lacl, Febrero 2020 (Revisado y corregido en Enero 20 de
2021)
P. S. Revisando las memorias del pasado inmediato y del no tan inmediato, me encuentro con este boceto o conato de poema dedicado al querido amigo, un amigo que nos dio el azar verdaderamente real maravilloso. Los arrebatos de un mundo atiborrado de imágenes prestadas, monsergas, confinamientos e hibernaciones lo puso en un desván. Antes de que se apolillara lo he sacado de allí para ventilarlo por acá...
Galería de Orfeo:
Renato Braz and the Paul Winter Consort perform Anabela
Ante la incansable obra de las parcas, se le quitan a uno
las ganas de compartir una palabra. Silencio no más. Y restitución de las almas
en nuestras meditaciones.
A nuestro primo Leonardo Lauro, quien partió en postas cerrando el 2020... *
Cuán bella expresión la
de Andrés Eloy para definir el luto del alma, con ese color de la flor de
nuestros bien amados apamates, que se coloca en el punto medio entre el púrpura
de la sangre y la blancura de nuestras nubes tropicales.
Es un canto llano el de
Andrés Eloy que a un servidor le toca muy de cerca, pues ese libro de Giraluna,
del que forman parte estos versos, es condimento esencial, a su vez, de nuestra
primera memoria. En casa escuchábamos en familia a Andrés Eloy, con nuestra
abuela Berta a la cabeza, quien fuera amiga muy cercana de los Blanco y que con
ellos estuvo conviviendo por varios meses, en su exilio en México. De allá se
vino un poco antes de la prematura muerte del poeta.
Simón Díaz le compuso
esa tonada que tanto honor rinde a estos versos, pues el arreglo es, como el
breve poema, a su vez simple y cromáticamente delicado.
Valga para todas las
despedidas, para todos los lutos, para tanto seres que han partido, para tantos
amores fugados o contrariados -como gustaba nominar mi padre a los amores espinados-; valga para todas las muertes, las físicas y las espirituales (que en todas yace
la muerte de algo esencial), este medio luto, el de nuestra flor del apamate.
Salud!
lacl
* El 31 de Diciembre, unas tres horas antes de que dieran las
doce campanadas en nuestras latitudes, escuchábamos música de nuestras
tradiciones. Puse un concierto en vivo de Simón Díaz, quería escuchar “Mi
querencia”, esa hermosa composición. De pronto, sin motivo alguno sentí una
fortísima emoción, como si se agolparan las lágrimas entre pecho y garganta,
anegándolo todo, incluso mi voz. Y todo el cuerpo estremecido. Atribuí tal
irrupción del sentir al hecho de que era registro de un concierto en vivo y en
el que Simón puso a cantar a todo el auditorio esas estrofas. Pero, la verdad
sea dicha, fue una emoción tan intensa y sin motivo aparente, que mi corazón no
me supo dar razón de nada. Poco antes de la media noche, me enteré de que había
fallecido nuestro primo Leonardo Lauro. Y, entonces, mi corazón sí que supo
darme razones… Y que
los versos de Andrés Eloy vinieran luego al quite, con su pena de medio luto,
en la más que hermosa, mágica tonada de Simón, fue para un servidor como un
albur, cuando los versos de Andrés Eloy sonaron siempre en todas nuestras
moradas. De allí la causa o génesis de esta impensada publicación.
Leonardo y Natalia con tío Antonio
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La flor de apamante. Andrés Eloy
Blanco.
(El poema en su forma original)
Qué pena de medio luto
tiene la flor de
apamate,
qué pena de medio luto
desde que tú te
marchaste!
Tu marcha me echó en
las venas
los morados de la tarde,
la sangre me quedó
viuda
como la flor de apamate.
No sé qué cosa me
pides,
no sé qué cosa pedir,
si morir por no
quererte
o quererte hasta morir;
yo no sé qué es lo más
bueno,
yo no sé qué es lo
peor,
no sé si amor sin
presencia
o presencia sin amor,
pero no quiere y te
llama,
desde que tú te
marchaste,
mi sangre de medio luto,
como la flor de
apamate.
(Y en la tonada la letra, tal como fue arreglada...)
Nijinsky Lubov Tchernicheva and Vaslav Nijinsky dans le rôle du Faune (1912)
Lo que un golpe de dados puede sugerir.
Un golpe de dados jamás abolirá el azar
(Un coup de dés jamais n'abolira le hasard) el famoso y quizás, escasamente leído
poema de Stéphane Mallarmé inaugura el caligrama de la poesía moderna. Su
lúdica disposición de la palabra sobre el papel, algo inusual para la época en
que fue compuesto (a fines del siglo XIX), prefiguran lo que será el estallido
de las llamadas vanguardias literarias y artísticas que harían eclosión con el
inicio del convulso siglo XX, cuyo sino se caracterizara por el variopinto
ejercicio de la violencia entre estados y, sobre todo, sobre el individuo; pero
que, también, se caracterizaría por la más sorprendente irrupción de formas y
lenguajes estéticos, creados acaso como necesaria respuesta, una íntima y, a la
vez, colectiva manifestación de humana y expresiva voz ante los díscolos
sucesos sociales que marcarían el minutero de la historia.
