sábado, 20 de octubre de 2018

lacl, notas y aforismos sobre el canto con sordina / J. S. Bach Magnificat Harnoncourt -Esurientes Implevit - Bernarda Fink / Chet Baker - I'm a Fool to Want You / Billie Holiday I'm a fool to want you





Que anoche se fuera la luz me pareció una providencia, pues me olvidé de redes y compromisos. La tesitura de mi pecho reclamaba sosiego. Algo en torno al sentir que siempre se viene bordando. Ese rumor que se hace arte y parte de nuestras vidas. Acto seguido, me puse a jugar con esas impresiones del sentir que hacen juego con palabra e ideas. Dejo parte de lo esbozado. No tiene interés literario, a mi juicio. Acaso tenga alguno psicológico, si entendemos que la psique es algo que trasciende el pensamiento discursivo y que hay, como tan bellamente sostiene James Hillman, un pensamiento del corazón. En fin, dejo parte -como he dicho- de lo bosquejado anoche y esta mañana. Y si acá lo dejo ahora es porque, al irse la luz, los únicos enlaces que quedaron cargados en el ordenador fueron las piezas musicales aquí agregadas y que, a modo de juego entre nostalgia y memoria, hicieron las veces de vibrantes llamas de vela para, en “encore”, acompañar la experiencia. 

Salud!
lacl




Tantas veces me quitaron trato y venia, que no tengo arrestos para saludar…

*

¿Que no sabes llorar o no puedes? Lo siento. Nadie puede enseñarte.

*

Lo único que podría enseñar es mi llanto, pero él, esquivo, traidor, abrupto, canta cuando quiere y no cuando le pido. Suele cantar a solas. Y nada sabe de preces, sino de raptus.

*

La piedad es algo que uno no puede aprender. Vive de un impulso.

*

El sentir no conoce otro plano, dimensión o universo que no sea ése, el del sentir.

*

Muchos se juzgan desmesuradamente conformes de vivir una vida negada al sentir. Su crédula incredulidad en algo les cobija (quizás para su fortuna) de su propio desamparo. Son incapaces de paladearlo.

*

Talantes como el de desconocer las virtudes o padecimientos del orbe sensible o el de quitarle el habla a todo sentimiento, pueden servirnos de justificativos al acto de despertar cada mañana.

*

Cada día lloro sin lágrimas por los muertos de mi vida. Incluso, por aquellos que me ultimaron. Llevo luto por ellos. No tengo otra elección.

*

Incluso, llevo luto por mi propia muerte, hay algo de clemencia en saberse muerte.

*

A veces, viene una lágrima a colmarme el día.

*

Todos los días me visto con un invisible sayo negro (sí, es negro aun cuando sea invisible), en signo de duelo por cada negación alzada en tributo a la Torre de Babel.

*

Si pudiera resucitar a mis muertos, comenzaría por los que me han dado por muerto.

*

Mi padre, mi madre y mis hermanos ya idos saben del sentir, pero ya no pueden alegar nada en su defensa con voz audible.

*

Entretanto canto con sordina, a la luz de las horas solas. Sin quejas, canto.

*

La melancolía es un rumor constante, acompasado.         
Inhala y exhala con cada bocanada del pecho.

lacl, notas y aforismos sobre el canto con sordina, justo entre la penumbra del atardecer y el avance de la noche…
19/10/2018.-

*******

Adendum del amanecer…

*

Hay seres cuya misión cardinal de su paso por la vida pareciera ser la de andar borrando sonrisas en los rostros de cuanto mortal se les arrime. Cuesta más empinada les resulta el vehemente intento de borrar la sonrisa interior, esa llama que secretamente añoran rozar. Son seres acorralados por la desgracia. Nos está vedado abrazarles. Pero les abrazo en el silencio.

*

Hay amores imposibles, cierto es. En el amor todo es posible.

*

El amor es, ante todo, posibilidad; abierta y plena posibilidad.

