amparo, mis gracias para Gonzalo, por haber tendido ese puente que invita a entrar en otras tierras: las de la común presencia. Vayan mis gracias, también, a cada uno de los aquí presentes, quienes -al compartir esta noche el lanzamiento de estas embarcaciones del Puerto de Los Conjurados-, se hace copartícipe del complot de la poesía. Antes de entrar a leerles algunos segmentos de Cuadernario, quisiera hacer un par de comentarios, aun a despecho de erosionar el tiempo disponible para la lectura de los textos propiamente dichos. El primero aborda el tema de la extranjería y el segundo el de la responsabilidad.
En algún lugar dije una vez que un poeta es un extranjero. No un extranjero del mundo, sino de su país, de su ciudad, de su aldea; lo es de sus calles y su entorno. A veces, y sólo a veces, es un extranjero de sí mismo. Necesita extrañarse de esa rara condición de ser humano. Añora ser piedra, fuego o afluente. Precisa remontar los aires, como los loros que pasan cantando mientras aletean sobre el viento. La poesía, esencia sutil y por siempre rebelde a ser domeñada, viene en su auxilio y le confiere la venia de ejercer esa condición suya de extranjero. Mas si el poeta ha de ser ciudadano -como en efecto, también, lo es-, lo será del mundo entero; lo será de tierras que ignoran que han sido bautizadas con un nombre y lo será del cielo obscuro y sin final. Yo no he venido acá a hablarles de mi condición de poeta, pues nada me parece más antipático y susceptible de pedantería que ese ejercicio de explayarse en valoraciones sobre uno mismo, el cual me luce un albedrío extremadamente cercano al mito de Narciso. Lo único que podré decirles de mi persona será una conjetura y es ésta: si yo fuese colombiano y me viese ante el inminente paso de publicar un libro de poesía, con toda seguridad, lo estaría presentado (acaso esta misma noche, acaso a esta misma hora), en cualquier otra parte del mundo, quien sabe si en la ciudad de Caracas.
Y en lo concerniente al tema de la responsabilidad quisiera regalarles este hermoso y sugerente aforismo de Juan Ramón Jiménez:



“…el poeta es, ante todo, responsable…”



frase cuya parquedad y sencillez construyen una sonoridad plena de sentido. A mi parecer sintetiza palmariamente las consideraciones que tan bellamente expusiera Elías Canetti en un discurso pronunciado en Munich en 1976, el cual lleva por título “La profesión de escritor”. En aquella memorable ocasión, Canetti, no sin antes de haber ironizado en torno a una manida y artificiosa noción de escritor, enunciaba una frase ante la que uno no puede más que solidarizarse:



“…lo cierto es que, hoy en día, nadie puede llamarse escritor si no pone seriamente en duda su derecho a serlo…”



Y, no es una casualidad, luego da ilación a su discurso desovillando los hilos de la palabra responsabilidad. De sus palabras se desprende que un escritor no puede llegar a consumarse como tal, si no asume y, es más, padece, su responsabilidad para consigo y para con un mundo que se encuentra en franca disolución, en virtud de la irresponsabilidad de la humanidad de la que él forma parte.
Y yo voy a extrapolar las palabras de Canetti pues, en un mundo signado por la barbarie y la crueldad, en el que los valores espirituales de la humanidad hacen las veces de cenicienta y cada vez van más a la zaga de lo pecuniario y desalmado, voy a decirles que nadie debería hoy llamarse ser humano si no pone seriamente en duda su derecho a serlo. Y acaso la poesía sirva de espuelazo a esa perentoria indagación.
Bogotá, 30 de abril de 2007.-
(En ocasión de la presentación de los nuevos títulos de poesía del Sello Común Presencia Editores)
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Nota al margen: Cuadernario se fue escribiendo por sí sólo, sin prisas y libre de toda volición, en una agendita telefónica de la casa Norma, las de color verde que contienen varias páginas por cada letra del abecedario. Cierta mañana, en la que un roce peculiar que no sabría cómo calificar, si de gracia o de desgracia, había sitiado mi presencia, manifestándose por medio de una voz, me conminó a escribir un texto en la letra A, prescribiendo que ese texto tenía que comenzar, por fuerza, con la letra A. Luego de escrito ese texto (como creo haber dicho en otra parte, un tanto extraño para mi estilo personal) pasé a la letra B, luego a la C, a la D, a la E, siguiendo la tónica... Paré de escribir. La diosa se había ido. Guardé el cuaderno y no volví a él sino cuando era imperioso escribir un texto según el dictado original. Este juego duró unos cinco o seis años. Nunca tuve prisa en terminarlo, en realidad todavía no lo he terminado, pues le quedan algunas hojas en blanco (o mejor, en verde); además, como el cuaderno se me extravió por un largo tiempo (nada extraño tratándose de mí) hubo escritos que no fueron añadidos al libro que editara Común Presencia. Ahora les dejo con algunos de los rasguños allí esbozados, los correspondientes a la letras C, G y P. Ya me he referido a uno de ellos en mi glosa de Marzo, Memoria de la tribu, encuentros y desencuentros, el cual fue escrito en el reverso de una chequera, a falta de mi cuaderno, cierta madrugada luego de que mi entereza fuera puesta a prueba.
Salud!
lacl


