domingo, 25 de octubre de 2015

Tránsito de Selene. El adorador.




El adorador.

Ella se asoma tras el ramaje del pino,
discreta y ciega,
por obra de la niebla,
pero iluminando la afonía del atardecer.
Asoma sus pechos cargados de miel
mientras entona una canción de luz.
Se ha quedado colgada, por unos instantes,
en el ramaje del pino,
a sabiendas de que el viento,
ahíto de domingo,
se ha ido a dormir.
Y ella podrá coquetear
en la orla de su enamorado,
hacer las veces de perlado arete
que incendia, con ardores de plata,
los temperados ímpetus del adorador;
besarle las espigas, que se erizan,
como la espalda del más devoto,
invicto y derrotado amante.
Los rieles tendidos siguen
en la vastedad de la noche y ella,
sabiendo que ha de cumplir
puntualmente su destino
ondula, una última vez,
la crin del vislumbrador,   
en su ronda hacia los sueños.
Y él, entonces, hunde sus raíces en el sueño,
como añorando llegar a los confines del mundo,
cruzar en una sola noche la tierra  
y germinar en las antípodas
tan sólo por anticipar, una vez más,
la visión de su amada.


25 / 10 / 2015.- Anochecer 
.







Un fragmento de los Tratados hipocráticos. La enfermedad sagrada.



.

Una sanación, la de Hipócrates, que aspiraba a darle mayor crédito a la observación y al método científico. Sin embargo, no estaba reñida con el cosmos, por lo que puede inferirse del fragmento que agregamos más abajo. 

La sanación religiosa que se centraba en la gracia de Asclepios, se basaba en otros dones, el conocimiento de las plantas medicinales y, si se quiere, una sanación basada en una primitiva psicoterapia, pues en los templos de Asclepio se revelaban los sueños o visiones del paciente a los sacerdotes iniciados, los únicos autorizados para la correcta interpretación de tales sueños, y quienes orientaban los pasos a seguir para un proceso de restauración. 

En algunos de esos templos de sanación también se utilizaban “perros sagrados” para lamer las heridas de los enfermos y suplicantes. Hoy son muchos los sanadores que dan fe del signo sanador de este arcaico procedimiento.

lacl

“…Esa enfermedad que llaman la “enfermedad sagrada”, se origina a partir de las mismas causas que las demás, de cosas que se acercan y se alejan, es decir, del frío, del sol, de los vientos que cambian y que nunca son estables. Estas son cosas divinas, de modo que en nada hay que distinguir a esta dolencia y considerar que es más divina que las restantes, sino que todas ellas son divinas y humanas. Cada una tiene su naturaleza y su poder en sí misma, y ninguna es desesperada ni intratable. 

La mayoría pueden remediarse mediante esas mismas cosas en las tienen su origen. Porque una cosa le es alimento a otra, pero en otras ocasiones es su destrucción. Eso, desde luego, debe saberlo el médico, de modo que, distinguiendo el momento oportuno de cada cosa, dé y aumente el alimento en un caso, y se lo disminuya y niegue en otro. Es preciso, pues, tanto en ésta como en las otras enfermedades, no aumentar las dolencias, sino eliminarlas, administrando lo más contrario a la enfermedad en cada caso, y no lo más afín. Pues con lo afín se desarrolla y aumenta, y por efecto de lo contrario se consume y extingue. 

Aquel que sabe producir lo seco y lo húmedo, lo frío y lo caliente entre los hombres, mediante la dieta, ése puede curar también esta enfermedad, si reconoce los tiempos oportunos para los tratamientos adecuados, sin purificaciones ni magia, ni toda la charlatanería de ese estilo…”

Hipocrates, Tratados hipocráticos. Biblioteca Básica Gredos.

* La enfermedad sagrada, Morbus Sacer, epilepsia.



Asclepios

jueves, 22 de octubre de 2015

Guarida de los poetas - Los heliotropos de Rimbaud


 
.
Los heliotropos de Rimbaud,
¿a quién estarán concediendo
su aquiescencia ahora?

(lacl, contracorrientes, sentencias en incertidumbre. bid&co editor, Caracas, 2006 - 2013)

…..

Ya son más de 58800 noches las que cruzaron los sueños de los hombres desde el día en que viniera al mundo ese retoño, un infante, a enceguecer a todos con la palabra encendida. En su memoria venimos a dejar una mañana cualquiera.


Esa iluminación temprana del mirar infante es parte del prodigio con que venimos signados al mundo. Y una fatal desobediencia nos invita, constante, a dejar los caminos verdes y restarle aire a nuestras almas. Invoquemos a los hados buenos para defender lo infante y, aquí o allá, alzar una ciudad amurallada en el espíritu que proteja los retoños...

(lacl, 22 de octubre de 2015)


Mañana, Arthur Rimbaud
¿No tuve alguna vez una juventud amable, heroica, fabulosa, digna de ser escrita en hojas de oro? - ¡demasiadas posibilidades! ¿Debido a qué crimen, debido a qué error, merecí mi actual debilidad? Vosotros que pretendéis que los animales lanzan sollozos de dolor, que los enfermos desesperan, que los muertos tienen pesadillas, tratad de relatar mi caída y mi sueño. Tampoco yo puedo explicarme mejor que mi mendigo con sus continuos Pater y Ave María. ¡Ya no sé hablar!

       Sin embargo, hoy, creo haber terminado la narración de mi infierno. Era sin duda el infierno; el antiguo, aquel cuyas puertas abrió el hijo del hombre.

       En el mismo desierto, en la misma noche, siempre mis ojos cansados despiertan con la estrella de plata, siempre, sin que se conmuevan los Reyes de la vida, los tres magos, el corazón, el alma, el espíritu. ¡Cuándo iremos, más allá de las playas y los montes, a saludar el nacimiento del trabajo nuevo, la sabiduría nueva, la huida de los tiranos y de los demonios, el fin de la superstición, a adorar -¡los primeros!- la Navidad sobre la tierra!

       ¡El canto de los cielos, la marcha de los pueblos! Esclavos, no maldigamos la vida.

(Une Saison en Enfer, 1873.)

Traducción de Raúl Gustavo Aguirre






Ma bohème, Arthur Rimbaud chanté par Léo Ferré
https://www.youtube.com/watch?v=-7ELFr8cBYU

Léo Ferré chante Arthur Rimbaud / On n'est pas sérieux quand on a dix-sept ans https://www.youtube.com/watch?v=8xiXfLXtsT4
Les assis - Arthur Rimbaud. Léo Ferré chante les poètes http://www.youtube.com/watch?v=gARP3dQhWp4