*

Hay cierta gana del sentir (y ello no excluye el mero sentir sentimental) que puede ser derogada, abolida, acallada, suprimida por el desborde de las furias.

Es como amordazar una boca.

Pero con ello no se logra derogar, abolir, acallar ni suprimir el desborde del sentir.

*

¿Qué campaña hemos montado contra el sentir? Se le persigue como a un menesteroso roedor cuya culpa es la de no lograr acallar su hambre.

*

¿Es posible desdibujar la sonrisa de un rostro? Es posible. Pero ello no echará abajo la sonrisa silente que, como un arbusto, suspira a trastiendas del rostro.

*
No todo es poesía en la vida. También vivimos del despojo, de la poda de afeites, de la ausencia de adornos.

lacl, notas y aforismos sobre el canto con sordina, adendum del amanecer…
20/10/2018.-



J. S. Bach Magnificat Harnoncourt - 
Esurientes Implevit - Bernarda Fink 


Chet Baker - I'm a Fool to Want You


Billie Holiday  I'm a fool to want you




Billie Holiday
I'm a fool to want you
I'm a fool to want you
To want a love that can't be true
A love that's there for others too
I'm a fool to hold you
Such a fool to hold you
To seek a kiss not mine alone
To share a kiss the Devil has known
Time and time again I said I'd leave you
Time and time again I went away
But then would come the time when I would need you
And once again these words I'll have to say
I'm a fool to want you
Pity me, I need you
I know it's wrong, it must be wrong
But right or wrong I can't get along
Without you
I can't get along
Without you


miércoles, 17 de octubre de 2018

Miss Lady, Spencer Holst, El idioma de los gatos / Riccardo Broschi - 1698-1756 "Chi non sente"



Uno de los cuentos más hermosos que haya leído en mi vida, una historia de esas que se quedan resonando o reverberando, para toda la vida, entre los escarceos de los rumorosos pensamientos y la añorosa nostalgia. Acá lo dejo,
Salud!
lacl
Nota: a los amantes de la música se les recomienda no dejar escapar el hermoso hallazgo... Un aria casi desconocida de Riccardo Broschi, altamente recomendada. Vaya voz la de la soprano Simone Kermes.



Miss Lady. Spencer Holst, El idioma de los gatos.

Hubo una vez una chiquita triste que iba por un camino, en el verano. Tendría unos tres años y estaba llorando porque su hermano caminaba tan rápido que ella no podía alcanzarlo, y después se cayó, en una nube de polvo. Su hermano la oyó llorar, pero siguió caminando más rápido, y más rápido, y más rápido. Ella se quedó sola. Miró a su alrededor y vio una casa de campo, en la que estaba un hombre mirándola desde una ventana, espiándola detrás de una espesa cortina, así que ella lo saludó con la mano. El rostro desapareció. La chiquita caminó hasta la parte de atrás de la casa, y ahí estaba otra cara, en otra ventana, espiando. Ella volvió a saludar con la mano. Y esa cara desapareció. La chiquita subió hasta el porche trasero y golpeó en la puerta de alambre tejido, y después de unos minutos la puerta se abrió un poquito. Ella entró. Había algunos hombres, y le dieron una Coca-Cola, y ella les habló acerca de su tostado de sol, acerca de su hermano y algo de un viaje al Canadá que iban a hacer sus padres, y los hombres la escucharon atentamente. ¡Ella golpeó a uno de ellos! ¡Él la alzó y la hizo revolotear por el aire y ella gritó! Después, él la sentó en un hombro y ella se aferró a su cabeza, por miedo de caerse, pero después perdió el miedo y se quedó sentada ahí, y todos se rieron de ella. Así que pidió otra Coca-Cola. Uno de los hombres se la trajo y ella insistió en tomarla de la botella; se sentó en las rodillas de uno de los hombres y escuchó mientras los hombres hablaban de otras cosas, tomando grandes tragos de Coca-Cola de vez en cuando. Entonces ella empezó a conversar de nuevo y todos los hombres se callaron para escucharla. Ella le pidió a uno de ellos que le arreglara su sucio moño del pelo. Ella se comportaba como una dama y los hombres le hablaban con exagerado acento inglés, ¡y esto era lindísimo! Entonces ella empujó a uno de ellos al suelo y se trepó en su espalda y jugó con él al caballito, gritando ¡hico! ¡hico! ¡hico! La chiquita les preguntó si podía vivir con ellos, y ellos le contestaron que claro que sí.

