Es un poema que vale no sólo para el hombre de la negritud, sino para una humanidad que han querido mantener al margen, condenarla a una escala de colores segmentada, disgregada, separada y enajenada. Estos versos, seleccionados de su CUADERNO DE RECUERDOS DE UN PAÍS LEJANO, señalaba muy bien desde aquella hora, hace cosa de un siglo, esta segmentación y segregación a las que quieren fragmentar, dividir y quebrar al ser humano los poderes que representan las minorías gobernantes. Unas minorías que se atavían de ideologismos extremistas, que no se diferencian el uno del otro sino en lo que se grita por los altavoces. Díganme si no se anticipa y retrata exactamente lo que hoy sucede con una humanidad que paga los platos rotos por lo que hacen los desaforados extremistas, bien sea que se pinten de izquierdas o de derechas, de creencias intolerantes y decálogos de todo cuño.
Voy a ir agregando luego algunos segmentos más de este gran poema de Aimé Césaire.
Salud, lacl
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Igual que hay hombres-hiena y hombres-panteras, yo
seré un hombre-judío
un hombre-cafre
un hombre-hindú de Calcuta
un hombre de Harlem-que –no-vota
el hombre-hambruna, el hombre-insulto, el hombre-tortura podrían en cualquier momento agarrarlo molerlo a golpes –matarlo sin más- sin tener que rendir cuentas a nadie sin tener que excusarse con nadie…
Aimé Césaire
NOTA BENE: EN EL TRANSCURSO DE LAS PRÓXIMAS HORAS IRÉ AGREGANDO SEGMENTOS MÁS EXTENSOS DE SU CONMOVEDOR POEMA.
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Claude Debussy: La Mer. / Colecta de mares: Claudio Abbado, Bernard Haitink, Pierre Boulez, Vladimir Ashkenazy y Trío de Pianos (Giorgia Tomassi, Carlo Maria Griguoli, Alessandro Stella).
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