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viernes, 30 de enero de 2026

Individuo, persona. Importancia de la Libertad individual, lacl / José Luis Sampedro / C. G. Jung Individuo y nación / CARL GUSTAV JUNG ENDING YOUR CIVIL WAR / Nina Simone: ¡Única!

 




A ver, como dijera Sampedro en 2017. Repetimos la entrevista, ahora completa, con la antesala que escribiera en aquella ocasión. Salud, lacl. 

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Ese es un punto sobre el que poco se reflexiona. Es un asunto muy  importante el rescate de nuestra libertad individual, que conlleva a una libertad personal. Sin persona no hay colectivo. Pocas personas han insistido tanto en la importancia del ser individual para la creación del colectivo como Jorge Luis Borges, una de las premisas sobre la que no dejaba de insistir cada vez que se le presentaba la oportunidad. Fue también la palabra sustancial de poetas y pensadores como Nietzsche, Lawrence, Thoreau o Lao Tse. Modernamente en nuestro patio, una voz como la de Rafael Cadenas, que por fortuna ha cautivado escuchas en otras regiones del mundo ha tomado esa bandera. Llama la atención que quienes señalan esta urgente necesidad sean siempre poetas y libres pensadores y no quienes se entregan a la política o a perseguir el poder.

La libertad de un colectivo nace en la libertad que logre alcanzar el individuo.

(lacl)

Agregamos aquí el enlace para quien tenga el tiempo y la disposición de escuchar esta maravillosa conversación en la que Sampedro pone los puntos sobre las íes. Basta con copiar el enlace y pegarlo del buscador para ver la conversación directamente en YouTube:

https://youtu.be/pb3_AGEogUM?si=NRm-leTf0gLz5Yrd





C. G. Jung
Individuo y nación

“…Lo que las naciones hacen, eso hace el particular, y en tanto lo hace el particular, hácelo también la nación. Sólo el cambio en la actitud del individuo inicia el cambio en la psicología de la nación. Los grandes problemas de la humanidad nunca se resolvieron por leyes generales, sino siempre únicamente por renovación de la actitud del individuo…”

Carl Gustav Jung, Zúrich, del prólogo a la primera edición de Lo inconsciente. Diciembre de 1916.


CARL GUSTAV JUNG 
ENDING YOUR CIVIL WAR





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Nina Simone: ¡ÚNICA!





© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

jueves, 29 de enero de 2026

Angelus Silesius, PEREGRINO QUERUBÍNICO / Jessye Norman. You'll never walk alone / Panis Angelicus

© lacl 




Angelus Silesius 


LOS MISTERIOS DEL ALMA 

El alma ve con el intelecto, camina con el anhelo, habla con el fervor, y llega al puerto de la perseverancia.


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LOS OJOS DEL ALMA

El alma tiene dos ojos: uno mira al tiempo, el otro está vuelto a la eternidad. 


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NO TE JACTES, PUES, DE NADA 

Amigo, si algo eres no te quedes, pues, en ello: hay que avanzar de luz en luz.


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TRES ENEMIGOS TIENE EL HOMBRE 

Tres enemigos tiene el hombre: él, Belcebú y el mundo: y de los tres el primero de abatir es el más lento.


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EL MÁS RAPAZ DE TODOS 

¡Qué rapaz es un corazón! Si hubiera mil mundos, los desearía todos, y más todavía. 


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LO MÁS DULCE DE TODO 

Dulce es el zumo de la miel, dulce es el mosto de las uvas, dulce es el pan del cielo, alimento de los Israelitas. Dulce es lo que él Serafín siempre ha sentido, y más dulce es todavía, Cristo Señor, la dulzura de tus llagas.


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Angelus Silesius, PEREGRINO QUERUBÍNICO o Epigramas y máximas espirituales a la contemporización de Dios.

EDICIONES DE LA TRADICIÓN UNÁNIME.

José J. Olañeta, Editor. Barcelona, 1985.

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Jessye Norman. You'll never walk alone / Panis Angelicus

Nota: los vídeos que no puedan contemplarse en el blog pueden disfrutarse directamente en la red YouTube.




En el caso de que haya sido bloqueado cualquiera de estos videos, haga click en el subrayado que dice MIRAR EN YOUTUBE y podrá disfrutar de este PANIS ANGELICUS maravilloso de la señora Norman... Si no aparece el subrayado, habrá que buscarlo directamente en la red de origen.


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¿Proteger a los gobiernos y no a las personas? Felipe Hasson / Andrew Lloyd Webber, Sarah Brightman, Paul Miles-Kingston - Pie Jesu

 © lacl 



El texto se explica por sí solo, lo agregamos acá por aclarar un poco la diferencia que hay entre derechos reclamados para defender iniquidades frente a derechos a los que deben tener derecho, haciendo valer la redundancia, todas las personas por igual. 

lacl

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“Muchas personas me preguntan mi opinión sobre la cuestión de los EE. UU. y Venezuela, como profesor de derecho internacional que vive hace 10 años en los EE. UU. En lugar de responder uno por uno, decidí poner aquí lo que pienso. Para quien tenga interés y paciencia para leer, aquí va." (Felipe Hasson)

Mi opinión es que el debate sobre Venezuela ha sido secuestrado por una lectura selectiva —y profundamente hipócrita— del derecho internacional. Se invoca la "soberanía", la "no intervención" y el "orden jurídico internacional" como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos, y no a las personas. Como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular. No lo es.

La soberanía no es un fin en sí misma; nunca lo fue. Es un instrumento funcional, condicionado al cumplimiento mínimo de los deberes del Estado para con su población. Cuando un régimen transforma a su propio pueblo en rehén —empobrece deliberadamente a la sociedad, destruye instituciones, persigue opositores, defrauda elecciones y elimina cualquier posibilidad real de alternancia de poder—, ese régimen pierde la legitimidad que da sentido a la soberanía que alega defender.

