viernes, 31 de marzo de 2017

Diario entero (o, lo que es lo mismo, bitácora gruesa, virginal…)





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No hablemos del ayer, pues nuestra vida es hoy, pero tengo la ingrata sensación de que en el mundo de ahora, en este preciso instante que nos vive y es vivido, prevalece una ausencia absoluta de pensamientos oblongos y una sobreabundancia de mentalidades cuadradas…

31 de Marzo de 2017, 3 am.

Jornadas de 20 horas de trabajo continuo, animando aquí, avivando allá, juntando, sumando, soplando el fuego en donde se propone lo bueno: la calidez y resguardo de la llama viva, ésa que protege y genera el bien… desechando las zarzas que ahora no crecen únicamente entre las piedras, sino que han prendido en el lodazal de tantos humanos corazones. Lo siento, pero los seres que se comportan como escoria, algo de escoria tienen y de mi camino los aparto. Ya está bueno de tanta contaminación. No les deseo mal, ni caigo en la estupidez de una infructuosa lucha; son seres que no tienen remedio. Me limito a apartarlos de mi vera o apartarme yo de las suyas. Y ya. No pensar en ello ni en ellos más de la cuenta, eso sí, sin bajar la guardia. Y proseguir con nuestro andariego labrar, juntando aquí, avivando allá, sumando acá, soplando el fuego donde se propone lo bueno…

31 de marzo de 2017, amanecer…


Ante las arremetidas que incansablemente acometen aquellos a quienes, alguna vez, nominara Cioran como los “apasionados de las desdicha”, no nos queda otra respuesta como actitud vital. Ellos (y eso que representan) pasan. Y con ellos se va su podredumbre. Recordemos que los juncos se enderezan luego de que pasa el aluvión…

31 de marzo de 2017, algo más tarde, por la mañana…

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https://www.youtube.com/watch?v=3w0lqrGDvEk .
https://www.youtube.com/watch?v=gihpQ3V9C50 .
https://www.youtube.com/watch?v=dwVUVyVIDTE

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