Vistas a la página totales

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Aviso a los navegantes

© lacl 

Estimados amigos: durante las últimas dos semanas, he estado imposibilitado para refrescar Contracorrientes. Esta semana parto para la FIL Guadalajara 2007, en representación de la Editorial BID&CO. Bernardo Infante ha tenido la gentileza de pensar en este servidor para suplirle allá, dado que se recupera de un accidente que, por fortuna, no pasó a mayores.

A quien pudiera interesarle, estaré a la orden en el Stand de BID&CO, # 2649-D, así como en el Salón de Derechos y en el Salón del Libro.

A manera de obsequio y a propósito de viajes, consigno un intento de poema inserto en el libro Cuadernario*.

Un saludo cordial.

lacl


i



Visión de la Diosa
Vuelo 2113
7:30 AM


Impávida,
lívida señora,
umbilical sumidero
del cielo,
gruta silenciosa
que, como un estetoscopio
de astros,
auscultas nuestras abyecciones
y lamentos
o alguna fugaz alegría

Retrato y espejo eres
del enigma que mora
en los invisitados aposentos
de nuestra interioridad.

Tú me acompañas
en esta jornada

Desapareces aparentemente
en los contornos
de la luz solar,
pero en realidad
siempre continúas allí,
impávida y cambiante
en tu invisibilidad.

Eres silencio rumoroso


* Común Presencia Editores, Colección Los Conjurados, Bogotá, 2007.



© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

jueves, 8 de noviembre de 2007

Color y música, verbo y culto - Es hora de detenerse

© lacl 
Color y música, verbo y culto - Es hora de detenerse

Sinceramente me abisma que algunas gentes se aburran ante una obra como Baraka, el inolvidable film de Ron Fricke (1992). El ciudadano global ya no tiene tiempo para detenerse. Su carrera no le permite discernir el sentido de su prisa y la sin razón de su incierto destino. La mirada de aquellas minorías, de las individualidades cuyo tempo no ha sido arrastrado por la vorágine del progreso, hace las veces del juez en este hermoso y crudo film. Lo recomendamos ampliamente a quien no lo haya visto. Pronto volveré por estos predios con una reflexión en torno al sentido de la palabra Baraka. Abrimos esta sección con unos extractos del documento de Ron Fricke.

Abajo incluyo tributos a dos artistas que reverencio, Marc Chagall y Henri Matisse, amén de un "speech" del querido Alan Watts. Los tributos a Chagall y Matisse son un mero regalo para aquel ojo que gusta de percibir lo innombrable y para aquel oído que se complace en recoger la música en toda hora y lugar.

En cuanto a Watts, es lamentable que tan poca gente conozca sus escritos, que tan pocos hayan paseado sus ojos por sus libros. Hay quienes creen paladinamente que Watts es un autor de libros de auto ayuda. ¡La pena que dan estos tiempos! Si mal no recuerdo, lo primero que leí de Alan Watts fue El futuro del éxtasis. Desde el primer momento me sorprendió su desparpajo para desnudar a la gente, para invitarla a derribar sus muros alzados para aislarse del vivir. Hay, incluso, quienes sonríen con cierto dejo de desprecio cuando escuchan a alguien preguntar por un autor como Watts o por alguno de los temas que tejió a lo largo de su vida: la sabiduría que, aún cuando pueda expresarse, no está aherrojada en los libros (el Tao Te Ching, el Zen), la búsqueda del ser como norte primordial del individuo, la realización del amor en la mujer y en el hombre o las más llanas diferencias entre riqueza y dinero. No voy a erigir un panegírico acá sobre la persona de Alan Watts. Tan sólo invito a aquel lector que pudiera estar cansado de tanta mentira barnizada de patrones de conducta o de los mandos impositivos divorciados del alma; convido a aquel curioso ser que acaso esté extenuado de que se le exijan prédicas a favor de tales o cuales visos de la política, percatándose, como se percata, que nada está más distante de nuestra esencia de vida. En realidad, el llamado de Watts muy poco dista de aquel que extendiera Rilke a un joven poeta: su vuelta a lo sencillo. Nuestros grandes temas nos están carcomiendo por dentro. Y nos hemos olvidado de lo pequeño, lo valedero del vivir que, por sencillo, no tiene precio; aquello que desatendemos en nuestra forzada marcha hacia ningún lugar. Es hora de detenerse. Es hora de volver ojo y oído al centro del sí mismo. Es hora de recuperar nuestras ánimas extraviadas.