Así que los hombres y la chiquita subieron a un automóvil y enderezaron hacia Florida. Fíjense que estos hombres eran ladrones de bancos. ¡A la chiquita le fascinaba! Vivió con ellos durante ocho meses. Jugaba con ellos en la playa, nadaba en el mar, comía en grandes restaurantes, vivía en los mejores hoteles, ¡hasta tomó champagne una vez! Y tenía una linda mucama que no hacía otra cosa que atenderla y ayudarla a comprar vestidos blancos y trajes de baño anaranjados y todos los juguetes que las chiquitas necesitan. Ellos estaban siempre comprándole regalos y la chiquita los quería muchísimo, pero un día sintió nostalgia de su hogar y empezó a llorar pidiendo por su hermano y su mamá y su papá. Los gangsters lo sintieron muchísimo pero le compraron un boleto a su pequeña ciudad y la despidieron en el tren. El maquinista les aseguró que llegaría sana y salva, y así fue. La policía investigó en Florida en procura de los ladrones de bancos, pero se habían escapado a lugares distantes. La chiquita continuó viviendo con su familia en la pequeña ciudad. Fue a la escuela primaria. Mucho después, fue a la secundaria: a decir verdad, fue alumna de Vassar. Ahora es prostituta en Buenos Aires... Yace en un diván y sus ojos están enrojecidos por la marihuana. Sus ropas se amontonan en una silla. Un marinero abandona ruidosamente su pieza. ¡Ella se siente tan triste! ¡Fíjense! Hay una lágrima en su mejilla. Hay humo en su ojo. ¡Qué lágrima tan rara! ¡Es una chica tan linda! No puedo evitar que me guste. Porque yo conozco su secreto, su búsqueda y por qué vive así. Yo sé que ella los está buscando.





Riccardo Broschi - 1698 - 1756  
"Chi non sente" 

Un hermoso hallazgo... Altamente recomendada. Vaya voz la de la soprano Simone Kermes.



Simone Kermes - Soprano
Le Musiche Nove - Claudio Osele
Sony Music Entertainment
Paintings - Roman Reisinger

domingo, 14 de octubre de 2018

ERASMUS, ELOGIO DE LA ESTULTICIA. CAPITULO III DEFENSA DE LA PROPIA ALABANZA / Jordi Savall (L'éloge de la Folie d'Erasme




Un segmento de una de las múltiples versiones del maravilloso libro, mejor conocido como Elogio de la locura.
Salud!
lacl



CAPITULO III
DEFENSA DE LA PROPIA ALABANZA 

Pues bien: yo no considero sabios a los que creen que alabarse a sí mismos es la mayor de las necedades y de las insolencias. Sea necio, si así lo prefieren con tal que se reconozca que esta necedad está muy puesta en su lugar. ¿Hay, en efecto, cosa más natural que el que la necedad entone sus propias alabanzas y se dé bombo a sí misma? ¿Quién puede darme a conocer mejor que yo? A no ser que por casualidad se encuentre entre vosotros alguno que me conozca mejor que yo. De esta manera me parece que doy pruebas de ser más modesta que esos hombres a los que el vulgo llama grandes y sabios, y que, depuesto todo pudor, suelen sobornar a un retórico adulón o a un poeta parlanchín y le ponen a sueldo para oírle recitar sus alabanzas, que no son más que purísimas mentiras, lo cual no impide que el elogiado, afectando humildad, haga la rueda y yerga la cresta a la manera de un pavo, mientras el impúdico adulador coloca a aquella nulidad al nivel de los dioses y la presenta como un perfecto modelo de todas las virtudes, sin reparar en que dista más de ellas que la luna de la tierra, ni en que su empresa sea algo así como adornar una corneja con plumas ajenas o blanquear a un etíope, o convertir a una mosca en elefante. En fin, yo me atengo a aquel proverbio que dice: “Con razón se alaba a sí mismo quien no encuentra nadie que le alabe.”

