© lacl
No obstante vivir en urbes atestadas de pícaros y embusteros, es un virtuoso don o regalo el poder seguir mirando el mundo con los ojos del niño. Si tu mirada se hace pícara o taimada, perderás la lozanía de convivir con el alma del mundo. Quizás haya que pagar una pesarosa cuota de desengaños, pero es que de desengaños también se aprende, y así se crece desengañado pero con algún toque de la sabiduría de lo cándido. Ella es la razón por la que hay que preservar la candidez de los niños...
Sobre la fotografía:
Fue captada en la acera del desaparecido O Gran Sol, en Sabana Grande... Sebastián está hoy de cumpleaños...
Sebastián con Yineska, siempre jugando con la música.
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(Contemplando el cielo
y la soledad de mi hijo
en el parque)
¿ Has dado alguna vez de bruces
ante el hallazgo del fin de todos los días,
en el amarillo ceniciento de una tarde,
al salir de tu pocilga de labores ?
¿ Contemplaste cómo tu ciudad orgullosa
cae vencida,
humillada por la implacable garúa de luces
que nos dona el gran océano invertido ?
¿ Te has detenido por algunos momentos
a una cuadra de la esquina de tu casa,
a regalarte un espacio de sana incertidumbre,
regocijarte, tal vez, en la duda de si vas o vienes ?
¿ Abrazaste alguna vez un árbol
sin pensar en él, sin pensar en ti,
sin recuerdos, con memoria, con olvido ?
lacl. Forma parte de un cuaderno de esbozos poéticos del primer lustro de los años 90 y que lleva por título MIENTRAS DURE.
De una memorable belleza! Primero la Fuga. Luego, la única Cantata de Bach que dirigiera Glenn Gould, la 54.


