"...echo de menos aquel viejo coñac que custodiaba la casa Romero P. Gil en Jerez. Se recomienda a los entendidos. Lo disfruté en Madrid; perfumaba la habitación y como guardaba yo la botella entre los libros, Enrique Díez-Canedo acostumbraba pedirme la consulta del mejor volumen de mi biblioteca..."
Alfonso Reyes, Memorias de cocina y bodega. Minuta.
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