Por lo cual, declaro con toda franqueza que no sé si admirar más la ingratitud o la indolencia de los hombres para conmigo, pues, aunque todos me festejen asiduamente y todos reciban con placer mis beneficios, jamás ha habido uno solo a quien se le haya ocurrido cantar en un agradable discurso las alabanzas de la Necedad, mientras que no han faltado quienes hayan ensalzado, a costa de su aceite y de su sueño, con elogios bien compuestos, a los Busiris1, a los Falaris 2, a las cuartanas, a las moscas, a la calvicie y a otras calamidades por el estilo. Vais, pues, a oír de mis labios un discurso, el  cual, por ser precisamente improvisado y poco trabajado, será más verdadero.


Busiris es un rey legendario egipcio que torturaba y mataba a todos los extranjeros que entraban en Egipto.
Falaris es un tirano que asaba a todas sus víctimas, cuyo encomio fue escrito por Luciano.








Jordi Savall L'éloge de la Folie d'Erasme










Una glosa y una reflexión. El asunto de nuestra hora, nuestra sempiterna hora undécima. / Alice Coltrane - Turiya And Ramakrishna - Chet Baker & Paul Bley - Diane - " If I should lose you " - Pergolesi "Lieto cosi talvolta" Simone Kermes


Goya



Una glosa y una reflexión. El asunto de nuestra hora, nuestra sempiterna hora undécima.

Nos ha escrito recientemente un amigo que ha devenido en hermano tras el transcurrir de los días, los afectos, las coincidencias y disidencias (más las primeras que las segundas), una sucinta glosa sobre los espejismos de la ética y de la estética, cuando son manoseados o manipulados desde los sempiternos pináculos del poder, allí donde los hubiere que, a la sazón, es en toda latitud y longitud del orbe terrestre. Como no estamos para melindres, deseo dejar en este blog el escueto intercambio de notas, porque aunque estas publicaciones parten en postas y muy dispuestas a cruzar los vientos, pero lo hacen recorriendo veredas sobre las que, cada vez, menos gentes se aventuran, siempre habrá -a pesar de ello- un descaminado con el que nos topemos por obra del causal azar y con quien, a la buena de los dioses, entablemos conversa e intercambiemos pareceres; un ejercicio de la libertad del intelecto o del intelecto en libertad que, tenemos la impresión, cada vez menos personas suelen echar de menos.

Salud!
lacl


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Mario Amengual

Hay, sí las hay, una estética y una ética del vivir que el socialismo, el comunismo y el capitalismo las niegan y las combaten. Si las aceptaran, se derrumbarían como sistemas, como formas de ver o estar en el mundo.

Y de esa negación, de esa manera de combatirlas, se compone lo que llamamos realidad.

Ese es el infierno de nuestro tiempo.

La vida no está en otra parte, pero a los sistemas les conviene que así lo pensemos, lo creamos y lo imaginemos.

Toda rebelión tiene lugar en el pecho de cada ser humano: las calles son solo el escenario de un drama que nunca concluirá.