En apoyo de Watts, hagamos memoria de un alegato del Gabo, quien se quejaba de que la era moderna puede ser reconocida no por los descubrimientos de la astronáutica, sino por los desastres causados por la prisa y el mercado de consumo en un acto tan personal como lo es la lectura; alegaba que en el mundo cada vez hay menos libreros a la vieja usanza, esto es, lectores pausados que se dedicaban al negocio de los libros por amor a la cultura. Cerró su declaración con esta frase: “…si hay un lugar donde se aprecia cuánto ha cambiado el mundo no es en una base de lanzamiento de satélites espaciales, sino en la librería de la esquina…” No sé por qué tengo la impresión de que sus palabras se complementan con mucho de lo expresado por Watts. De algún modo lo apoyan. Independientemente de lo disímil que pudieran resultar, a vuelo de pájaro, sus respectivas personalidades. Cerramos pues con una pieza oral de Watts: Who am I?
salud!
lacl


Del Film Baraka, uno de mis preferidos (y también de mi hijo, quien lo habrá visto unas quince veces), primero, los Hanuman Chants...

https://www.youtube.com/watch?v=pCUdEnGvYFk

https://www.youtube.com/watch?v=ZWhu22aDzos



Tributo a Henri Matisse
http://www.youtube.com/watch?v=UwH-eDyWm0k



About This Video (From: sundroid) Matisse (1869 - 1954) used colors like nobody else. Modern commercial art is heavily influenced by the way he constructed his paintings with seemingly simple, yet entirely brilliant, strokes. The soundtrack is "Lyric Waltz" by Dmitri Shostakovich (1906 - 1975).


Hommage poétique à Marc Chagall




https://www.youtube.com/watch?v=BnuAewYHylg




Alan Watts speech: Who am I?
Algunos de los pasajes que apoyan el video son tomados precisamente del film Baraka...

http://www.youtube.com/watch?v=MVXEiYyZKcY



Datos de la pintura: Ribera de Yushan, pintada por Ni Zan


© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

lunes, 5 de noviembre de 2007

Guarida de los poetas. Rainer Maria Rilke: "Vivo mi vida en círculos crecientes", de El Libro de Horas.

© lacl 




Hace algunas fechas creo que he sido un tanto injusto al decir que Rilke no ha sido muy bien tratado por quienes desean honrarle tributo por medio de you tube. La expresión fue excesiva, animado quizás porque, en lo que respecta a un poema tan redondo como Der Panther, la verdad no se consigue mucho material digno. Sin embargo esta tarde, navegando al azar, me he topado con una joya de sencillez. Se trata de un video que, por vía de una rigurosa llaneza de las imágenes, una arrobadora banda sonora y el apoyo de uno de los primeros versos de La Vida Monástica, libro primero del Libro de Horas, logra rozar aquello que suele convocar la poesía: el conmover. Lo he visto y escuchado unas veinte veces antes de colocarlo en el blog. Le escribía yo a un entrañable amigo que ha padecido toda su vida del mal de la musicomanía para que me refresque -si está en sus posibilidades- la autoría musical, expresándole en mi nota que aunque este pequeño tributo, en cierta forma llama a la nostalgia, también cita a la alegría, pues una no puede vivir sin la otra. Y creo que yo ya no podré vivir el resto de mi vida sin escuchar esa melodía en las praderas de silencio que, como todos, llevo dentro. Igualmente le he escrito (en inglés) al responsable del video, FHoelder (¿acaso un seudónimo, acaso un remoquete que busca recodarnos a Friedrich Hölderlin?), pero no sé si me responderá, dado que ese video tiene más de un año de haber sido colocado en you tube y, al parecer, el Sr. FHoelder no ha colocado más trabajos en ese portal. * Reproduzco los versos de Rilke, en la traducción aludida días atrás, al cuidado de la profesora Yolanda Steffens y las asesorías de Lieselotte Zettler de Vareschi y de Rafael Cadenas… Me cupo la buena fortuna de ser discípulo de los tres.

Salud!
lacl

* Post scriptum. La cuenta en cuestión luego fue cerrada, por fortuna lo logramos conseguir en otra cuenta. 


El poema


Ich lebe mein Leben in wachsenden Ringen,
die sich über die Dinge ziehn.
Ich werde den letzten vielleicht nicht vollbringen,
aber versuchen will ich ihn.

Ich kreise um Gott, um den uralten Turm,
und ich kreise jahrtausendelang;
und ich weiß noch nicht: bin ich ein Falke, ein Sturm
oder ein großer Gesang.


La traducción:

Vivo mi vida en círculos crecientes
que se tienden sobre las cosas.
El último quizás no logre,
pero lo quiero intentar.

Giro en torno a Dios, esa torre prístina,
y llevo milenios girando,
y aún no sé: ¿soy un halcón, una tormenta,
o una gran canción?

El tributo
(Rezan Mario Adorf y Montserrat Caballé)


http://www.youtube.com/watch?v=FpLIsO9J5CE
foto superior: Rilke con Lou Andreas y el poeta Spiridon Drozin en Rusia.
foto inferior: boceto de L. Parternak, 1927










© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

Cuando la sangre se avecina como una lluvia sin fecha... Mario Amengual

© lacl 



Cuando la sangre se avecina como una lluvia sin fecha...