El derecho a la vida, a la dignidad humana y a la autodeterminación de los pueblos no son "valores occidentales" opcionales ni retórica política. Son normas centrales del orden jurídico internacional contemporáneo. Un gobierno que viola sistemáticamente estos derechos no puede exigir que el mundo cierre los ojos en nombre de una abstracción jurídica conveniente.

Venezuela no es un caso de "divergencia ideológica"; es una tragedia humanitaria. Millones de personas se han visto obligadas a dejar el país. Las que se quedaron conviven con la escasez, la represión y el miedo. No hay elecciones libres. No hay prensa independiente. No hay un Poder Judicial autónomo. No hay canales internos efectivos para que el pueblo se libere por su propia cuenta. Defender que ese pueblo "resuelva solo" su situación es, en la práctica, defender la perpetuación del sufrimiento.

Por eso, la ayuda externa —incluida la militar, cuando sea necesaria para proteger vidas y no regímenes— no es una violación moral del derecho internacional. Es la afirmación de su núcleo ético. La comunidad internacional existe precisamente para evitar que se cometan atrocidades detrás de fronteras convenientemente cerradas.

La reacción de muchos venezolanos deja esto claro. Mientras comentaristas extranjeros, cómodamente distantes, condenan las intervenciones en nombre de una soberanía abstracta, quienes viven la desesperación real celebran. Celebran porque ven una oportunidad concreta de liberación. Celebran porque saben que el "respeto a la soberanía" fue, durante años, la excusa perfecta para la inercia internacional.

El paralelo histórico es inevitable. Si en la Europa de los años 1940 las potencias hubieran decidido no liberar los campos de concentración para respetar la soberanía alemana, hoy esa omisión sería recordada como complicidad. Ningún orden jurídico serio puede exigir neutralidad ante crímenes masivos contra la propia población.

Invocar el derecho internacional para defender a dictadores es una perversión intelectual. Es transformar un sistema creado para proteger a los seres humanos en un argumento de conveniencia para proteger a los opresores. No hay nada de progresista en ello. No hay nada de humanista. Solo hay el consuelo moral de quien nunca ha tenido que elegir entre soberanía y supervivencia.

El derecho internacional no existe para blindar regímenes autoritarios. Existe para recordar que ningún gobierno —absolutamente ninguno— tiene el derecho de destruir a su propio pueblo en paz.

Otro argumento recurrente —e intelectualmente perezoso— es el de que la intervención no sería "humanitaria", sino movida por intereses económicos. Aunque existan intereses estratégicos o económicos —como casi siempre han existido en cualquier acción relevante en la política internacional—, eso no invalida, ni de lejos, la legitimidad moral del resultado cuando este atiende a una demanda real y explícita del propio pueblo oprimido.

El criterio central no es la pureza de las motivaciones externas, sino la realidad vivida internamente. Y esa realidad es inequívoca: los venezolanos, en su mayoría, celebran y apoyan la intervención porque saben quién es el verdadero agresor. Fue el propio régimen dictatorial el que, al elegir preservar el poder a costa del hambre, de la represión y de la destrucción social, abrió la puerta a una respuesta externa.

Cuando un gobierno ataca sistemáticamente a su propio pueblo, él mismo elimina cualquier autoridad moral para cuestionar los motivos de quien interviene para poner fin a ese sufrimiento. En este escenario, incluso una acción impulsada por intereses no exclusivamente humanitarios se vuelve necesaria, legítima y moralmente correcta, porque la alternativa concreta sería la continuidad de la opresión.

Por lo tanto, la fundamentación de aquellos que colocan la ideología por encima de todo —y que después rebuscan en el derecho internacional frases, conceptos y principios que sirvan a la respuesta que ya decidieron dar— es, como mínimo, lamentable. No es una defensa seria de la legalidad internacional, sino un ejercicio de cinismo selectivo, hecho a la distancia y sin ninguna empatía por quien vive el colapso en carne propia. Cuando la ideología viene antes del ser humano y la soberanía es invocada para justificar la miseria, el derecho deja de ser instrumento de justicia y pasa a ser apenas retórica vacía al servicio de la indiferencia.”

*Felipe Hasson*

Global Attorney | Ph.D, M.Sc, LLM, FCIArb

Fuente: Ningún gobierno tiene derecho de destruir a su propio pueblo en paz https://share.google/aFbdcR2PzOwPO9RHJ







Andrew Lloyd Webber, Sarah Brightman, Paul Miles-Kingston - Pie Jesu


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martes, 27 de enero de 2026

JUAN SANCHEZ PELAEZ, OTROS POEMAS / Giovanni Battista Pergolesi, Stabat Mater, 1736.

 © lacl 



Por lustros han estado silenciosos esos cuatro poemas, reposando en una memoria cibernética. No recuerdo ya como los obtuve. Probablemente les tomé de una publicación en línea de la editorial Monte Ávila. 

Lo cierto es que es una voz ancestral y, si se quiere, parental de una red de voces poéticamente gregaria. Juan Sánchez Peláez forma parte esencial, molecular podríamos decir, de ese río de curso apacible mas indetenible de voces, del cual si bien no se suele pensar que defina el temple o la tesitura de un vulgo, su carácter o idiosincrasia, logra algo mucho más bello y redondo: le pinta por dentro hacia afuera y le pinta por fuera hacia adentro. No hay estudio sociológico que pueda superar al río del verbo genuinamente poético. 

En fin, dejamos acá esos maravillosos cantos que nos dejara en ofrenda el reverenciado Juan Sánchez Peláez, con la admiración que nace del sentir. Son palabras, como todas las de su poesía, cargadas de una pristinidad esencial. Uno comienza a leerle y es como comenzar a escucharle, como rezar en voz alta. La palabra hecha delicia. Ese es el germen de su poesía. 