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De Cuadernario




c

I.



Curva prestísima
hacia la que mi cuerpo asciende
Muladar de huesos rotos
de tanto luchar con la sombra
de una realidad virtual
Arenisca
Eso soy
Mas, también, curva prestísima
hacia la que mi cuerpo asciende


II.

¿ Cómo logran los pájaros remontar el aire denso
de nuestro cielo adoquinado por el duelo ?


Tienden lazos blancos a Este, Norte, Sur y Oeste.


No hacen caso de nuestras escaramuzas ni de nuestras penas,
con tanto afán esbozadas, para ausentarnos de la piel.

No hacen caso de tretas ni de inventos trasnochados,
zancadilla ulterior
a toda chispa.

En el fondo les odiamos.
Abominamos la soltura de su trazo,
su depurada industria para los nudos y desanudos
sobre el pliego de una desnudez plenaria,
intrínseca a la bóveda del cielo,
cuyo telón de fondo nunca sabremos mancillar
con las sobras de nuestras pesarosas
y resentidas naderías.

Les odiamos porque develan algo
acerca de una inconfesada
y muy mal disimulada miseria.

III.


Cuando los caballeros
de la muerte rozan
el techo de la luna
y un sórdido misterio
se apocilga en sus caderas,
viaja en nuestras venas
un vago dar sitio
a las preguntas
y somos, de pronto,
el golpe de un botón de rosa
sobre la sien
de una mujer de arena

IV.
a Yineska


Cada nocheluego de que tu sueño ya se ha rendido al sueño,
yo veo con delectación
cómo mis brazos se elevan hacia el cielo,
para que mis manos,
plácidamente extendidas,
puedan bañarse en la luz de la sombra.

Mis brazos aún están en el cuarto,
pero mis manos ya han cruzado
los techos, nubes y vientos
de un cielo conventual.

Allí se quedan flotando un buen rato,
en armoniosa conexión con el cosmos,
cual si fuesen un par de asfódelos nocturnos
cargándose de amorosa oscuridad.

Luego bajan lentamente
por los peldaños de la noche,
suave descenso al valle de tu espalda,
y comienzan a recorrer el cosmos en tu cuerpo,
en testimonio de que tierra, piel y cielo
son rostros de un mismo silencio.



g

(Acompañando a mi padre en su lecho de enfermo)

I.

Guarda la noche contigo
Ella es una y la misma
cada una de las noches de nuestras vidas
Y cuán frágil es
-a nuestros ojos-
la permanencia de su dúctil parsimonia
entre nosotros.
La irreverencia de los pájaros,
ante la hazaña del hombre,
es poco apreciada
por nuestros lentes de aumento,
pero es sabido que
los pájaros hacen silencio
cada noche,
no ante los logros del hombre,
sino ante la cúpula del cielo,
gran madre de todas las cosas


II.

Guarda la noche contigo
Ella es un bello manto que podemos rasgar,
hacer jirones
Podemos, luego, sentir remordimiento,
quedar, quizás, estupefactos
ante una prestada noción de vacío
O acaso al final resulte que todo
nos importe un bledo.
Pero un paso más allá de todo este acomodo nuestro,
adverbial, de circunstancia
y un paso más acá de este vivir complementario,
entre podas de flores axiomáticas,
a nuestro pesar o sin él,
sus hebras de ébano y oro,
en amoroso contrapunto
y siempre en silente dicción
que nunca acaban de empezar,
su tela de azar nos restablecen
La noche vive a contrapunto.
Llévala contigo,
déjate llevar por ella.


III.