Mario Amengual

Mi amigo y compadre, digo más, mi hermano, Mario Amengual me ha enviado un texto que él mismo no supo cómo calificar. Me confesaba que deseaba decir algo al propósito de los tiempos que vivimos, pero que no se animaba a escribir un artículo y lo que resultó es algo que yo he calificado como artipoema. Quiero compartirlo con cualquier hipotético lector. Tengo planes de dedicarle unas notas a su poesía más adelante, no por la amistad que brindan los vasos comunicantes, que ya bien lo valdría, sino porque más allá de coincidencias espirituales, Mario ha sido poeta a pesar de los pesares. Ha sido siempre un outsider. No lo digo por un afán de modismo, tan característico de la prosapia intelecto-culturosa que impera en nuestro fingimiento de país; mi intención no es la de barnizar a Mario como un poeta beatnik o un lírico contestatario, mucho menos la de norteamericanizarlo; Mario es un outsider porque ha vivido su vida bajo el respeto de una prédica de responsabilidad para consigo mismo: afrontando soledades y enarbolando su individualidad, costumbre que no ha de confundirse con culto del ego, pues ése es uno de los farsantes de quienes más suele mofarse. Vivir del otro lado. O al otro lado. Contra la corriente. Se dice en una frase escueta. Pero muy pocos tienen el valor de acoger tal asunción. Ello le ha valido, en no pocos pasajes de su vida, el haberse visto forzado a enfrentar el vivir como un vivir al margen (que no es lo mismo que un vivir marginado), saber, en ocasiones, pasar de largo. Acaso sea su descreimiento en las farsas revestidas de humanidad y, paradójicamente, su búsqueda y su fe en que el hombre se sobreponga a los males nacidos en el alma lo que me llamó, desde el primer día, desde la primera jarra de cerveza (y vaya que si nos hemos bebido algunas), a ser su sincero amigo.


Los dejo con su artipoema…

Salud!

lacl


fotos:
1. fotograma del film Andrei Rubliov, de Tarkovsky.
2. fotograma del film Andrei Rubliov, de Tarkovsky.
3. Mario en la FIL Bogotá 2007.



Cuando la sangre se avecina como una lluvia sin fecha

Nada parecido a una razón obsesiva entre dos paredes
sobrevive a las vituperaciones cotidianas,
pero los legisladores prodigan argumentos
entre sus ritos de perdones inalcanzables.
Sabrán ellos si una mano levantada
puede superar cualquier anuencia mal escrita,
si es que pergeñan leyes y no caprichos,
en medio de esa voltariedad agazapada
cuyo nombre resume la política.
Darán ellos sus palabras en compromiso consanguíneo,
mientras las paredes y las calles se vuelven
lúcidas delatoras de los abiertos y trabados desconciertos
previstos en gotas de sangre acuosa.

En este país,
en el supuesto tino vigente en las calles,
las yerbas de los sinsabores han crecido
bajo las huellas afincadas de la angustia.
Se han levantado muros de alegatos inquebrantables
para desembocar en pantanos de desilusiones.
Aquí mucha gente parece saber,
hurgando entre láminas de dolores inéditos,
que en los espejos se desvanecen sus simulacros.
Pero quienes tienen la retórica y las pantallas
tomadas por su influyente cuello,
quieren empezar o creen inaugurar auspiciosas prefiguraciones,
ajenos a las alucinaciones repetidas,
creyendo abrir un camino por donde ya hay una carretera.
Es su destino insistir en los despropósitos,
es su insistencia cavar tumbas abiertas
y como si se miraran en el fondo de un pozo inconcluso,
desconocen el alcance de sus dedos empobrecidos.

La sangre se avecina como una lluvia sin fecha
y no importa cuántas ventanas la esperen:
igual azotará los techos y doblegará los ánimos.
Para muchos las predicciones se derriten
como esperanzas maltratadas por las oportunidades,
mientras se desmaya un demiurgo a punto de nacer.
Volverán en términos de oleaje terco,
se revolcarán en la poca agua de las miserias barajadas,
cayendo y cayendo
cayendo y cayendo
cayendo
en el silencio de abundantes palabras presuntuosas.

¿Quién puede levantarse en una calle
sin nombre ni rasgos definitivos para acusar
a la sombra que lo persigue valiéndose de la madrugada
y de las preguntas rebotando en las piedras de ríos secos?
Estamos desfalleciendo de tanta energía
confiados a los números y a las cuentas bancarias,
suponiendo que la palabra pueblo
quebranta fronteras y decide destinos.
Desfallecemos de tanto querer
tal vez vida y suposiciones cristalinas,
en respuesta a la locura de plata y palabras alebrestadas.
Cuando la sangre se avecina
el miedo escondido insiste
en calentar las orejas con bondades perdurables,
mientras todos los sentidos anuncian y saben
que las palabras ya no son escondites inocentes
donde los cráneos flagelados no pueden soportar
las inconstancias fulgurantes de los deseos disfrazados.

¿Adónde irá a parar
la desazón convertida en hazañas?
¿Hasta dónde llegará el tumulto de suposiciones
libertarias, envueltas en frases sedantes y engreídas?
Aquí y allá y más allá
se desdibujan los márgenes de la serenidad
y se ahogan los reclamos y se pierden futuros
en los vasos de aguardiente
y en el humo de la piedra enloquecedora
y en el polvo dador de la jactancia
y en la propina de las felaciones precoces
y por el plomo de las armas rabiosas.
A la hora de los gallos
arrecian los sueños descalabrados
y cada amanecer es la continuación de los desencuentros enervantes
también al servicio de los saldos favorables.
Ya la espiga de cobre se inclina
sobre los cultivos abandonados,
ya las hachas amelladas se oxidan
en los barrancos de greda y en las zanjas de moho,
y eso sería poco o no valdría ni una queja
si no estuviesen quebrantándose los flacos linderos de la mesura.

Los devotos apuran la letra desjuiciada,
atizados por la voz imponente
y contentos por su mejorada hacienda.
El mañana es para ellos una plantilla
de números y letras acordes con sus pasiones enquistadas.
Prefieren ignorar que los preceptos
pueden volverse cadalso o cilicio.
Sobre los escombros de su monolengua rasante
más le importa a los afanosos escribientes
sus satisfacciones partidarias y su tasada obediencia.
Apuestan a una perpetuidad sin espíritu,
abonan un porvenir de piedras quebradizas
casado con sus epítetos monacales.
Reciben de su contraparte,
no menos ansiosa de cámaras y mando,
el veneno compartido en mesas separadas e indistintas.

Ojalá pudiéramos decir
con inocencia sacrificial que venga
a nosotros el Reino,
pero ni siquiera sabemos si hay un Reino.
Ya ni sabemos,
entre suposiciones temerosas,
si acaso algún Reino puede acogernos.
Lemas y fusiles se entrecruzan en rituales bélicos
siguiendo el curso de frases discordantes
y en los cuarteles,
sobre almohadas acuciosas,
se preguntan algunos si la valentía
debe tener un nuevo precio.
Y en la calle,
donde la inconformidad no sigue reglas
ni órdenes superiores ni quiere saber de jerarquías estrelladas,
la voz se rige por los mandatos de la necesidad
y así dice y desdice en contra del credo insistente.
Ese color como buen negocio propagado,
con pretensiones de volverse alma y conciencia,
se vuelve espuma de resabios
en los rompeolas de la docta ignorancia.
No venga a nosotros ese Reino prometido:
sus promesas quebrantan el pulso del día a día,
por más que unos y otros,
esos unos amparados en sufragios
y esos otros empeñados en ganarlos,
pretendan ablandar pareceres con papeles renovados
o privilegios de gloria al instante.
Sólo la muerte iguala,
nunca a juro las leyes y las arengas.

Sobran rigores y esmero
si sólo en los discursos se trazan los derechos,
¿acaso puede regirse el corazón
con notas a pie de página?
Palabras enconadas
si traen provecho es pasajero:
apenas respiran el aire del perjurio
reptan entre la hojarasca de razones aventadas.
Un buen día,
en los folios polvorientos donde se traman los destinos,
se delatan las intenciones de resentimientos
ilustrados para la venganza
y enceguecidos por sus complicidades.

Si la sangre llega a los ríos
solicitada por el odio cultivado,
ya sabrán mañana,
tal vez muy pocos,
que la inmemorial serpiente del destino
siempre se muerde la cola
y nunca estará de más advertir
que aflicciones ayuntadas a promesas deslumbrantes
suelen traer aprovechados endiosamientos
y llevar más gente caída a las fosas comunes.

¿Sobreviviremos a las leyes del ímpetu
y al frenesí de la arrogancia?


Mario Amengual
Octubre de 2007
 







 © [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

viernes, 2 de noviembre de 2007

Fe de errata: el Sr Nicola Roco gentilmente me ha escrito un email para participarme que la foto a que aludo en Revolución o Re-involución, una carta desde Caracas, no fue captada por él, sino por su colega y amigo Marcel Cifuentes... Un descuido atribuible al órgano de prensa en donde apareció la referida imagen… Pedimos disculpas por el involuntario error.

Saludos
lacl

lunes, 29 de octubre de 2007

Letras contra Letras. Rainier Maria Rilke, Der Panther y algunos poemas de El libro de Horas.

© lacl 
.

Letras contra Letras. Rainier Maria Rilke, Der Panther y algunos poemas de El libro de Horas.
Der Panther, La pantera (Nuevos Poemas) es, a pesar de su brevedad, uno de los poemas más intensos de todos los que yo haya tenido la fortuna de leer y decantar. Es tal la fuerza y la sutileza que traslucen sus palabras, teñidas de veracidad, que supera, incluso con cierta facilidad, las dificultades de toda traducción. Es asombroso constatar que un poeta que me luce tan distante de la cursilería haya sido tratado con tantas dosis de ella por quienes pretenden rendirle un homenaje. Tan sólo he logrado conseguir, en you tube, un par de trabajos decentes en los que se reproduce el texto de La Pantera en su idioma original y sin voz (las versiones “leídas” que conseguí me resultaron francamente empalagosas), las cuales reproduzco más abajo. Añado, además, algunas versiones del poema (incluyendo la literal de Esteban Lobos, autor de uno de los videos aludidos), algunas más felices que otras, para que puedan ustedes juzgar por sí mismos. Luego agrego una versión de mi autoría, que más que todo es una matización de las versiones recogidas y cuya única virtud reside en poder contar con esos intentos anteriores. Una conmovedora lectura del poema, en inglés, al menos así me lo pareció en su momento, es la que Robin Williams despliega en el film Despertares (Awakenings), co-protagonizado por Robert DeNiro.