Salud, lacl


*** * ***

JUAN SÁNCHEZ PELÁEZ, OTROS POEMAS...

 

Folios / Revista Monte Avila No. 28

Sánchez Peláez en vela, a la escucha de las ánimas

 

SI CAE NIEVE AHORA


Si cae nieve ahora

en una calle sin dirección

ni señales,

desde un zaguán

muchas ánimas nos preguntan

si nuestro extravío es pasajero,

si aquello durará o no

y nos indican

la ruta verdadera

siempre atentas o vestidas

con trajes de noche

así

de cuál norte o sur

de cuál este u oeste

esas sombras llegan puntuales

o andan

a través de los campos

en establos y alquerías,

nadie lo sabe

sino a la luz tenue del ocaso

cuando podemos atisbar a los ausentes

cuando nuestras manos grandes

hablando solas

se abren hacia el otro frío.

 

***


SURCA EL MAR...


Me miran a la cara

el sol y la luna

junto al recuerdo

de Valparaíso

deseos profundos, hermosos

de ebriedad juvenil

ondulan lejos

allá en lo lejano

surca el mar

un velero,

trae melodías ignotas

con el sonido ronco de los años,

en la bruma del crepúsculo

en tardes de otoño

llegan, ondulan sueños

de regreso a Valparaíso

y quédase soñando

el puerto insomne,

quédanse sus ojos

junto a mis ojos.


***

 

A VECES LAS MONTAÑAS



A veces las montañas

se esconden

y un caballo aparece intacto

bajo innumerables estrellas

con su lomo de rocío,

ahí es llama inmóvil

y sin jinete que lo guíe

sus flancos son faroles,

-respira, respira

ahuyenta el miedo,

-anda quieto: lago límpido

en el horizonte de la llanura,

-vuela y nos abandona:

hace una pausa de leguas y leguas,

vuelto una ofrenda de huesos fieles y cordilleras,

por eso

bebe del seno húmedo de la tierra entera;

el surco que tiene

es nuestro ombligo,

su batalla: el aire de intensas vibraciones,

en escasez o abundancia

somos el largo camino

y la vida breve,

mientras un caballo

entre nosotros y el resplandor

reclina todo su cuerpo sobre piedras tibias.

 ***


EXTRAÑO ES EN TORNO NUESTRO



Extraño es en torno nuestro

el manantial que nos bebe

extrañas las uvas rojas

que todavía morderemos

raros

los vastos momentos en abril

donde puedan coincidir

tu rumbo y el mío

a la orilla de árboles frondosos

y países que nos son queridos

el vigilante de los crudos inviernos

nos acecha 

e ignoramos el peso de nuestros brazos

si podrán ser útiles o no

si el tiempo será fresco o caluroso en abril

o si el granado en flor nos sostendrá serenos en la inquietud.


***
Giovanni Battista Pergolesi, Stabat Mater, 1736









lunes, 26 de enero de 2026

YOGA, Alan Watts / Alan Watts: I Ching, Ying and Yang

 


Una esclarecedora disertación de Alan Watts en torno a una palabra acaso muy manida, pero igualmente incomprendida. Watts fue un estupendo orador y una gran cantidad de sus charlas han sido transcritas y llevadas a la imprenta, tal como son las charlas incluidas en este libro intitulado OM, la sílaba sagrada.
Salud, lacl.

*** * ***

YOGA, Alan Watts

 Cuando dejas de pensar, encuentras que estás en un eterno aquí y ahora. OM.

 La palabra yoga, como quizás saben, es lo mismo que la palabra castellana yugo y la palabra latina jungare (unir). Cuando Jesús dijo: «Mi yugo es fácil», también decía: «Mi yoga es fácil».

 El yoga describe un estado que es exactamente el opuesto de lo que nuestros psicólogos llaman enajenación, la sensación de separación, de estar separado del ser.

 Muchas personas civilizadas se sienten de hecho enajenadas, debido a que tienen una especie de atención miope enfocada en sus propias fronteras y en lo que se encuentra dentro de esas fronteras. Se identifican con el adentro, sin darse cuenta que no se puede tener un adentro sin un afuera.

 Esto puede parecer una lógica extremadamente elemental. No tendríamos la sensación de ser nosotros mismos, de tener una identidad personal, sin el contraste de algo que no es nosotros, sino otro.

 Al no damos cuenta de que el yo y el otro van unidos echamos las raíces de una enorme y terrible ansiedad provocada por la incertidumbre de lo que sucederá cuando desaparezca el adentro.

 ¿Qué pasará cuando el llamado yo llegue a su fin. como según parece lo hará?

 Desde luego, si las cosas no siguieran moviéndose y cambiando, apareciendo y disolviéndose, el universo sería un aburrimiento colosal. Por lo tanto, tan sólo nos percatamos de que las cosas están bien por el momento.

 Debemos darnos cuenta de que la sensación de que la vida es bastante aceptable resulta inconcebible e insostenible a menos que (muy en el fondo de nuestra mente) haya el atisbo de la posibilidad de que algo absoluta e inexpresablemente horrible pueda suceder. No tiene que suceder, porque podemos morir antes, pero siempre debe haber la vaga aprensión de que la cosa más terrible puede suceder. Esto le da gusto a la vida.

 Estas observaciones están relacionadas con la concepción intelectual del yoga.

 Existen ciertas formas principales de yoga con las que la mayoría de la gente está familiarizada. El hatha yoga es un sistema de ejercicios psicofísicos; es el yoga que podemos ver en la televisión debido a que tiene un valor visual.

 También existe el bhakti yoga; bhakti significa devoción. Supongo que podríamos decir que el cristianismo es una forma de bhakti yoga, debido a que se practica mediante una extrema reverencia y amor por un ser al que consideramos más o menos fuera de nosotros mismos y que representa lo divino.