Guarda la noche contigo

Más allá de todo logro
subyace una acechanza,
más allá de toda hazaña
palpita una obra humilde

Guárdala en tu pecho



p

Pasan las flores
sobre un carro fúnebre
Pasan los aires y los ayes
sobre un fragor caluroso
Pasa un silencio solemne
que no hace visible la queja

Todos soñamos

Yo sólo he visto flores


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Imágenes de la hermosa Colombia














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1. La mano de Botero, en su museo, Bogotá.
2, 3, 4 y 5. El gran almacén, plaza de Gardel, con la encantadora dueña del negocio y nuestra amiga Luz Mary Arias.
6. Nuestros panas Elvinia, Zuleima y Mario se fueron con nosotros a “bautizar” el libro, como acostumbramos en estos lares, con espirituosa fluidez… en el Salomé Pagana, lugar infaltable para quien gusta de moverse al son. El patrón de la casa, el siempre hospitalario César nos legó unas cuantas grabaciones de su formidable colección discográfica.
7. Los mismos panas, con el añadido de José Víctor, quien se encontraba de viaje la noche de la presentación, durante una encantadora velada bogotana.
8. La belleza es poderosa, una sonrisa es su espada.
9. Tras la sonrisas de Yineska, Mario y Zuleima, el Gabo sonríe cómplicemente, antes de un recital de poesía en el que participó mi compadre Mario.
10. Dos vistas del atardecer, en Santa Marta
11. Dos vistas de la noche, en Cartagena
12. Amparo Osorio, su blog es http://amparoiosorio.blogspot.com/
13. Gonzalo Márquez Cristo, su blog es http://gonzalomarquezcristo.blogspot.com/

Letras contra Letras - Uno de los nuestros: Rafael Cadenas



Letras contra Letras - Uno de los nuestros: Rafael Cadenas
El asombro combate a la costumbre (Tomado de EL PAÍS.COM / Babelia) - MARTÍN LÓPEZ-VEGA 12/04/2008





Rafael Cadenas (Barquisimeto, Lara, Venezuela, 1930) presume de lento. Por eso choca oírle decir que procura ser "un atento 'vividor del presente". La frase es de Machado. Él dice intenso en vez de atento. De paso redime la palabra 'vividor', que pasa a significar "vivir de veras cada momento". Asegura que detrás de su trabajo -lo llama así, "trabajo", no obra ni poesía- está "el asombro ante lo extraordinario que es todo, pero que no vemos así porque la costumbre nos lo impide y es muy difícil suspenderla".
Viajó a España para presentar la edición de su Obra entera. Venía de Venezuela y le seguían las noticias de allá. En internet es fácil encontrar ataques contra él por su postura contra Chávez. "Si me atacan a mí, que no tengo actividad política, imagínate cómo amenazan a los que sí actúan", afirma. "Es una especie de odium theologicum porque el régimen ha convertido el bolivarismo en una religión y combate como si fueran herejes a los adversarios". Hace ya más de 60 años desde que Cadenas publicó su primer libro, Cantos iniciales (1946). Su militancia comunista en plena dictadura le obligó entonces a exiliarse: "El militarismo ha sido en Venezuela, de tiempo en tiempo, una peste", dice con resignada amargura.
Es difícil encontrarle parentescos a Rafael Cadenas. Su poesía, despojada, parece tener la retórica por enemiga. "Lo es si se aparta de la veracidad. Estoy de acuerdo con Pound cuando dice que el poeta no debe dar informes falsos, pues 'arte inexacto es mal arte'. Simplemente, procuro serme fiel, pero si bien uno evita la gastada retórica, existe una preceptiva moderna aún informulada. Es la que puede desprenderse de lo que han dicho los poetas del siglo XX y del actual sobre sus poéticas, que están en gran parte llenas de evitaciones, de lo que no se debe hacer".
Derrota, su poema más conocido (un verdadero hit en Venezuela: de alguna forma conectó con el sentimiento de su generación), recuerda al Álvaro de Campos del Poema en línea recta. "A Pessoa lo leí bastante", admite. "Es posible que los primeros versos de ese poema hayan quedado en mi subconsciente, pero Derrota es un poema absolutamente distinto, que escribí en un estado de gran depresión. Mejor dicho, lo escribió un hombre joven de treinta y dos años que no soy yo, él es el responsable del poema que está lleno de quejas, 'la antigua maldición de los poetas', según Rilke". Cadenas insiste a menudo en que quien escribió los viejos poemas era otro. Más autores: "Mi interés en Karl Kraus se debe al valor determinante que le asigna al lenguaje y a su lucha contra la perversión que éste sufría. Escribí sobre San Juan de la Cruz porque su iluminación surge de un estado depresivo. En Whitman me interesa su 'conciencia cósmica', cercana al vedanta, su verso libre y su espíritu democrático. A través de Rilke me expreso mucho al intentar interpretarlo. En Milosz me atrae su posición ante la poesía, que considera incómoda porque 'nace cerca de las funciones que llamamos íntimas".
El primer poema de su Obra entera es toda una poética que viene a decir: si hay vida no importa que haya o no poema, porque lo más importante es la vida: el poema es entonces un "diamante incumplido". "La vida es el valor supremo. El poema dice: si es real tu vida / eres su encarnación. Real aquí significa tener conciencia del misterio omnipresente. Hölderlin dice que es poéticamente como el hombre habita en la tierra, ése sería el verdadero habitar. Para mí se trataría de estar cerca de la fuente. En Hölderlin ésta es la naturaleza creadora de todo, que él veía como una divinidad. Somos naturaleza -revestidos de cultura- pero lo que hacemos sigue siendo ella la que lo hace. 'La realidad es más extraña que la ficción' es una frase atribuida a Whitman, y eso es posible sentirlo". En la base de la poesía de Cadenas se adivina lo que podríamos llamar el cuestionamiento del yo. "No se trata de combatirlo, pues eso tendría que hacerlo el mismo yo, lo que terminaría fortaleciéndolo. Veríamos aparecer un yo tan fuerte que ha sido capaz de vencer al yo. Hasta daría miedo. Es el caso de algunos ascetas o fanáticos. Creo que la vía es verlo, vernos a fondo en nuestro vivir, pero tampoco para someternos a juicio por nuestras fallas. Este ver nos muestra nuestro condicionamiento, lo cual nos desabsolutiza. Desaparece el dictador".
Cadenas habla despacio. Podría uno pensar, en su presencia, que se halla ante un viejo maestro taoísta. En su libro de traducciones El taller de al lado ha incluido una serie de frases zen extraídas de textos de autores que en principio no tienen nada que ver con esa filosofía (Russell, Jung, Gide, Dickens...). "Lo hice para indicar que existen coincidencias inesperadas entre autores de mundos tan diferentes. En Filosofía y mística, Salvador Paniker explora lo que llama 'el taoísmo subterráneo de Occidente'. He leído mucho sobre todas esas corrientes orientales. Siento que somos manifestaciones diferentes de una energía; esto lo afirman el hinduismo clásico y la física moderna. Personalmente, no sigo ningún credo. Pienso que religiones, ideologías, nacionalismos, en vez de unir, dividen trágicamente a los seres humanos, como lo vemos y lo sufrimos todos los días. ¡Cuánta sangre se ha derramado en aras de esas iglesias! Todas las guerras son religiosas porque se deben a la absolutización de ideas".
Para acabar, le pregunto qué le hubiera gustado cambiar con un poema. La contestación no podría ser más reveladora: "La alegría". -