En cuanto a los poemas de El libro de Horas, debo expresar mi agradecimiento a la profesora Yolanda Steffens, el haber entrado en su conocimiento, libro que ella tradujo y el cual fue publicado a finales de los ochenta en los talleres de la Imprenta Universitaria de la Universidad Central de Venezuela. La traducción contó, además, con la asesoría de la profesora Lieselotte Zettler de Vareschi, conocedora de la obra de Rilke, y del poeta y (para la época) profesor universitario Rafael Cadenas. Es un trabajo excelente, por mucho que la profesora Steffens abra su nota advirtiendo que “…no hay traducción perfecta (sobre todo del alemán), y que traducir es traicionar como ya se ha dicho en italiano en un juego de palabras: traduttore = traditore…” Fui su alumno por dos semestres, pero una vasta desazón me hizo alejarme del alemán, de la Escuela de Letras y de la Universidad por un par de años. Mas nunca perdí el rastro.

El Libro de Horas se compone de tres libros, El Libro de la Vida Monacal, El Libro del Peregrinaje y el Libro de la Pobreza y de la Muerte.

Cada vez que la mentira generalizada intenta abrirse paso en mi pecho, cada vez que el disimulo colectivo imperante desea alojarse en mi conciencia, voy de nuevo a esos poemas. Reproduzco algunos de la tercera parte del Libro de Horas, el intitulado Libro de la Pobreza y de la Muerte. De otros libros suyos, tales como los Sonetos a Orfeo y las Elegías de Duino, así como el excelente epistolario recogido en Cartas del Verano de 1926 (FCE, triángulo epistolar cruzado entre Rilke, Marina Tsvetaeva y Boris Pasternak) o las famosas Cartas a un joven poeta, no nos ocuparemos por ahora. Tal vez, más adelante.

Salud!
lacl


Der Panther – La pantera






Der PantherIm Jardin des Plantes, Paris

Sein Blick ist vom Vorübergehn der Stäbe
so müd geworden, dass er nichts mehr hält.
Ihm ist, als ob es tausend Stäbe gäbe
und hinter tausend Stäben keine Welt.

Der weiche Gang geschmeidig starker Schritte,
der sich im allerkleinsten Kreise dreht,
ist wie ein Tanz von Kraft um eine Mitte,
in der betäubt ein großer Wille steht.

Nur manchmal schiebt der Vorhang der Pupille
sich lautlos auf -. Dann geht ein Bild hinein,
geht durch der Glieder angespannte Stille -
und hört im Herzen auf zu sein.



1- Versión de E. M .S Danero

La Pantera

(En el jardín de plantas, París.)

Su mirada se ha fatigado tanto
al atravesar las rejas, que ya no ve.
Le parece que son mil los barrotes
y que detrás de los mil no existe mundo alguno.

La mórbida marcha de aquellos pasos
fuertes y elásticos, en pequeños círculos
se mueve, como danza de una fuerza
alrededor de un centro en el cual aturdido se yergue

un profundo deseo. Sólo a veces quita
en silencio de la pupila el velo.-
Y una imagen la penetra, a través de sus miembros tensos,
hasta extinguirse en su corazón.


2- Versión de Jaime Ferreiro Alemparte

La Pantera


(En el “Jardin Des Plantes”, París)

Su vista está cansada del desfile
de las rejas, y ya nada retiene.
Las rejas se le hacen innumerables,
y el mundo se le acaba tras las rejas.

Blando andar de flexibles fuertes pasos,
y girar en el más pequeño círculo
como danza de una fuerza por un centro,
en que su voluntad se halla aturdida.

Sólo a veces se alza mudo el telón
de sus pupilas. Luego entra una imagen,
va por la tensa calma de sus miembros
y se extingue al llegar al corazón.


3- Versión de Enrique Sordo

La Pantera


Cansada del pasar de los barrotes
su mirada ya no retiene nada.
Es igual que si hubiera otras mil rejas,
y detrás de ellas no quedara mundo.

Su blando andar de fuertes pasos ágiles,
en círculos más cortos cada vez,
es danza de una fuerza en torno a un centro
donde, aturdido, se alza un gran deseo.

Sólo, a veces, se partan las cortinas
de la pupila, sin ruido; una imagen
cruza la tensa calma de los miembros,
y allá, en su corazón, deja de ser.


4- Versión de Federico Bermúdez Cañete

La Pantera


(París, en el jardín Des Plantes)

Su vista se ha cansado tanto de ver pasar
los barrotes, que no retiene nada.
Le parece que hubiera mil barrotes
y tras los mil barrotes ningún mundo.

El suave andar, de pasos elásticos y fuertes,
que se vuelve en el más mínimo círculo,
es cual danza de fuerza en torno a un centro,
donde aturdida está una gran voluntad.