 También tenemos el karma yoga. Karma significa acción... y, por cierto, eso es todo lo que quiere decir. No significa la ley de causa y efecto.

 Cuando decimos que lo que te sucede es tu karma todo lo que queremos decir es que el karma son tus propias obras Nadie, excepto tú, está a cargo del karma.

 El karma yoga es el camino de la acción, es utilizar nuestra vida diaria, nuestro oficio, o una disciplina atlética como la vela, el surf o el atletismo como nuestra forma de yoga, nuestra manera de descubrir quiénes somos.

 En el raja yoga, el yoga real que a veces recibe el nombre de kundalini yoga, intervienen ciertos ejercicios psíquicos muy complicados relacionados con el despertar del poder de la serpiente que se supone que reside en la base de nuestra columna vertebral espiritual y se eleva a través de ciertos chakras (o centros) hasta ahora llegar al cerebro, (Existe un simbolismo sumamente profundo en todo esto, pero no hablaremos de ello aquí.)

 Existen otros yogas y, finalmente, tenemos el mantra yoga.

 El mantra yoga es la práctica de cantar o murmurar, ya sea en voz alta o en silencio, ciertos sonidos que ayudan a la contemplación, es decir a lo que en sánscrito se denomina dhyana.

 El dhyana es el estado en que uno está claramente despierto y consciente del mundo tal como es, en oposición al mundo tal como lo describimos. En otras palabras, en el estado de dhyana se deja de pensar. Es decir, dejamos de hablar con nosotros mismos y de simbolizar para nosotros mismos lo que sucede.

 Simplemente nos damos cuenta de lo que es.

 Y nadie puede decir lo que es porque como alguien dijo acertadamente: «El mundo verdadero es inefable».

 Por cierto, estar sentado perfectamente despierto con los ojos abiertos pero sin pensar es un estado sumamente curioso. Conocí a un profesor de matemáticas de la Universidad del Noroeste que dijo en una ocasión: «Sabéis, resulta sorprendente cuántas cosas no son lo que parecen». Se refería a los cuentos de viejas y supersticiones. Pero cuando uno practica el dhyana, se queda sorprendido de cuántas cosas no son lo que parecen.

 Cuando dejamos de hablar con nosotros mismos y simplemente nos damos cuenta de lo que es, es decir de lo que sentimos, de las sensaciones que tenemos (incluso esto es mucho decir), súbitamente descubrimos que el pasado y el futuro han desaparecido completamente.

 Y también desaparece la pretendida diferenciación entre conocedor y conocido, entre sujeto y objeto, entre persona que siente y sensación, entre pensador y pensamiento. Simplemente ya no están ahí, porque para mantener esas cosas tenemos que hablar con nosotros mismos. Son diferenciaciones puramente conceptuales; son ideas, fantasmas, espectros.

 Cuando dejamos de pensar, todo eso desaparece y nos encontramos en un eterno aquí y ahora. No existe lugar alguno donde se suponga que debamos estar, no hay nada que tengamos que hacer, ningún lugar al que ir, porque para pensar debemos hacer algo: tenemos que pensar.

 Es increíblemente importante no pensar al menos una vez al día, para la propia conservación de la vida intelectual. Si no hacemos otra cosa que pensar, como nos aconseja la mayoría de los profesores y gurus académicos, no tendremos nada en qué pensar, salvo pensamientos.

 Uno puede convertirse fácilmente en una gran biblioteca universitaria, que a menudo es un sitio donde la gente se entierra para escribir libros sobre los libros que hay ahí. Escriben libros sobre libros sobre libros y la biblioteca se hincha como un enorme montón de levadura y eso es todo.

 Es un juego muy agradable. Por ejemplo, a mí me gusta meter la nariz en antiguos textos orientales. Es divertido; es como jugar al póquer, al ajedrez o hacer matemática pura. Pero el problema reside en que nos aparta cada vez más de la vida, ya que el pensamiento está hecho de palabras sobre palabras.

 Si detenemos temporariamente este proceso y eliminamos los pensamientos de nuestra mente, nos «convertimos nuevamente en niños» y obtenemos una visión directa del mundo, lo que resulta sumamente útil cuando se es adulto.

 Cuando eres pequeño no puedes hacer gran cosa, pues todo el mundo te domina. Te levantan y te bajan, y no puedes hacer otra cosa que contemplar. No le puedes decir a nadie cómo es esta contemplación.

 Pero cuando, en la edad adulta, recuperamos el punto de vista del bebé, llegamos a saber lo que los psicólogos infantiles siempre han querido saber:

 Lo que siente un bebé.

 El bebé, según Freud al menos, tiene experiencias oceánicas; es decir, una sensación de completa inseparabilidad de lo que sucede. El bebé es incapaz de distinguir entre el universo y sus propias acciones en el universo.

 Y la mayoría de nosotros, si entráramos en ese estado de consciencia, tenderíamos a sentir mucho miedo y empezaríamos a preguntar quién es responsable. ¿Quién controla lo que sucede después? Lo preguntaríamos porque estamos acostumbrados a la idea de que el proceso de la naturaleza consiste en controladores y controlados, cosas que ejecutan la acción y cosas que la reciben. Esto es pura mitología, como podemos ver al observar el mundo sin pensar, con la mente pura y en silencio.

 Existe un camino intelectual para llegar a este tipo de entendimiento; el jnana yoga es la concepción intelectual de este aspecto. A menudo, la gente me dice: «Comprendo de manera intelectual lo que usted dice, pero no puedo sentirlo en realidad, no me hago cargo» y yo replico: «Me pregunto si en realidad lo entiendes intelectualmente, pues en ese caso también lo sentirías».