Libertad es una palabra que va unida a la búsqueda de
nuevos lenguajes, a la experimentación. Desde la humilde perspectiva personal, pienso
que nunca se ha hecho el suficiente hincapié sobre este aspecto, a la hora de
buscar esclarecimientos, ante la irrupción de tan innumerable aparición de
formas estéticas aunadas al convulso estallido de la modernidad, esa niebla cargada de espejismos y alucinaciones. Más allá de
contenidos, las formas como que quisieron coger vuelo, darle alas al alma para
respirar aires exentos de los aromas de la pólvora y el acre vapor de las
ciudades.
Fue una aspiración. Lo sigue siendo. La búsqueda de una
libertad estética es símil de esa ansiedad, individual y colectiva, que no se
cansa de buscar sosiego ante un bullir opresivo que no da descanso, una eterna
lucha entre la indivisa persona humana y el inasible patrón de conducta que
establecen los seres humanos cuando se juntan en cofradía, del tipo que esta
sea. El ser humano no ha comprendido (y no pareciera estar cerca la hora de
hacerlo) que cuando se congrega en secta se convierte en el mayor enemigo de sí
mismo y que, para lograr un avance en el campo de las relaciones humanas, debe establecer todo
tipo de normas y controles que impidan el abuso del hombre sobre el hombre.
Tal es la importancia que puede revelarnos el culto de una libertad estética
pero, sobre todo, de intentar el rescate de una educación que tome más en
cuenta la sensible afinación del alma, antes que una instrucción cuya apariencia falsamente especulativa y racional anda totalmente divorciada del espíritu. Quien rinde culto a la libertad estética, en poesía, tonos, formas y colores, está rindiendo culto al alma.
lacl.
P. S. (06 / 01 / 2021) . - No dejamos muestra del referido poema de Mallarmé, porque ese poema debería poder ser leído y apreciado tal y como fue dispuesto sobre las hojas por el poeta. En lo que consiga la edición, intento hacer una copia fotográfica para montarla acá...
Pedagogía y enseñanza como un arte servil y marginal.
Sucede a menudo, cuando uno va a la etimología de las palabras, pareciera que
nuestra civilizada cultura occidental hubiera nacido de algo contrahecho: ¿qué
fue el pedagogue en la Grecia Clásica? Un esclavo cuya misión era la de velar
por el infante. Entre sus cuidados estaba el de evitar que sobre el púber se
consumara una “no autorizada” pederastia. El juego de las conveniencias es cosa
secular. Algunas fuentes indican que no es que el páter familias desaprobara,
per se, la pederastia sobre alguno o algunos de sus hijos. Si el pederasta era
una persona de casta aristocrática y noble, el asunto podía ser tranzado.
Obviamente, no es este asunto de la pederastia el que desearía destacar sobre
la visión que el mundo del trabajo ha establecido sobre la función de la
pedagogía -aunque no sea un aspecto menor, sino muy digno de considerar, al
evaluar el maltrecho molde de patriarcado que gobierna al mundo humano-. El
comercio ya en la base de la cultura, gobernándolo todo. Y de ello no han
escapado ni los integrantes de la secta familiar. En muchas otras culturas, a
lo largo y ancho del mundo y de su historia, se comprueba el punto del trueque
familiar, el comercio. La dote es un “valor” que suele seducir al padre, como
por acto de magia. De allí que nada tengan que extrañarnos el soslayo y el
desprecio con que, de por vida, se ha considerado y tratado a la figura del
maestro.
(lacl. Una anotación que surgió durante la última semana del 2020, al cotejar las quejas expresadas por los maestros de distintas latitudes, ante el maltrato de que es víctima la enseñanza...)
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A la cabeza hay que permitirle obrar con el primer fuelle
de los pensamientos: el corazón.
* lacl, 26 / 12 / 2020
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Hablando del afuera. Si el afuera puede
decir algo del adentro…
Dos puntos
:
- ...mirar no es cómo miran unos ojos, sino cómo mira una
cara. Uno no mira sólo con los ojos, uno mira con toda la cara…
- El que con la cara no mira, en realidad, no está mirando.
Probablemente esté sojuzgando.
- Porque la cara entera, no una facción, es espejo del
alma. Una cara, eso sí, destensada, dispuesta a expresar lo percibido.
- La faz un poco resplandece cuando sus ojos miran.
lacl, 20 de Diciembre, 2020. En llegando…
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Mahamrityunjaya Mantra - Coro sagrado
Algunas estampas decembrinas
El templo del mundo, al decir de Robert Graves: Baraka
Un soneto de Michelangelo que leí al azar en días decembrinos. Tuve varios días escuchando a sottovoce ese soneto, del cual hice una versión perfectible, que acá dejo, luego del original, que también agregamos.
El rey inmoderado nació de los
amores de su madre con un monstruo del mar. Su voz detiene, cerca de la playa,
una orca alimentada del tributo de cien doncellas.
Se abandona, durante la noche,
al frenesí de la embriaguez y sus leales juegan a herirse con los aceros
afilados, con el dardo de cazar jabalíes, pendiente del cinto de las estatuas
épicas.
El rey incontinente se
apasiona de una joven acostumbrada a la severidad de la pobreza y escondida en
su cabaña de piedras. Se embellecía con las flores del matorral de áspera crin.
La joven es asociada a la vida
orgiástica. Un cortesano dicaz añade una acusación a su gracejo habitual. El
rey interrumpe el festín y la condena a morir bajo el tumulto de unos caballos
negros.