Solo a veces se aparta, sin ruido, la cortina
de la pupila… Entonces, una imagen penetra,
atraviesa la calma en tensión de los miembros…
y deja de existir dentro del corazón.


5- Versión de Esteban Lobos Dellepiane, autor del video.

La Pantera


en el Zoológico del Jardín des Plantes, París


Su mirada se ha cansado tanto de observar
el interminable desfile de barrotes ante sí,
que ya mas nada puede retener.
Para Él, es como si mil barrotes hubieren
y tras cada uno de ellos, ningún mundo.

El hábil y ligero andar de sus firmes pasos
que en torno a pequeños círculos girando van
son como una danza de fuerza alrededor de un centro
en el que aun se yergue dormida una enorme voluntad.

Solamente a veces silenciosamente desplaza
los cortinajes que ocultan sus pupilas;
cruzando hacia su interior una imagen,
que a través de la tensa quietud de sus miembros se desliza,
para caer en su corazón, desvanecerse y morir.


6- Versión–matización de este servidor.

La Pantera


Im Jardin Des Plantes, Paris.

Su mirada, agobiada del desfile de las barras,
ya no retiene imagen alguna.
Es como si fueran miles las rejas
y detrás de ellas no hubiera ya mundo.

El tenue andar de sus pasos, elásticos
y fuertes, gira en pequeños círculos,
como danza de un ímpetu en torno a un centro
en el que, aturdido, se yergue un brío insondable.

Sólo a veces se descorre el velo
de sus pupilas, en silencio,
y una imagen sube por sus tirantes miembros,
hasta extinguirse en su corazón.
.


.
(Nota del 17 de Septiembre de 2015: he encontrado la lectura que mencionaba en el introito)
.
https://www.youtube.com/watch?v=T5xuzSjl8eU
.



*******  
EL LIBRO DE HORAS

Del Libro de la Pobreza y de la Muerte

Porque, señor, las grandes ciudades
están perdidas y disueltas;
una huída ante llamas parece la más grande,
y no hay consuelo que las consuele
y su corto tiempo se escurre.

Allí viven humanos, viven mal y difícilmente
en cuartos hondos con gestos angustiosos,
más atemorizados que un rebaño
y afuera, tu tierra respira despierta,
mas ellos existen y ya no lo recuerdan.

Allí crecen niños en alféizares
que siempre se quedan en la misma sombra,
y no saben que afuera llaman flores
para un día pleno de espacio, dicha y viento,
y tienen que ser niños y son niños, tristemente.

Allí se abren doncellas como flores a lo desconocido,
y añoran la paz de su infancia;
pero no existe aquello por lo cual ardían,
y temblorosas se vuelven a cerrar.
Y en ocultos cuartos de trastienda
pasan sus días de maternidad desilusionada,
los gemidos abúlicos de las largas noches,
y años fríos sin lucha ni fuerza.
Y en completa oscuridad están los lechos mortuorios
y poco a poco van añorándolos,
y mueren lentamente; mueren como encadenadas
y se apagan como mendigas.

* * *

(Rainer Maria Rilke - Esperienza della morte) 

En vista de que los videos que pusimos originalmente fueron, desafortunadamente, dados de baja, colocamos otro con la misma banda sonora... (Hay que mirarle en la red you_tube...)

Klaus Nomi




https://www.youtube.com/watch?v=KiLnFo4crME




About This Video

testo di Rainer Maria Rilke,video prodotto da nuoviautori.org, regia Andrea Galli, musica Klaus Nomi, fotografica Adina Spire, in parte originale da un concerto di Klaus Nomi (uno dei primi artisti vittima del virus HIV).



* * *


Allí viven humanos, blanca y pálidamente florecidos,
y mueren del mundo difícil, asombrados.
Y nadie ve la muerte abierta
en que se deforma la sonrisa de una delicada raza
en noches sin nombre.

Andan por ahí, degradados por el esfuerzo
de servir sin valentía a cosas sin sentido,
y sus vestidos se marchitan sobre ellos
y sus bellas manos envejecen temprano.

La multitud presiona y no piensa en ser indulgente
a pesar de ser indecisos y débiles,-
sólo perros esquivos, sin morada,
los siguen silenciosos durante un rato.

Ellos están entregados a cien torturadores
que les gritan cada vez que dan la hora,
circulan solitarios alrededor de hospitales,
y esperan angustiosos el día de su ingreso.

Allá está la muerte. No aquella cuyos saludos
los había rozado extrañamente en la infancia,
sino la pequeña muerte, como se la entiende ahí;
la suya propia cuelga verde y sin dulzor
en ellos como una fruta que no madura.

* * *

(estoy trascribiendo otros poemas, espero poder subirlos pronto)




A la derecha de la foto, Lou Andreas Salomé y Rilke, a la izquierda, el padre de Lou y un amigo, casa de verano de los Andreas, 1897.

© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

viernes, 26 de octubre de 2007

Inciso en torno a Una carta desde Caracas, pequeña Venecia…



Inciso en torno a Una carta desde Caracas, pequeña Venecia…

La crónica que verán más abajo fue escrita en la madrugada del 25 de Octubre. No tenía en mente el publicarla en este blog. En la tarde del mismo día le di una revisión y algunos retoques con el fin de enviarla a algunas revistas virtuales de Colombia, Argentina, Canadá y Venezuela, que no sé si van a publicar. Puntualizo: no persigo afán alguno de exportar las medianías del venezolano; medianías que, a primera vista, lucen como el producto de una crisis político-social, cuando son, preponderantemente, el residuo de una bancarrota ético-espiritual. Lo que me ha animado a difundir lo que acá sucede (y mi opinión al respecto) es mi presunción de que el nuestro es un mal que aqueja a muchos otros pueblos del mundo, aunque en muchos de ellos no se haya llegado a un grado tan agudo y crítico como el que se ha alcanzado aquí. Venezuela es una olla de presión a fuego medio y permanente.

Ante tal hervor, algunos ciudadanos se han sentido responsables por el riesgo que implica un estallido social que, como todo acto de violencia, no habrá de sustentarse sobre bases razonables; mas no han conseguido la forma de abrir una válvula de escape que evite una explosión que promete ser apoteósica. Acaso sean insuficientes las voces de quienes tratan de alertar a nuestros congéneres del peligro que implica el forcejear a las orillas de un risco, tal como lo viene haciendo una parte del colectivo nacional, en su papel de actores de reparto de una comedia en la que a los actores principales se les subió el humo a la cabeza. Acaso las voces de quienes quieren evitar una hecatombe están siendo desoídas o tomadas por el grueso de la nación como unas plañideras exclamaciones de Casandra, aquella adivinadora cuya desgracia consistía en que, pudiendo ver el futuro, al predecirlo no conseguía que nadie le creyera; su más grave videncia fue la de anticipar la caída y destrucción de la ciudad de Troya.

En contraparte, quienes profesan la violencia, los apasionados de la desdicha, al decir de Cioran, no hallan la hora de que reviente el volcán, llevándose a propios y extraños. ¿Por qué escribo esto? ¿Qué me mueve a incluir este blog entre los destinatarios de la misiva? Que durante la noche del 25, al ver los noticieros, no salía yo de mi asombro, ante las manifestaciones de violencia, intolerancia y perversidad que ejercieron algunos estudiantes del Instituto Pedagógico, adeptos al gobierno, en un foro sobre la reforma constitucional que se pretendía llevar a cabo con la presencia, entre otros, del veterano y avezado Pompeyo Márquez (una de las pocas voces sensatas que quedan en el país) y el estudiante Jon Goicoechea, una de las pocas voces que claman por el libre albedrío como un derecho irrenunciable de todo individuo. Los falangistas de gobierno no se quedaron tranquilos hasta que lograron consumar su planificado acto de sabotaje, amén de romperle la nariz a Goicoechea. Pero nunca creí que vería algo como lo que vi luego: el gesto más detestable y rastrero del que tenga yo conciencia, aquel que fungió un joven de psique derrotada en su papel de falangista, el que babosa y desconsideradamente casi rozaba con su rostro el rostro de Pompeyo Márquez, mientras le recitaba estos sonsonetes: “agente de la CÍA, agente de la CÍA, agente de la CÍA…” y luego: “Intolerante! Intolerante! Intolerante!” Si ese joven desconoce la trayectoria de Pompeyo, eso ya sería una vergüenza, pero si la conoce, entonces, lo que es, es una perversidad. Así pues, me veo en la forzosa necesidad de abrirle paso a la carta que, inicialmente, no tenía como encargo la de ser depositada en el buzón de esta posada. Agrego la carta y una copia scanner de la foto a que se hace referencia. El resto de las fotos son obra de los reporteros de El Universal.

Salud!
lacl
¿Revolución o re-involución? Carta desde Caracas, pequeña Venecia…

Fuera de mi país hay mucha desinformación con respecto a lo que aquí sucede. El maniqueísmo, hoy imperante en buena parte del globo terráqueo, está acabando con los lienzos de la vestimenta cultural del venezolano, ya de por sí, bastante mancillada a lo largo de centurias por la proliferación de caudillos de todo cuño, bien secundados por unos siempre puntuales doctores de levita con bolsillos de tahúr. Son en el fondo, los mismos vende-suelos de siempre, quienes medran y ascienden reptantes por las volutas del poder. Aun cuando el demagogo de la hora se disfrace de omnipresente demiurgo, de justiciero pater famili o de Santo Quijote desprendido, no logrará lavar el cerebro y, menos, el corazón de quienes sólo tienen que abrir ojos y prestar oídos para percatarse de que tienen ante sí a un títere al servicio de una mollera quebrantada. Con teteros de fanatismo no se llegará nunca a buen puerto.