 El intelecto, o lo que yo prefiero llamar inteligencia, no es una especie de compartimiento estanco de la mente, que funciona completamente solo, sin tener ninguna influencia en lo que sucede en las otras esferas de nuestro ser. Todos sabemos que se puede hipnotizar con palabras. Ciertas palabras provocan inmediatamente ciertos sentimientos. Utilizando ciertas palabras es sumamente sencillo cambiar las emociones de las personas. Son hechizos.

 El intelecto no es algo separado que se encuentra allá fuera. Pero la palabra intelecto se ha convertido en una especie de golpeteo rítmico, en una palabra que representa el «puerco-espinismo» intelectual del mundo académico. Como dijo un profesor de Harvard cuando Tim Leary hacía experimentos en esa universidad: «Ningún conocimiento es académicamente aceptable si no puede expresarse con palabras». (Pobre departamento de educación física; pobre facultad de música y bellas artes).

 Uno de los más grandes intelectuales de los tiempos modernos, Ludwig Wittgenstein, al final de su obra cumbre, Tractatus, nos muestra que los que siempre consideramos los problemas más importantes de la vida y la filosofía, no son más que cuestiones carentes de significado.

 Y que estos problemas se resuelven, no dándoles una respuesta, sino deshaciéndose del problema, viendo intelectualmente, que carece de significado. Así nos aliviamos del problema. Ya no necesitamos pasarnos la noche en vela peguntándonos cuál es el significado de la vida, de qué se trata todo esto. Simplemente porque no se trata de nada. Se trata de sí mismo.

 Así, Wittgenstein acaba diciendo: «De lo que no se puede hablar, es mejor guardar silencio».

 Existen ciertas cosas de las que no se puede hablar.

 Por ejemplo, no podemos describir la música. Por eso la mayoría de las reseñas de los críticos musicales que salen en los periódicos nos parecen completamente absurdas. Cuando intentan transmitir con palabras la forma de actuar de cierto artista, toman prestadas las palabras de otras formas de arte e intentan demostrar su inteligencia. Pero no hay manera de que el crítico de música pueda hacernos oír, con palabras, los sonidos del concierto.

 No obstante, escribiendo ciertas instrucciones que nos dicen lo que debemos hacer, podemos reproducir esos sonidos. La notación musical es esencialmente una serie de instrucciones (como «trace un círculo» o «tienda una perpendicular»). Y así, si se siguen las instrucciones, se pueden comprender las cosas imposibles de describir. Eso es lo que hace el yoga.

 Todos los escritos místicos son, en realidad, instrucciones. No se trata de intentos de describir al universo, de describir a Dios, de describir la realidad absoluta. Todo místico sabe que eso es imposible. La misma palabra misticismo proviene de la palabra griega myein que significa guardar silencio.

 Guardemos silencio y miremos; entonces comprenderemos, porque las instrucciones dicen que hay que escuchar y observar. Detenerse, observar y escuchar (y ver lo que sucede), eso es yoga. Tan sólo no digas, no digas... o lo echarás todo a perder.

 En una ocasión, alguien dijo a un maestro Zen: «Las montañas, las colinas y el cielo, ¿no son el cuerpo de Buda?»

 Y el maestro respondió: «Sí, pero es una pena decirlo».

 Un nuevo sucesor de Wittgenstein, un inglés llamado Spencer Brown, ha escrito un libro, Laws of Form, que permite a las personas de orientación matemática pasar por un proceso intelectual muy similar al jnána yoga. Brown empieza proponiendo al lector que trace una distinción, la que quiera, entre algo y nada, entre adentro y afuera, o lo que sea. Luego nos conduce a través de un razonamiento que demuestra que, una vez que se ha dado ese paso, todas las leyes de la matemática, la física, la biología y la electrónica se siguen inexorablemente, y las extrae. Nos muestra cómo circuitos electrónicos inmensamente complicados son la consecuencia necesaria de haber trazado una distinción. Una vez que se ha hecho esto, el universo tal y como lo conocemos resulta inevitable. Después nos dice que no nos ha dicho nada que no supiéramos de antemano. A cada paso, cuando uno ve que una de sus pruebas (o teoremas) era correcta, se dice: «Oh, por supuesto», porque ya lo sabía.

 Al final del libro, cuando nos ha mostrado, por decirlo así. la naturaleza de nuestra propia mente, plantea la cuestión: «¿Era realmente necesario hacer este viaje?»

 Así que luego vuelve a empezar con el tema y dice: «Ya veis lo que ha sucedido a través de todo este proceso matemático, y también en el curso de nuestras complicadas vidas, en el que hemos intentado descubrir algo: El universo ha dado una vuelta».

 Ese es el significado del universo. Ha dado una vuelta sobre sí mismo. Para mirarse a sí mismo.

 Ahora bien, cuando algo se mira a sí mismo, se escapa de sí mismo. Como la serpiente que se muerde la cola o el perro que persigue la suya, alcanza parte de ella, pero no la alcanza toda.

 Y así Brown hace esta observación extraordinaria: «Naturalmente, a medida que nuestros telescopios se hagan más potentes, el universo deberá expandirse, a fin de escapar de ellos».

 Podemos decir que esto es un nuevo disfraz del idealismo subjetivo, que es Berkeley diciendo una vez más que creamos el universo a partir de nuestra mente. Bueno, desgraciadamente es verdad. Si decimos que la mente es el cerebro, el cerebro físico, el sistema nervioso físico, veremos que Karl Pribram, de la Universidad de Stanford, dice lo mismo en términos neurológicos. Es la estructura de nuestro sistema nervioso la que hace que veamos el mundo como lo vemos. Quizá se prefiera leer el libro de J. Z. Young, Doubt and Certainty in Science, donde se explica todo esto con un lenguaje más nuevo y científicamente más respetable. Pero es lo mismo.

 Eso es yoga. El yoga, la unión, significa que tú lo haces.

 En cierta forma, tú eres Dios. Tú lo haces.

 Muchos maestros y gurus espirituales dicen a sus discípulos: «Me he dado cuenta de que soy Dios. ¿Lo ven?». Pero lo importante es que tú lo eres.

 Que yo sea Dios o no, no tiene ninguna importancia para ti. Puedo decirte que me he dado cuenta o ponerme un turbante y una túnica amarilla y decirte: «Yo soy un guru y tú necesitas la gracia del guru para comprender», lo que sería una tremenda mentira. Sería como robarte el reloj y después vendértelo.

 Lo importante es que tú eres.

 Ahora bien, ¿qué decimos cuando decimos esto? Por cierto, algo muy importante.

 Desgraciadamente, no hay manera de definirlo, de describirlo con palabras. Cuando un filósofo oye decir que «Tú eres eso» o «No hay más que un eterno ahora», tiende a decir: «Bueno, no sé por qué los entusiasma tanto eso. ¿Qué quieren decir con ello?» Y lo dice porque quiere continuar con el juego de las palabras, no entrar en una dimensión experimental. Quiere seguir discutiendo porque ese es su rollo.

 Las palabras tienen significado porque son símbolos, porque señalan algo diferente de sí mismas. Pero todos los grandes enunciados místicos no tienen significado alguno porque son absolutos, exactamente como las nubes y las montañas y las estrellas carecen de significado porque no son palabras. 

 ^ Las estrellas y las nubes son como la música. (Solamente la mala música tiene significado; la música clásica nunca tiene significado. Para entenderla simplemente hay que escucharla, observar sus hermosas formas y entrar en sus complejidades.

 Así, cuando nuestra mente (es decir, nuestros sistemas verbales) llega al final de sus posibilidades, cuando llega al enunciado vacío, llegamos al punto crítico. El método del jnana yoga consiste en ejercitar nuestro intelecto hasta sus límites, hasta llegar al punto en que ya no tenemos ninguna pregunta por hacer.

 Esto puede hacerse al estudiar filosofía si se tiene el maestro adecuado, que muestre que todas las opiniones filosóficas son falsas... o al menos, sumamente parciales. Podemos ver cómo el nominalismo invalida al realismo. Cómo el determinismo invalida al voluntarismo. Cómo el conductismo invalida al vitalismo. Cómo el positivismo lógico invalida a... ¡todo el mundo! Y luego viene alguien a decir que en el positivismo lógico hay una metafísica implícita, lo que es cierto. Así que nos metemos en un tremendo lío y ya no podemos creer en nada.

 Si se emprende seriamente el estudio de la teología y la religión comparada puede suceder exactamente lo mismo. Ya ni siquiera se puede ser ateo. Hasta eso resulta ser una postura puramente mitológica y sentimos una especie de vértigo intelectual que describe así un poema del budismo zen:

 «Sin una sola teja para cubrirse la cabeza, sin un centímetro de suelo para ponerse de pie».

 Entonces, ¿en dónde estamos? Bueno, estamos donde siempre hemos estado.

 Hemos descubierto que somos ESO.

 Y resulta muy incómodo porque ESO no se puede coger.

 Hemos descubierto que seamos lo que seamos (y no es algo que tengamos dentro de la cabeza, pues se encuentra tanto dentro como fuera), no podemos echarle mano. Bueno, eso nos da escalofríos, se nos hace un nudo en el estómago, nos dan traumas de angustia y todo tipo de cosas.

 Pero todo esto lo explica Shankara, el gran comentador hindú de los Upanishads, el gran maestro de la doctrina no dualista del universo, cuando dice: «Aquel que conoce, que es el conocedor en todos los seres, nunca es el objeto de su propio conocimiento».

 A cualquiera que esté en busca de la onda suprema, de la gran experiencia, de la visión de Dios, de la liberación (como quieran llamarlo) y piense que él no es ESO, cualquier viejo guru puede venderle un método para descubrirlo. Y quizás el guru no haga mal al hacerlo, ya que como dice Blake: «Un loco que persiste en su locura se hace sabio» y un buen guru es una persona que te sigue la corriente.

 «Ven, hijito, ven... tengo algo muy bueno para venderte, pero espera; aún debes pasar por muchas etapas.»

 Y decimos: (jadeantes) «¿Puedo llegar a eso? Oh, quiero llegar a eso». Y durante todo el tiempo ESO eres tú.

 El otro día estaba hablando con un maestro zen que me dijo: «Serás mi discípulo».

 Yo le miré y le dije: «¿Quién fue el maestro de Buda?»

 Durante un momento me miró de una manera muy rara y luego soltó una carcajada y me dio un puñado de trébol.

 Como podemos ver, mientras estemos persuadidos de que existe algo más de lo que somos y que debemos ser ese algo más, nos separamos de la realidad, del universo, de Dios, como quiera que lo llamemos.

 Y veremos una y otra vez, si nos interesamos en este tipo de cosas, que en psicoanálisis, en terapia gestáltica, en entrenamiento de la sensibilidad, en cualquier tipo de yoga o lo que sea, siempre habrá esa sensación tan peculiar de voracidad espiritual que puede ser estimulada por alguien que nos diga: «Bueno, todavía hay etapas superiores para ti. Deberías ir a ver a mi guru».

 Podemos decir que para realizarnos verdaderamente hay que llegar al punto en donde ya no se busca. Entonces, empezamos a pensar: «Bueno, ahora seré alguien que no busco».

 Esto equivale a convertirse en alguien espiritualmente no espiritual. Es lo que en Zen se llama «una serpiente con patas». No tiene importancia. No necesitas no buscar. No necesitas nada.

 Un erudito budista llamado Nagarjuna, que vivió cerca del año 200 de nuestra era, inventó toda una dialéctica y fundó una escuela en la que el «líder» de los estudiantes simplemente destruía todas sus ideas, aboliendo absolutamente todas sus nociones filosóficas. Y a los estudiantes les daba escalofríos y veían que al líder no le pasaba nada, que parecía tan tranquilo sin tener á un punto de vista en particular.   Maestro, ¿cómo puedes soportarlo? Necesitamos tener algo en qué basarnos.» Y la respuesta del maestro fue: «¿Quién necesita? ¿Quiénes son?»

