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CONOCETE A TI MISMO Y COMPRENDE QUE ERES MORTAL
D H. L.awrence *
Si quieres conocerte a ti mismo
tienes que marchar a tu paso.
Tu yo se adelanta, y no es hoy lo que era ayer;
y debes correr para mantenerte a su lado.
Pero a veces nos adelantamos mucho
corriendo tras uno de nuestros fantasmas.
y eso es lo que hemos hecho hoy.
Nos creemos tan inteligentes Fulanitos
con nuestros agudos ojillos y nuestras máquinas de alto poder
que nos hacen andar más rápido de lo que nuestros pies pueden llevarnos.
Cuando ¡ay! es sólo parte de nuestro pequeño yo lo que se adelanta.
Algo es dejado atrás, perdido y aullando, y nosotros lo sabemos.
Ah, ingenioso Odiseo que le ganaste en astucia al cíclope
y le cegaste su único gran ojo,
apagaste una luz de consciencia y dejaste un ciego bruto.
Ingeniosas hormiguitas con anteojos, eso somos,
representando nuestras bufonadas.
Pero también somos, y necesitamos saberlo,
enormes brutos con nuestro ojo ciclópeo apagado.
Y todavía sangramos, y andamos a tientas y rugimos;
pues anteojos y ojos de hormiga protuberantes e ingeniosos no le sirven al cíclope,
él quiere su enorme ojo maravillado, el ojo de la caverna y el portento.
Como hormiguitas sociales quizá funcionamos muy bien.
Pero, nuestras vidas humanas, los ciegos cíclopes que somos, embistiendo,
golpeándonos contra rocas que no vemos destrozándonos la cabeza contra el techo
de la antigua caverna, despedazándonos los unos a los otros,
desgarrando mutuamente nuestros sentimientos, pisoteando y enlodando nuestras más delicadas emociones,
y sin saber nunca lo que hacemos, rugiendo ciegos de pena y consternación.
Ah, cíclopes, los hombrecitos-hormiga no pueden iluminarlos
con sus ojillos protuberantes como linterna de policía.
Necesitan su gran ojo atónito que fulgura lleno de instinto en la caverna
y destella sobre el mundo con la visión cálida y oscura de la intuición.
Aun nuestros brillantes jóvenes intelectuales
son también pobres cíclopes ciegos que gimen
heridos en su ser instintivo y emocional
y lloran como cachorros ciegos, por la pérdida
de su mutilado ojo ciclópeo.
***
VENENO
Lo que ha matado a la humanidad --porque el grueso de la humanidad está muerto --
es la mentira;
la mentirosa afectación de parecer sentir lo que no sentimos.
Traducción: Rafael Cadena, Editorial Fundarte, 1977. Caracas - Venezuela
* Del libro Pensamientos, D. H. Lawrence, Editorial FUNDARTE, Col. Cuadernos de Difusión, Caracas, 1977
https://www.youtube.com/watch?v=DdBOUIDg52E
Este documental con Anthony Burgess consta de cuatro partes. Aquí dejamos la primera parte.
https://www.youtube.com/watch?v=FDmfCxDJiLc
GALERÍA DE ORFEO
O solitude...
Henry Purcell.
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