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Luis Alejandro Contreras

Me has hecho pensar de inmediato en el comúnmente amado Tao Te Ching, Mario. Otra voz. Tan sencillo como parece y tan empinada que luce la cuesta. Pero nos haces un tremendo apunte o regalo cuando dices que la rebelión tiene lugar en cada pecho. Yo agregaría la palabra revelación, en el sentido primigenio de la palabra apocalipsis. Sin ese volver de cada quien a su propia intimidad, sin ese desandar del camino empedrado por siglos, para intentar cada quien su propio e íntimo derrotero, es -me parece- todavía más cuesta arriba la propuesta de avanzar a un mundo con un vivir acorde a los dictados de madre natura de lo que luce a simple vista. Porque las sempiternas minorías que se arrogan el poder y los mandamientos pretenden que las masas sean, para siempre, legiones de autómatas, robots, cuando no corderos.

Que nos aleguen que la revelación nadie sabe adónde ir a buscarla, como si se tratara de un Santo Grial, podremos comprenderlo, pero es que la revelación acaso comienza al dar el primer paso para desandar los caminos hechos, asfixiantes, canalizados, sin paisaje. Y eso es precisamente lo que las eternas minorías gobernantes proponen: caminos hechos que no aceptan atajos ni derroteros, vías férreas que no toleran fugas ni contrapropuestas. Por eso es que pienso y digo que de los silencios espero más que de las algarabías, cuando el ser humano acalla, cuando -en general- baja el tono, albergo la esperanza de que sea porque necesita anular el ruido vacío, necesita meditar, en silencio y sin mayores confidentes. Cuando todo un colectivo comienza a hacer silenciosa introspección, me temo que algo sucede en el seno de un corazón compartido. En nuestra comarca lo que ha sobrado es ruido primario, impensado, autómata, sin contenido. Un discurso babélico de la epidermis. El silencio pudiera ser un buen indicio.

-
Guerra de secesión USA

Gulag, URSS



 GUARIDA DE LOS MÚSICOS 

Salve la música, salve... 


Alice Coltrane - Turiya And Ramakrishna 



Chet Baker & Paul Bley - Diane - " If I should lose you "



Pergolesi "Lieto cosi talvolta" Simone Kermes


JOSE ANTONIO RAMOS SUCRE. MIÉRCOLES DE CENIZA. / G.B. Pergolesi "Lieto cosi talvolta" Simone Kermes / O sleep, why dost thou leave me (Handel) Julianne Baird




Algunas imágenes visuales, podría pensarse, no hacen juego con el título que lleva esta glosa. Pero es que, bien mirado, el tema de esta glosa son los amores perdidos, cuando no los amores contrariados... 
El olvido monta vigilia, guardián celando toda sublevación del alma pero, aún así, no logra abatir los pensamientos memoriosos. 
De allí que hayamos seleccionado el segmento de Pergolesi (Tan felices a veces) y el Aria de Handel para acompañar esta glosa de Ramos Sucre
Salud!
lacl



MIÉRCOLES DE CENIZA

Sobresale  en  el  concurso  de  los  fieles  ingenuos  por  la  severa  majestad  que  levanta  su hermosura decaída. Lucen las galas últimas de la juventud con el doliente esplendor de la tarde, y aridece y blanquea sus cabellos el implacable otoño que arranca las hojas trémulas. Las  melancólicas  memorias  de sus  años  juveniles  sugieren  la  nostalgia  de  espléndidos festejos en un castillo señorial abandonado, y a oscurecer de lágrimas sus ojos viene, en el umbral de la vejez, un mensaje del pasado radiante en el recuerdo de anticuadas músicas.

El  olvido,  inexorable  centinela,  custodia  su  ventana,  y  ya  ante  ella  no  sucumben  las demandas  suplicantes,  como  olas  rumorosas  y  humildes  al  pie  de  una  roca  inaccesible. Esquiva  su  alma  a  la  mundana  agitación,  y  moderada  por  el  desengaño,  vuela  como  la enlutada golondrina a recogerse en el ambiente místico del templo. Allí queda cautiva de la música que surge y se dilata cual la humareda lenta del incienso, y abomina del siglo entre un rumor de fúnebres latines.

