sábado, 6 de septiembre de 2014

Para Luis Camilo Guevara, in vino veritas.



Más nunca nos pudimos volver a ver... Fuimos vecinos en El Bosque y muy sabrosas fueron nuestras conversas. Me preciaba de ser uno de los pocos en tener uno de los originales de sus "Festejos y sacrificios" y cuando fuimos a la casa para celebrarlo (mi inconfesada intención era leerle en voz alta algunos de sus versos), nos dimos cuenta de que un amigo de lo ajeno ya lo había hecho suyo...
Que su nave parta con auspicioso céfiro en su navegación de retorno a los orígenes...


Para Luis Camilo, in vino veritas.


Sueño que el sueño sopla delicias dispersas,
agitando las límpidas telas de un fugaz pensamiento
Mi cuerpo se arrulla sobre incansables preguntas
tendidas bajo una lluvia incansable de imágenes
El tiempo me lee su música
en una rosa de sol
Es una rosa de aguas dulces,
es una nave vagando en celo
sobre un disco azul
Una mujer canta...
...el poeta podría ser el mar,
la visión del vago misterio,
podría ser el vivo cadáver de la primavera,
si los azares de un trabajado mundo
no lo consumieran en lances infructuosos
Después reza una niña...
...ningún canto es ya verano
...si la piel grita silencios
...y los huesos no extrañan el misterio
de los cantos que se desangran
al tímido roce de un sueño
que el sueño sopla



(Cuadernario, Común Presencia Editores, Colección Los Conjurados, Bogotá, 2007)

Fotos de
Enrique Hernández D' Jesús


No hay comentarios.: