sábado, 1 de septiembre de 2012

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AZARES ENTRE AZAHARES


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Una flor blanca surge
del silencioso ensueño de la tarde
y se trasfigura en una seta
de tonos rosa y voces de oro,
para cantarnos el adiós,
cual una efímera polilla enamorada
añorando merendarse a besos
a la luna embebida en el piélago del cielo …


(…por la tarde, al llegar a casa y alzar la vista     28-08-12)










No tengo a donde ir,
pero ante mí se abre la tarde
como un beso.
No tengo a quién buscar,
aparte de mí mismo, pero todos
los caminos se abren ante mí
y, al final o en el centro o al principio
de cada uno de ellos,
están luz y sombra bañando toda vida
y toda cosa.
No tengo un templo
para refugiar la angustia
ni para darle cobijo a la esperanza,
mas mi cuerpo sabe mejor que yo
cómo honrar la cúpula del cielo.
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 De un cuaderno que lleva por título: "Toma luz, toda la noche"



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