Ocupa su alma el pensamiento de lo que es divino e inmortal desde que tuvo el espejo para su belleza mustia la censura pesimista de la calavera,  y viste desde entonces los sombríos colores  que  simbolizan  la  desolación  de  nuestra  vida  y  que  son  propios  para  lamentar  el estrago  irremediable  del  tiempo.  La  injuria  de los  años  no  oscurece  el  espejo  de  sus  ojos que  alumbran  con  vivo  esplendor,  como  en  virtud  de  un  rito  perenne.  Ellos  prestan  a  su rostro religiosa gravedad y la exhiben agotada y penitente cual si extenuara su vida el culto de un numen adusto.

Arrepentida de  profanos  coloquios  y  ávida  de  dolores,  guarda  para  la  cruz  inflexible  la confidencia  de  sus  cuitas.  Con  desear  para  su  frente,  por  piadosa  imitación,  la  corona  de sangrientas espinas ahuyenta el recuerdo de las fiestas. Para expiar las mundanas ilusiones satisface  el  extremo  de  la  enmienda  y  eleva  sobre  el  yermo  de  su  vida,  para  alumbrar  el resto de su viaje, el cirio de cadavérica luz. 



G.B. Pergolesi "Lieto cosi talvolta", Simone Kermes


Pergolesi - Adriano in Siria - "Lieto cosi talvolta"
Dramma per musica - Napoli, 1734
Simone Kermes - soprano

Le Musiche Nove, Claudio Osele


O sleep, why dost thou leave me (Handel) Julianne Baird 



O sleep, why dost thou leave me,
Why thy visionary joys remove?
O sleep, again deceive me,
To my arms restore my wand'ring love!
.
O sleep, why dost thou leave me From Handel's Semele Julianne Baird with Brewer Chamber Orchestra under Rudolph Palmer





sábado, 13 de octubre de 2018

Guarida de los músicos: "...Tú debes creer en la primavera..." Bill Evans - You Must Believe In Spring / lacl, Cae, cae, cae suave y pertinaz, la lluvia muda...





"...Tú debes creer en la primavera..." Como la primavera estas notas comienzan lentamente, pero tal como ella cuando se despereza, lo que viene es dicha de vivir...

¿Cómo hace uno para despegarse de una melodía? No me deja ni cocinar... ¿Tendremos a mano alguna fórmula? Escrita en dos trancos, la primera parte, intimista, te va seduciendo y preparando para lo que viene... ¡Dionisio en pleno! A mitad de camino se desata la primavera, con teclas, cueros y cuerdas. Y ya no sabes cómo hacer para que vuelvan verano, otoño e invierno...

Salud!
lacl





Cae,
    cae,
         cae

suave y pertinaz,
                   la
          lluvia   muda

de los corazones que lavan sus melodías,
la lluvia de los corazones
que nunca pudieron apartarse del camino
de contemplación

No soy un poeta o un artista
ni, mucho menos, otra cosa;
soy alguien (o algo)
que es vivido

Mas no se me oculta que los hombres
vivimos ausentes del polen secreto:

¿De cuál abundancia de corazón
  habla la boca ?

Eros ha sido derribado
de su pedestal del aire,
    por nuestros dardos
    humedecidos previamente
      en el ánfora oscura
      de la ópera del orgullo

¿ Quién quiebra
  los horarios de la primavera ?
¿ Acaso los ecos del humano carrusel
  no terminan siendo afluentes
  del llanto de un niño ?


A más B es igual a flores
  Agua por cielo es igual a siete caballos piafando
                        en el ágora de los sueños

Indaga en la pupila
 de tu corazón,
  pregúntale a la niña
   de tus ojos: ¿ dónde se hospeda el color
                             de los colores ?

.
De una añeja colecta de textos que se agrupan bajo el título de Mientras dure, primer lustro de los años noventa.