Cuando yo era un muchacho padecí el hegeliano mal de sacrificar idealmente a la parte por el todo, esto es, al individuo por la masa: como si la mano derecha no fuera parte del mismo cuerpo del que lo es la mano izquierda. Marx y Engels fueron víctimas de excepción de tal padecimiento. Abogaba yo, con toda la malsana candidez de que puede engalanarse un imberbe, por un mundo más humano, en el que se diera predominancia a las tesis políticas de izquierda, sin tomar en cuenta el hecho de que, para lograr tal cometido, muy probablemente tendrían que cometerse algunas injusticias.

Pero no hubo de pasar mucho tiempo para que me percatara del engaño que encarnan las figuras políticas, no importa la toga que vistan. Todos hablan de democracia, todos juran querer el bien del prójimo, pero tóquele usted a cualquiera de estos bellos ejemplares ese sagrado recinto en el que compilan sus emolumentos y verá usted a la verdadera bestia que alienta bajo la sotana. Todos predican el amor, todos la bienaventuranza, todos elevan rezos en pro de la igualdad entre los hombres, mas ninguno duda en llevar a las mazmorras a quienes, a su juicio, han mantenido una actitud equivocada con respecto a su benefactor mensaje de esperanza. Pobres, a veces, se ven forzados a aplicar la mano dura, en bien de sus hijos. Hay sotanas cristianas y hay sotanas marxianas. Y digo esto sin entrar a tocar a fondo el tema de aquellos que son esclavos de sus propias manías, pues son los más dispuestos a derribar su casa con tal de acabar con los mosquitos.

Yo lamento que al día de hoy (y me importa un comino el nuevo milenio) millares de personas estén deseosas de dejar la piel en las aceras con tal de defender algún extremismo, pues ningún extremismo deja de ser una mentira. Y porque la mentira es la única verdad que identifica a esos políticos de oficio que suelen ser, innegablemente, los más avezados extremistas. Lo siento mucho por mis politizados amigos, sean de izquierdas o de derechas. Para mí son brazos de un mismo cuerpo. Y el corazón bombea sangre para ambas extremidades, sin discriminaciones.

Tengo amigos chavistas, algunos entrañables (por cierto, cuán descabellado me luce ese mote, jamás me imaginaría fundando una secta contrerista, por muy bellos ideales que se predicaran en su seno). Nunca pude convencer a uno de ellos, sempiterno defensor de Stalin y de Lenin, de que la “solución final” de Hitler y sus Nazis fue un crimen atroz. Pues según su inveterada opinión, los judíos no son sino usureros deseosos de extraer el hígado de quienes no honran sus deudas; así que no le pareció criminal que en la URSS se cultivara el antisemitismo, entre otras liberalidades. Que habrá gente mala entre los judíos, pues ¿a qué dudarlo, si hay gente de miserable corazón en cualquier rincón del mundo? Pero justificar el asesinato en masa por la hegeliana tesis de sacrificar a la parte por el todo, al individuo por la masa, no puede ser signo de otra cosa que no sea la más desparramada de las locuras. Así pues, lo siento por mi amigo, tengo que decirle que él no está menos loco que yo, que he defendido siempre la posibilidad de que el hombre no aliente nunca fe alguna en los gobiernos; que creo, con Thoreau, que el mejor gobierno es el que no gobierna nada; que he afirmado que los políticos son una plaga y los primeros para quienes debería crearse un sistema policial de vigilancia continua, pues no pueden quedarse solos durante tres segundos y medio sin que, de inmediato, pergeñen la tesis de una próxima canallada. Máxime si consiguen unos cuantos compañeros de marras. 
















Deseo refrendar, con una imagen fotográfica, lo dicho en ocasión de las manifestaciones estudiantiles acaecidas entre Mayo y Junio de este año*. Se trata de una expresiva imagen captada por Nicola Rocco (enmienda al texto: el viernes 02 de Noviembre, he recibido una nota de Nicola Roco, advirtiendo que la foto es obra de su amigo Marcel Cifuentes, dando pie a una interesante conversa digital) para El Universal, durante la marcha de los estudiantes universitarios a la Asamblea Nacional del día 23/10/07, en reclamo al golpe constitucional que se fragua a la vista de todos. La gráfica muestra a una señora que porta una pancarta. A su lado se encuentra un agitado joven que abuchea al estudiantado. Nótese el ex abrupto de las palabras plasmadas en el cartel: “Hijos de inmigrantes de mierda / fuera de la patria de Bolívar / Sus malditas raíces están en Europa / Basuras son”. No sé por qué tengo la impresión de que esa pancarta va dirigida, entre otros, al líder estudiantil Jon Goicoechea, pues evidente es el ascendente vasco de su apellido. Es realmente lastimoso el presenciar escenas como ésta en nuestras calles, pues el pueblo venezolano es corolario del cruce de múltiples razas. Y si nos acogiéramos a los manipulados lemas de los extremismos, todos los venezolanos tendríamos que profesar la expatriación de los restos de Bolívar al país Vasco. Un último gesto de nuestro drama histórico que estaría por cumplirse.

Luis Alejandro Contreras

* Vientos auspiciosos, publicado en www.elmeollo.net, el 03/07/07 y en el blog www.letrascontraletras.blogspot.com, el 17/07/07).