El silencio pudo más que yo, durante mis
Idus de Marzo… pero el resultado, tres meses después, han sido algo más de unas
50 cuartillas rasguñadas con imágenes que hacen juego con el icono agregado: la
deificación del César. Todavía me encuentro corrigiendo (a veces, cauterizando)
el extrañísimo texto...
(Junio de 2010)
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Post scriptum - 12 de Mayo, 2015.
Ha pasado un lustro. Y hoy queremos dejar aquí el
producto de esos rasguños:
Días de bruma
Apuntes y fragmentos de vida, amor y muerte
de un amanuense griego al servicio del Imperio
(La noche de presentación en la LIBRERÍA EL BUSCÓN.
26 de Noviembre de 2013)
Y esa noche, ya en una arepera...
Lao-Tse, reverencial, y Ludo-Vico, expectante, escuchando algunos fragmentos del escriba...
Y la reseña periodística de arriba, gracias a los buenos oficios de nuestro editor, BID..
POST SCRIPTUM: AGOSTO 15, 2026
Finalmente, he decidido agregar, a tantos años de distancia, la lectura de un fragmento de esos Días de bruma. Apuntes y fragmentos de vida, amor y muerte de un amanuense griego al servicio del imperio. Escrito entre los siglos III y IV por Simónides Románico, heterónimo del mundo antiguo. Más abajo, la letra y los datos bibliográficos.
Por fin llueve.
Mayo se anuncia.
He de caminar
con atemperado
y, si posible,
decantado paso.
Mayo trae siempre,
con sus aguas,
una ola de cambios.
Abatimientos, desgarrones,
permutaciones sobre
la faz del mundo.
Derribos, furores, jirones;
enajenamiento de lo que,
de algún modo siendo, fui.
Trae, también,
renacimientos
y olvido de todo
lo huido,
pues mayo se lleva
lo mustio y trae
lo verde;
pero lo verde
tempranamente
transita el tono
virtual de la vida,
siendo implícito
matiz de la muerte.
A mí me duele
el mundo
a cada mayo,
me duele
en los huesos,
me duele en su savia
derramada que,
al rebasarse,
nos arrastra
en su crecida.
Me duelen
la vida y la muerte,
pero me duelen sin dolor.
Cada mayo
se lleva lo sembrado,
cediéndonos nuevos retoños.
Yo busco
las tierras altas
cuando mayo se avecina.
Y aunque de poco me sirva,
me apertrecho, mientras
aguardo los embates
de su inminente regreso.
Busco refugio
en la luna
que, a ratos,
se torna mezquina
y, por mi bien,
me instiga a volver
sobre mis pasos.
Busco resguardo
en la noche,
que nada puede hacer
para tomar las manos
de una humanidad
pidiendo salvamento,
mientras brega
contra la corriente.
El hombre
no quiere morir
y no se permite el vivir.
Y es allí, en la
auto-infligida negación,
donde nace
su claro rechazo
por la metamorfosis;
es su propia privación
la que le hostiga
e incita su repulsa
por la más nimia
transformación;
es esa implorada
condena, servida
en espléndida mesa,
la que espolea
su obstinada resistencia
ante las cíclicas
conversiones
que todo mayo,
inapelable, cincela
en nuestra faz y en
cada punto cardinal.
Mayo nos pide que
demos paso a la vida.
Mayo nos pide que
demos paso a la muerte.
Me duele mayo
en cada parte del cuerpo,
mas es un dolerme sin dolor.
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Días de bruma
Apuntes y fragmentos de vida, amor y muerte
de un amanuense griego al servicio del Imperio.
Relator:
Simónides Románico - Roma - Circa 248 DC.
Custodio:
Hermes Alejandrino, nieto de Simónides Románico.
(luis alejandro contreras – bid&co editor, colección poetas del hispano mundo. Caracas 2013)