Obra entera. Poesía y prosa (1958-1995). Rafael Cadenas. Pre-Textos, 2007, 776 Páginas.

jueves, 24 de abril de 2008

In memoriam. Se nos ha ido Aimé Césaire, con el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga…



In memoriam. Se nos ha ido Aimé Césaire, con el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga…

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La primera vez que tuve noticia del poeta Aimé Césaire, fue gracias a la estupenda antología de poesía surrealista que nos legara Aldo Pellegrini, siendo yo un imberbe. La frase a que aludo en el título de esta glosa me ha acompañado volátil desde entonces. Es, esa antología, un bello y exhaustivo libro editado por Fabril Editora que Pellegrini dividió en tres pasos: uno, el de los poetas militantes del movimiento surrealista; dos, el de poetas que, aún no siendo activos militantes del surrealismo, se expresaron con un lenguaje atado a los desordenadores cánones de dicho movimiento y, tres, una sucinta muestra de algo que fue práctica común entre los integrantes de ese cataclismo cultural que encarnó en el surrealismo: la escritura de textos en colaboración. Por cierto que esa muestra cierra con un “cadáver exquisito”, aquella práctica de escritura colectiva en la que el anonimato y lo lúdico fungen como directores de coro y orquesta. Recuerdo que, entre los textos que más me impresionaron, estaban los de Césaire, Paul Eluard, Robert Desnos, Rene Char, César Moro, Antonin Artaud, Benjamin Péret, la Unión Libre de André Breton y muchas contribuciones de artistas plásticos que se sumaron al surrealismo. 

Acaso, una de las virtudes del surrealismo haya sido su extrema defensa de la libertad de creación, el derecho a expresarnos conforme a nuestro libre albedrío. Esta condición fue probablemente la causa de tantas contradicciones como las que se suscitaron en el seno de esta tendencia cultural que pretendió abarcarlo todo, poniendo a todos (y al todo) de cabeza. Verbigracia, su esperanzado casamiento y luego agrio divorcio con el comunismo. Fueron aguerridos en aquello de poner al todo y a todos de cabeza y fue inmensurable su contribución a la caída de numerosos y aherrojados patrones éticos y estéticos (aunque quizás fuera más apropiado decir moralizadores, antes que éticos). 