 Desde luego, a la larga descubrían que no era necesario basarse en nada, confiar en nada. No hay nada en qué confiar, ya sí que nosotros somos ESO. Es como preguntar: «¿Dónde está el universo?»

 ¿En qué lugar del espacio está el universo? Todo en él está cayendo con todo lo demás, pero debajo no hay suelo donde la cosa pueda estrellarse, porque el espacio sigue y sigue siempre y no tiene fin.

 ¿Qué es eso? ¿Qué otra cosa podría ser?

 Por supuesto, eres tú.

 Sólo que el universo está deliciosamente arreglado de manera que pueda mirarse a sí mismo, para no ser parcial y prejuicioso, desde un número incontable de puntos de vista.

 Ahora bien, si entienden lo que estoy diciendo con vuestra inteligencia, pero no lo sienten, debo preguntarles por qué quieren sentirlo. Podrán decir: «Quiero algo más», pero una vez más, esto es voracidad espiritual y solamente dicen eso porque no lo habéis comprendido.

 No hay nada que perseguir porque nosotros somos ESO. Para decirlo en términos cristianos o judíos, si no sabemos que somos Dios desde el principio, lo que sucede es que intentamos convertirnos en Dios a la fuerza. Y empezamos por hacemos violentos y estrepitosos.

 Toda nuestra violencia, toda nuestra competitividad. toda nuestra terrible ansiedad por sobrevivir se deben a que no sabíamos desde el principio que éramos ESO.

 Si lo hubiésemos sabido desde el principio, dirían algunos, nada habría sucedido.

 Pero sucedió, ¿no es así?

 Permítanme decirle que si por casualidad descubren quiénes son en realidad, en lugar de volverse perezosos, empezarán a reír, y la risa conduce a la danza y la danza conduce a la música y para variar un poco, podemos jugar entre nosotros.

  

 OM

 El Conocedor el Ser Central no ha nacido y no muere.

 No ha sido producido por riada y nada produce aparte de sí mismo.

 No ha nacido, es eterno, resistente, primordial. No se lo puede matar matando al cuerpo.

 Si quien mata piensa que lo ha muerto O la víctima piensa que la matan Ninguno de los dos entiende.

 Eso no mata ni es posible darle muerte.

 Más pequeño que lo pequeño

 Más grande que lo grande

 Es el ser que se halla en el corazón de todo ser.


Forma parte del libro OM, LA SÍLABA SAGRADA, Alan Watts. Editorial Kairós, Barcelona, 1985

Título original: OM CREATIVE MEDITATIONS.




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Alan Watts: I Ching, Ying and Yang


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domingo, 18 de enero de 2026

La tercera parte, lacl / PENTAGRAMA. Nuevo Mundo Folias Criollas -Alexis Cardenas. Pajarillo Op. 13 / Una nota especial. Xenofobia de laboratorio.

 © lacl 



Comparto, más abajo,  unas palabras escritas el 18 de enero de 2013. Muchísima agua es la que ha pasado bajo el puente. Uno de los momentos más críticos, por escabrosos, acaecidos en la historia de esta Tierra de gracia. Casi todo el mundo sabía o sospechaba lo que había acaecido, pero la historia oficial se empeñaba en prolongar el hilo de una vida que antes de que finalizara el año  2012 había sido cortada por la tijera de las parcas.

En aquella hora, no podíamos dar la noticia por cierta al cien por ciento, puesto que no se puede ir en contra de una "historia oficial" sin consecuencias. Máxime, si las noticias te llegaban desde fuera del país, así vinieran de parte de un afiliado al partido comunista de un país europeo o por parte de alguien con amistad entre las autoridades. La nota que sigue a continuación alude a una de las ilustres participaciones, tal como fue la del doctor Alberto Arteaga, en un foro organizado por la Asociación de Profesores de la UCV para analizar el crucial asunto de aquella hora, como lo era el de si la falta del presidente del país para el momento era temporal o absoluta. Recuerdo que también estaba en el podio la doctora Blanca Rosa Mármol de León, una de nuestras autoridades académicas en materia constitucional. El foro, para el que fuimos invitados por el profesor Víctor Márquez, de la APUCV, quien lamentablemente nos dejó el año pasado. En fin, no me alargo más en este introito, la nota que anexo es bastante escueta. Tres párrafos eran suficientes para glosar la sinrazón y el arrebato.  (lacl)


CITO:

"...Esta mañana asistimos a un foro en la asociación de profesores de la UCV (y que fechas atrás tuvo que ser suspendido debido al sabotaje de los camisas negra de gobierno), convocado con el fin de reflexionar sobre el gravísimo tema que nos ataca como pueblo. Esto es, el secuestro de que ha sido víctima nuestra incumplida promesa de nación. Nada en el mundo alcanza a ser más logrado ejemplo de “stutifera navis” que ese desafinado falsete que nominamos país. 

