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viernes, 18 de agosto de 2017

GUARIDA DE LOS POETAS. César Vallejo. Considerando en frío, imparcialmente…





Este es un poema que llevo atado al corazón. Se encuentra entre las primeras líneas que de César Vallejo un bisoño servidor leyera. Debo decir que me sentí plenamente representado, en cuerpo y alma, ante la cotidiana incertidumbre, esa pregunta sin respuesta que viene alojada con el ser, desde que se nos abre el mundo y nos dan una nalgada para, así, romper el aire con un grito y comenzar a respirar con el enigma.

Vallejo fue hombre de afectos que no tuvo empachos en manifestar en sus poemas, venciendo sin esfuerzos ese inconfesable mito del corazón que, por temor a mostrarse desvalido, no se atreve a desnudarse, uno de los males que aquejan al ser humano.

Hemos nacido en un mundo que predica la inclemencia cual virtud, una inclemencia que se apoya en gestos y actos de vasallaje y crueldad. Así que cuando alguna persona se muestra proclive a exponer el abanico de sus afectos, sin tapujos, es considerada por las agazapadas multitudes como pasto de la debilidad, como una persona expuesta a la intemperie.



Mas yo diría que lo que verdaderamente palpita debajo de esos predicamentos y posturas contra el sentimiento y su derroche es un incontenible miedo, precisamente el miedo a verse indefensos, huérfanos, desamparados…

De allí el deslumbramiento que generan estos poemas de Vallejo, pues bordando sobre las acalladas sencilleces de la vida, monta un matrimonio del afecto con lo insólito. Sin más, aquí dejamos sus consideraciones “en frío”, que de frío nada tienen, más que la paradoja.



Salud!
lacl

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Considerando en frío, imparcialmente…

Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina…
Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa…
Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona…
Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza…
Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo…
Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente…


Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito…
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado… Emocionado…



https://www.youtube.com/watch?v=yEk6Dqrnxhg





6 comentarios:

América Ratto-Ciarlo dijo...

Hermosa voz y forma de decir..! Estupenda experiencia; que maravilla lo que nos permite este adelsnto electrónico.
Un verdadero lujo escuchar a Vallejo. Gracias mil.

Contracorriente dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Contracorriente dijo...

Gracias América, es la voz del actor Claudio Obregón...
Salud!
LA

HUGOBOSS dijo...

EXCELENTE!!!

Unknown dijo...

Hermosa loa al ser humano. Más que eso, poema sobre lo complejo que es. Gracias y gracias a los poetas todos por existir.

Unknown dijo...

Publíquese.