Pero no podían estar exentos del duelo constante entre ellos mismos, a causa de pugnas por temas políticos, filosóficos, éticos o estéticos. Y, como todas las iniciativas colectivas que pretenden establecer un canon, el surrealismo terminó por convertirse en un dogma cerrado, todo un contrasentido si se toman en cuenta sus aspiraciones originarias. En todo caso, el surrealismo volvía a poner sobre la mesa, el derecho del artista a cultivar el arte total y el derecho del hombre a ser hombre integral. 

¡Qué paradoja! en cierto modo, al intentar subvertir los asfixiantes patrones establecidos por la industriosa relojería de la modernidad, un movimiento reconocido como de vanguardia lo que reclamaba era, sencillamente, un regreso al hombre de antaño, que pudiera gozar libremente del culto a las artes non serviles; en el fondo, había cierta aspiración renacentista en el seno del surrealismo, cierta aspiración de humanismo hasta en sus prédicas más iconoclastas. Agregamos un pequeño tributo a quien fuera uno de sus integrantes, el recientemente desaparecido poeta Aimé Césaire, de quien pudiéramos decir que fue un surrealista congénito en lo que concierne al culto del lenguaje poético, un lenguaje alado y desafiante, libre y vivaz, desaforado a veces y siempre esplendente y conmovedor en sus imágenes; y como muestra de ello verán, más abajo, un par de sus armas milagrosas
lac

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Supervivencia

Te evoco
bananero patético que agitas mi corazón desnudo en el día salmodiante
te evoco
viejo hougan de las montañas sordas por la noche
la noche exacta que precede a la última
y su redoblar de tedio que golpea en la poterna loca de las ciudades enterradas
pero no es sino el preludio de las selvas en marcha sobre el cuello sangrante del mundo
es mi odio singular
llevando a la deriva sus icebergs por el aliento de las verdaderas llamas
dadme
oh dadme el ojo inmortal del ámbar
y de sombras y de las tumbas de granito cuadriculado
pues la barrera ideal de los planos húmedos y de las hierbas acuáticas
escucharán en las zonas verdes
los intérpretes del olvido que se anudan y desanudan
y las raíces de la montaña
elevando la estirpe real de los almendros de la esperanza
florecerán por los caminos de la carne
(la penuria de vivir pasajera como una tormenta)
mientras bajo el cartel del cielo
sonreirá un fuego de oro
al canto ardiente de las llamas de mi cuerpo

De Las armas milagrosas, 1946
Traducción de Aldo Pellegrini,


© 1961 by Compañía General Fabril Editora
Nota al margen: Una “traducción” de este poema, la cual anda rodando en internet, luce como una desvergonzada versión de la de Pellegrini, pues se contenta con, simplemente, cambiar unas cuantas palabras al texto y atribuirle la autoría a otro señor.
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Sol Serpiente
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Sol serpiente ojo fascinador ojo mío
el mar piojera de islas crujiendo en los dedos de las rosas
lanza-llamas y mi cuerpo intacto de fulminado
el agua eleva las osamentas de luz perdidas en el corredor sin pompa
torbellinos de hielo aureolan el corazón humeante de los cuervos
nuestros corazones
es la voz de los rayos domesticados que giran sobre sus goznes de lagartija
traslado de anolis al paisaje de vidrios rotos
son las flores vampiros que suben a relevar las orquídeas
elixir del fuego central
juego justo fuego mango nocturno cubierto de abejas
mi deseo un azar de tigres sorprendidos en los azufres
pero el despertar estañoso se dora con los yacimientos infantiles
y mi cuerpo de guijarro que come pescado que come
palomas y sueños
el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga

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De Las armas milagrosas, 1946
Traducción de Aldo Pellegrini,
© 1961 by Compañía General Fabril Editora

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(fragmento)
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Igual que hay hombres-hiena y hombres-panteras, yo
seré un hombre-judío
un hombre-cafre
un hombre-hindú de Calcuta
un hombre de Harlem-que –no-vota
el hombre-hambruna, el hombre-insulto, el hombre-tortura podrían en cualquier momento agarrarlo molerlo a golpes –matarlo sin más- sin tener que rendir cuentas a nadie sin tener que excusarse con nadie…








miércoles, 9 de abril de 2008

Bajo un mismo cielo. Cuestión de generaciones.












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Bajo un mismo cielo. Cuestión de generaciones.
Comentario y Correspondencia en torno a un espinoso tema.


El vertiginoso ascenso de visitas al blog cubano Generación Y tiene (si es que los tiene) pocos precedentes. Recibe miles de visitas a diario la referida esquina cibernética. El gobierno de la isla se ha visto obligado a pinchar el sitio para que tal esquina de opinión abierta a todo mundo, no pueda ser vista, al menos, por los propios cubanos de isla adentro. Nada nuevo bajo el sol. Invito a quienes se preocupan por temas tales como libertad individual versus absolutismo estatal a que visiten ese blog (lo he añadido a mis enlaces, arriba y a la izquierda de la pantalla, frente al espectador), en el que se permite la entrada de todo aquel que quiera manifestar su opinión. El sitio acaba de ser galardonado con el Ortega y Gasset de periodismo digital. No es una casualidad que quienes abogan por cerrados sistemas de gobierno sean los más malcriados e insultantes, a la hora de presuntamente defender posiciones personales o ideológicas en los foros abiertos en el referido blog (acotemos que quienes afirman defender un sistema abierto de gobierno con un lenguaje soez y actitudes de clanes cavernarios son, en el fondo, todo lo contrario de lo que predican y resultan ser al final, seres perfectamente idénticos a quienes pretenden antagonizar). Yo, en lo personal, he profesado sempiternamente una innata repugnancia al culto por las ideologías, en el sentido que la moderna barbarie dio a esta palabra cuando se la pluraliza, esto es, como lo perfectamente antitético de toda creatividad. Una de las nefastas consecuencias que nos ha legado el apego a las ideologías es un desmedido culto por la "especialización", dando como producto a individuos des-individualizados, seres segmentados y, para colmo, disgregados de la colectividad, no importa cuán hacinados se les vea marchar por las calles del mundo. La ideología, en su sentido originario, es ("fue", provocaría decir) estudio genético de las ideas; pero en la modernidad se ha instituido la adopción de “ideologías” -así, en plural- como si simplemente se tratara de un inocente pasear de los ojos ante un variadísimo catálogo de puntales de los más diversos fanatismos. Muchas personas presumen defender una inamovible premisa originaria o una estentórea verdad ulterior, cuando lo que sumariamente hacen es defender un disparate pergeñado por un grupito de chiflados que, se dice, fundaron tal o cual ideología.
Debo señalar que, a la par, he cultivado un amor por la idea sin más, la imaginería que se regodea en el vagabundear, la idea que nace sin los cegadores excesos de un discurrir que aspira a organizarlo todo, lo que ni es lo mismo, ni se escribe igual. Por desgracia, la ideología (regresando a su singularidad) es siempre acechada por el lobo del fanatismo y la sierpe de la maquinación de cofradías en perjuicio de la común ciudadanía; en suma, acaba siendo vícitma de un padecimiento que niega la labranza de la idea. Bien. En la última opinión que ha dejado Yoani Sánchez en su blog, que así se llama la autora de sus días, aborda el tema de la educación paternalista que pretenden invariablemente instrumentar los estados totalitarios. Obviamente, ella habla de lo que sucede en su Cuba natal. Cualquier semejanza con el nuevo panorama educativo que el gobierno de la hora pretende imponer en Venezuela, obviamente, tampoco es otra casualidad. Nada es casual en los sistemas opresivos de la individualidad humana. Así que reproduzco más abajo la glosa a que me he referido y, antes, un intercambio de misivas por medio del cual un amigo me permitió entrar en contacto con la reseñada página de Yoani Sánchez, ciudadana del mundo…
11 de abril. Addenda a mi texto del 9 de Abril. Ayer Yoani ha dejado un breve texto titulado La utopía impuesta, todo un lacónico canto a ese derecho que debería tener todo ser humano de vivir su propia vida y conforme a su libre albedrío, claro, siempre bajo la premisa de no violentar el derecho de los demás. No debería ser una aspiración tan complicada de alcanzar. Yoani no pide más y nosotros la acompañamos en esa esperanza. Mientras tanto, un trío de aviones F-16 cruza el cielo caraqueño para conmemorar aquello que no fue...