Hace más de una década, un aquelarre de egos (buena parte de ellos, acabadísimos ejemplos de bruñida inopia) colmaron sus gargantas de altisonancias a la carta, para clamar a los cuatro vientos que habían confeccionado la más excelsa constitución de que tenga noticia la humanidad. Y el primer paso que dio el gobierno que la propulsó, luego de que la Asamblea Nacional Constituyente acabara esa suerte de pinacoteca del derecho humano, fue la de aplicarle un tijerazo al hilo constitucional, nombrando todos los poderes públicos a dedo, colocando peones y figuritas de ajedrez, allí donde jamás debería sentarse un ser que se presta para la indignidad de hacer todo lo que le dicta un Yo Supremo… 

Pero como el Yo supremo anda ahora paseando por las nebulosas y no termina de dar muestras de querer bajarse de las nubes, entonces, sus adláteres han recordado el cofre donde tenían guardada la histórica tijera. Y han decidido darle con ella un corte firme y seco al des/constitucionalizado hilo, creando -según el jurista venezolano Alberto Arteaga- una figura que no existe en el derecho, cuando se trata de un articulado que no puede comprender más que dos alternativas: la tercera parte. Si sólo puede considerarse que una contingencia sea de tono blanco o negro, ellos han creado la de tono gris.  La flamante constitución esbozada a fines de los noventa en Venezuela establece que las ausencias de un presidente pueden ser de dos tipos: o son temporales o son absolutas. Ninguna otra. Y el más reciente dictamen de la sala constitucional del tribunal supremo, uno de los poderes secuestrados por el ejecutivo, establece que la figura de ausencia o falta temporal del presidente no puede ser promulgada si no la promulga él mismo. Es decir, si al presidente le cae un leño en la cabeza, cual el que le “cayera” a Don Cyrano de Bergerac, cabe rezar porque aquel pueda, cual Cyrano, hablar por unas cuantas horas más antes de morir y que la prudencia le mueva a declarar que, probablemente, va a entrar en un estado de falta temporal, que pudiera, incluso, devenir en absoluta.

Esas son las ventajas de que un país sea gobernado por un dios..."

(lacl)

https://www.facebook.com/share/p/1Gs2hKawQ5/



Checoslovaquia 

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Venezuela 

Una nota especial recogida del ayer con respecto a esta imagen que agregamos nuevamente (*)

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PENTAGRAMA







(*) Una nota especial. Xenofobia de laboratorio.

Deseo refrendar, con una imagen fotográfica, lo dicho en ocasión de las manifestaciones estudiantiles acaecidas entre Mayo y Junio de 2007 *. Se trata de una expresiva imagen captada por Nicola Rocco (enmienda al texto: el viernes 02 de Noviembre (2007), he recibido una nota de Nicola Roco, advirtiendo que la foto es obra de su amigo Marcel Cifuentes, dando pie a una interesante conversa digital) para El Universal, durante la marcha de los estudiantes universitarios a la Asamblea Nacional del día 23/10/07, en reclamo al golpe constitucional que se fragua a la vista de todos. La gráfica muestra a una señora que porta una pancarta. A su lado se encuentra un agitado joven que abuchea al estudiantado. Nótese el ex abrupto de las palabras plasmadas en el cartel: “Hijos de inmigrantes de mierda / fuera de la patria de Bolívar / Sus malditas raíces están en Europa / Basuras son”. No sé por qué tengo la impresión de que esa pancarta va dirigida, entre otros, al líder estudiantil Jon Goicoechea, pues evidente es el ascendente vasco de su apellido. Es realmente lastimoso el presenciar escenas como ésta en nuestras calles, pues el pueblo venezolano es corolario del cruce de múltiples razas. Y si nos acogiéramos a los manipulados lemas de los extremismos, todos los venezolanos tendríamos que profesar la expatriación de los restos de Bolívar al país Vasco. Un último gesto de nuestro drama histórico que estaría por cumplirse.

Luis Alejandro Contreras

* Vientos auspiciosos, artículo del que forma parte el fragmento anterior, fue publicado en www.elmeollo.net, el 03/07/07 y en el blog www.letrascontraletras.blogspot.com, el 17/07/07).
 
Nota bene: El portal elmeollo.net tuvo que ser cerrado por sus administradores, Graciela Bonet e Israel Centeno, debido a la fuerte presión que comenzaron a recibir por parte de las autoridades en aquella hora crítica de nuestra Venezuela; hora crítica que, por la vía de la fuerza, se convirtió en normativa. No sólo eso: Tuvieron que irse del país. El meollo era un magnífico portal en donde escribían propios y extraños: defensores del adefesio de status quo impuesto a la fuerza y quienes abogábamos y abogaremos siempre por una sociedad mixta y respetuosa de las diferencias, en la que todos quepamos, tal y como solía referir Santos Yorme, el alias de Pompeyo Márquez. 

(lacl, 01 de febrero de 2026)













Una fotografía del 2007, tomada de la red. 
Estas jóvenes clamaban hace ya casi 20 años por una nación en libertad.

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viernes, 16 de enero de 2026

The Shadow of Judas in the Hidden Mirror of the Soul, lacl / ANDREI RUBLIOV Film, pictures / Andrei Tarkovski: Interview.

 © lacl 



The Shadow of Judas in the Hidden Mirror of the Soul, lacl.

It is one of the most accomplished scenes in cinema. With unusual subtlety, the historical icon created from the figure of Judas is revived in this passage. 

Regardless of an alternative version of the story in which Judas was probably not "as much of a Judas" as the catechism portrays him, we could consider the thesis outlined by some writers and the apocryphal gospels, according to which it was Jesus who asked Judas to play the role of Judas. Such a sacrifice! Perhaps the greatest that any human being could ever bear. That is to say, Jesus asks Judas to betray and sell him out.

But the truth is that the figure of Judas, as captured in the historical parable, delicately paints that subtle evil that resides in the human soul. It is like an icon of our psyche. It is part of our shadow.

The still from the film shows Andrei Rublev's fellow monk (if I remember correctly, his name is Kirill) plotting his evil deeds. With smug cunning and reveling in his own spite, he blasphemes against his friend Andrei and his art.

(lacl)

[...   Original version in Spanish

https://letrascontraletras.blogspot.com/2023/04/la-sombra-de-judas-en-el-oculto-espejo.html?m=0

...]

***

ANDREI RUBLIOV
Film 


















Andrei Tarkovski 

Interview



http://www.youtube.com/watch?v=gy1DpCOON6Q

http://www.youtube.com/watch?v=2MoVQr1t8kU


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