
(Un poema que me ha acompañado por años...)
Los ricos
levantan templos para Siva.
¿Qué puedo yo,
un pobre hombre,
hacer?
Mis piernas son columnas,
mi cuerpo el santuario,
mi cabeza una cúpula
de oro.
Escucha, Oh señor de los ríos encontrados,
lo inmóvil caerá,
pero el móvil permanecerá por siempre.
levantan templos para Siva.
¿Qué puedo yo,
un pobre hombre,
hacer?
Mis piernas son columnas,
mi cuerpo el santuario,
mi cabeza una cúpula
de oro.
Escucha, Oh señor de los ríos encontrados,
lo inmóvil caerá,
pero el móvil permanecerá por siempre.
Cantos a Siva (o Shiva)
ADIAX S.A., Barcelona, 1981

0 comentarios:
Publicar un comentario