Imagen 1: El cielo es de todos. Desde el techo de la hermosa y gratamente recordada morada que tuvieran los queridos Salvador Garmendia y Elisa Maggi en Villa Croacia, Litoral Central de Venezuela. lacl ©
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Imagen 2: Desamparado resguardado. Caracas. lacl ©
Los olvidados disponen, a veces, de un protector coro de ángeles...
Como dijera Ezra Pound, “mientras más conozco al hombre, más quiero a mi perro”
* * * * *
Correspondencia – Generación Y
---------- Forwarded message ----------
From:
Luis Contreras

Date: Apr 8, 2008 7:54 PM
Subject: Re: generación "y"
To: X
Sí X. Lo que más me preocupa es que los venezolanos, a quienes en buena parte nos define algo así como una volatilidad en lo que respecta a tomas de posición (¿implicarán ellas una toma de conciencia?), no estamos acostumbrados a la "constancia" como un elemento vital del ejercicio ciudadano. En una hora, mostramos una determinación extrema, indoblegable, cuasi teutona y, a la hora siguiente, no sabemos cómo nos llamamos, ni por qué vinimos, ni hacia donde iremos, para remedar a Gerbasi. Para nosotros (grosso modo) la constancia es un signo que, en cierto modo, puede convocarnos a la abulia que ocasionan las prácticas rutinarias; pero sucede que constancia es una fuerza que no se ha de llevar en las indumentarias, sino en lo más profundo de la memoria individual y colectiva. Hay pueblos que se han “salvado” en virtud de su apego a la constancia. Valga decir que, en muchos casos, son las situaciones extremas las que, acaso, hayan contribuido al desarrollo de tal constancia colectiva. Lo mismo puede valer para un individuo. Pero cuando de lo que se trata es que habiendo una secta incautado el poder y que con él pretenda avasallar al resto de la colectividad, lo que uno rogaría es que, en el seno de cada conciencia, fuese perentorio que constancia brotara de manera unánime y afín. No sé si estoy equivocado, pero creo que nuestra comunidad se encuentra, en este instante, en el punto bajo del vaivén de ese tobogán de sutilezas que, como he dicho, nos define. Lo que primero me viene a la mente es dispersión, gaseosa volatilidad, derrotero del que no quiere ver o enfrentar algún peligro, agotamiento del que denodadamente tiene que plantársele a un terco. En tanto que los fanáticos, aquellos que defienden banderas a capa y espada, los testarudos per se, aun siendo minoría, mantienen entre sí la cohesión, a pesar de su falta de asidero, de sedimentación, de basamento. Y tienen las de ganar las cuadrillas de intransigentes, de los que gozosos forman filas y amenazan con arremeter contra las gentes y sus bienes, contra todo lo estatuido, contra sus propias casas e, incluso, contra la misma naturaleza, si fuera necesario, con tal de imponer sus manidos y contrahechos “criterios”. A los clanes muy poco les importa la aspiración al libre albedrío del sujeto “soñador” que se contentaría con que le permitiesen vivir conforme a su fuero interior. Para los clanes, el resto de los mortales somos ovejas o corderos, para ser pastoreadas o sacrificadas, cada cosa en su momento. En fin, creo que el estudiantado universitario venezolano ha cumplido un momento estelar en el periodo que va de abril de 2007 hasta diciembre de 2008, cuando fungió de ángel de la buena conciencia tras las orejas del resto del país. Me preocupa, sí, que ese estudiantado esté sumido, con el resto de la población, en lo más bajo del péndulo de provisionalidad de que hago mención. En todo caso, creo que lo importante es mantener la vela erguida y la mano firme sobre el timón. Espero que muy pronto surja, de manera espontánea -como recién sucedió- una expresión verídica de lo que, a pesar de todo, creo que alienta en nuestro substrato psíquico, esto es, una necesidad de sacudirse la voz de un enfermo que se ve ganoso de contagiarle su peste, una necesidad de abortar las prédicas del lunático que pretende enquistarse en su seno. En lo que a nosotros respecta, no queda otra opción que seguir sumando nuestros modestos granos de arena.
Un abrazo.

Luis Alejandro.
P. D. No he tenido el tiempo suficiente como para orquestar algunas ideas en torno a lo que planteas, pero espero poder hacerlo y cumplir tal cometido en las fechas venideras. Es perentorio.
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From: X

Date: Apr 8, 2008 3:44 PM
Subject: generación "y"
To:
Luis Contreras
Luis: En su artículo de hoy, titulado "Incubar mediocres", Yoani Sánchez aborda el problema de la educación en Cuba y resalta el hecho de que el índice académico ya no cuenta a la hora de seleccionar a quienes desean estudiar exigentes carreras, pues ha cedido su lugar a la "conducta ideológica y patriótica". ¿No le encuentras similitud con el fulano currículo que se quiere imponer aquí? Por lo visto, la imitación a rompe y rasga del decadente régimen cubano sigue en su apogeo. Creo que este artículo debe hacérsele llegar a quienes tienen hijos en edad escolar para que cobren conciencia de lo que les espera a la vuelta de muy poco tiempo. Saludos, X.
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From:
Luis Contreras

