sábado, 13 de agosto de 2016

GUARIDA DE LOS POETAS - Césare Pavese, Lavorare Stanca



Traversare una strada per scappare di casa 
lo fa solo un ragazzo, ma quest’uomo che gira 
tutto il giorno le strade, non è più un ragazzo 
e non scappa di casa. 
                                                Ci sono d’estate 
pomeriggi che fino le piazze son vuote, distese 
sotto il sole che sta per calare, e quest’uomo, che giunge 
per un viale di inutili piante, si ferma.
Val la pena esser solo, per essere sempre più solo?
Solamente girarle, le piazze e le strade 
sono vuote. Bisogna fermare una donna 
e parlarle e deciderla a vivere insieme.
Altrimenti, uno parla da solo. È per questo che a volte 
c’è lo sbronzo notturno che attacca discorsi, 
e racconta i progetti di tutta la vita.

Non è certo attendendo nella piazza deserta 
che s’incontra qualcuno, ma chi gira le strade 
si sofferma ogni tanto. Se fossero in due, 
anche andando per strada, la casa sarebbe 
dove c’è quella donna e varrebbe la pena.
Nella notte la piazza ritorna deserta 
e quest’uomo, che passa, non vede le case 
tra le inutili luci, non leva più gli occhi: 
sente solo il selciato, che han fatto altri uomini
dalle mani indurite, come sono le sue.
Non è giusto restare sulla piazza deserta.
Ci sarà certamente quella donna per strada 
che, pregata, vorrebbe dar mano alla casa.

.

P. S. (14 de Agosto, 2016) Agrego una versión personal realizada esta mañana, impulsado por el puro corazón, que henchido no haya ya que hacer con este canto.
Trabajar cansa, Césare Pavese

Franquear una calle para huir de casa
lo hace sólo un muchacho, pero este hombre que anda
todo el día en las calles, ya no es un muchacho
y no se escapa de casa.
                                               En el verano hay
tardes en que las plazas se quedan vacías, tendidas
bajo el sol que está por ponerse, y este hombre, que viene por
una avenida de plantas inútiles, se detiene.
¿Vale la pena estar solo, para estar siempre más solo?
Callejear sin más; las plazas y las calles
están vacías. Es preciso detener a una mujer,
y hablarle y convencerla de hacer vida juntos.
De otro modo, uno se habla solo. Y es por ello que, a veces,
en la noche el borracho acomete discursos,
y recuenta el proyecto de toda la vida.
No es cierto que esperando en la plaza desierta
se encontrará con alguien, mas quien anda en las calles
se detiene de tanto en tanto. Si fueran dos,
aun andando por la calle, la casa estaría
donde esa mujer y valdría la pena.
En la noche, la plaza vuelve a quedar desierta
y este hombre, que pasa, no ve las casas
tras las inútiles luces, no eleva más los ojos:
siente sólo el empedrado, que han hecho otros hombres
de manos endurecidas, como lo son las suyas.
No es justo quedarse en la plaza desierta.
Sin duda en la calle estará esa mujer
que, implorada, quiera dar una mano en la casa.
...
En el video viene doblemente subtituado el famoso poema de Pavese al italiano y a nuestra lengua castellana...

Hermoso documento...  Va en ofrenda... Un registro que se me había extraviado desde hace anhos... Fotogramas y escenas del amado Tarkovsky.
https://www.youtube.com/watch?v=4-ULMZ4tHSE

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