Date: Apr 7, 2008 12:40 PM
Subject: Re: En el texto.
To: X
Gracias X. Así lo haré. Primero quiero familiarizarme bien con su página. La voy a añadir a la lista de enlaces de mi blog y luego se la envío a mi lista de direcciones, que ya suma unas mil direcciones o un poco mas...
Con respecto a la traducción de los poemas, Z no me ha enviado los suyos. No sé si hay el tiempo suficiente. Si es posible hablemos esta tarde por teléfono. Dime, a qué teléfono puedo llamarte…
Un abrazo.
Luis Alejandro

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From: X

Date: Apr 5, 2008 10:42 AM
Subject: En el texto.
To: Luis Contreras
Luis: La noticia del día es que la cubana Yoani Sánchez, autora del blog que te mandé en archivo adjunto (Generación Y) acaba de ganar el premio Ortega y Gasset de periodismo digital, lo cual la convierte en una figura mundial, lejos de las esperadas represiones. Es momento entonces de difundir sus textos, muy claros en cuanto a lo que es la situación actual de Cuba, donde los esfuerzos de la juventud cubana parecen abrir un espacio de esperanza posible para el futuro inmediato. Saludos. X.
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From:
Luis Contreras

Date: Apr 3, 2008 5:00 PM
Subject: Re: traducción
To: X
Hola X: es apenas hoy cuando puedo entrar a este correo. Alguien se ha robado el tiempo. Con gusto comienzo a revisarlos esta noche. Ya entrare en el blog, disculpa que escriba sin acentos.
Un abrazo
Luis Alejandro
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From: X

Date: Apr 1, 2008 10:38 AM
Subject: Desde Cuba
To:
Luis Contreras
Luis: El domingo salió en El Nacional un reportaje sobre la actividad que vienen desarrollando los jóvenes en Cuba. Han logrado eludir la censura y están haciendo planteamientos muy interesantes. La más destacada es esta muchacha, Yoani Sánchez, cuyo perfil y fotos te envío. Escribe muy bien, con mucha agudeza e ironía y está dando mucho que hablar en todas partes. Su blog, Generación Y, está en la red, búscalo con google. Creo que vale la pena difundir sus escritos, son bastante ilustrativos de la situación actual de Cuba y valdría la pena que nuestros compatriotas se enteraran de lo que nos espera si seguimos por el camino que vamos. Un saludo, X.

Generación Y

Incubar mediocres

Escrito por: Yoani Sanchez en General , Abril,8,2008



En la secundaria donde estudia mi hijo tuvimos una reunión de padres que duró tres horas y casi termina en una pelea. La directora del centro escolar leyó la resolución 177 del Ministerio de Educación aprobada en diciembre pasado, donde se establece que el índice académico ya no será determinante a la hora de proseguir estudios en la enseñanza media superior. Los que tengan más altas calificaciones no saldrán premiados con las mejores plazas en preuniversitarios de ciencias exactas, escuelas de arte o tecnológicos de informática y comunicaciones, sino que el tamiz de la selección beneficiará a los más “integrales”.
El conocido escalafón que se confeccionaba a partir de las notas acumuladas durante los tres cursos de la secundaria, ha dejado de existir. En su lugar, el profesor tiene la potestad de asignar –a dedo- quién estudia cada especialidad. Los nueve parámetros que, según el nuevo método de calificación, hacen la integralidad de un joven, son:
1. Asistencia y puntualidad
2. Actitud ante el trabajo
3. Actitud ante el estudio
4. Disciplina
5. Uso adecuado del uniforme y de los atributos pioneriles
6. Manifestaciones y actividades político-patrióticas
7. Participación en actividades culturales y deportivas
8. Cuidado de la propiedad social y del medio ambiente
9. Relaciones humanas

El punto seis es suficiente para disparar las alarmas, pues abona el terreno donde crecerán fortalecidos el oportunismo y la simulación.
La inquietante reunión ocurrió en los mismos días del Congreso de la UNEAC, donde varios delegados criticaron el estado de la educación cubana y de la formación de valores. Por un lado, se exige que se fomente el talento y la creatividad y por otro, los férreos límites de la ideología segregan a los que piensan diferente.
No me preocupo tanto por mi hijo, pues en los dos años que le quedan para acceder a otro nivel de enseñanza puede ser que ya la impopular medida no exista. Sin embargo, me asusta una Nación donde no se premia el talento, sino la incondicionalidad ideológica; donde un estudiante que participa en una demostración política, puede ser mejor evaluado que aquel que domina los contenidos; donde las propias instituciones escolares señalan, como más atractivo, el camino de las máscaras.