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NO LEJOS DE SER UN BUDA
Un estudiante universitario mientras visitaba a Gasan le preguntó:
"¿Has leído alguna vez la Biblia cristiana?"
"No, léemela", dijo Gasan.
El estudiante abrió la Biblia y leyó estos versículos de San Mateo:
"Y del vestido ¿Por qué preocuparos? mirad a los lirios del campo cómo crecen: no se fatigan ni hilan. Pues yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. No os inquietéis, pues, por el mañana; porque el día de mañana ya tendrá sus propias inquietudes; bástale a cada día su afán."
Gasan dijo:
"Quien quiera que pronunció estas palabras lo considero un hombre iluminado."
El estudiante continuó leyendo:
"Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamada y se os abrirá porque quien pide recibe, quien busca halla y a quien llama se le abre."
Gasan observó:
"Eso es excelente. Quienquiera que dijo eso no está lejos de ser un Buda."
DIÁLOGO ZEN
Los maestros Zen entrenan a sus jóvenes discípulos a expresarse. Dos templos Zen tenían cada uno un niño protegido. Uno de los niños, yendo a buscar verduras cada mañana se encontraba en el camino con el otro.
"¿A dónde vas?", preguntaba el uno.
"Voy donde mis pies me lleven", respondí el otro.
Esta respuesta desconcertó al primer chico, quien fue en busca de ayuda a donde su maestro. "Mañana por la mañana", le dijo el maestro, "cuando te encuentres con el otro chico pregúntale lo mismo. Él te dará la misma respuesta, Y entonces pregúntale: ¿Supón que no tienes los pies, entonces, adónde vas? Eso lo arreglará."
Los chicos se encontraron de nuevo a la mañana siguiente: "¿A dónde vas?", preguntó al primer chico.
"Voy a donde el viento sople", respondió el otro.
Esto volvió a desconcertar al chico, quién contó su derrota a su maestro.
“Pregúntale A dónde irá si no hay viento", sugirió el maestro.
Al día siguiente los chicos se encontraron por tercera vez.
"¿A dónde vas?", preguntó el primer chico.
"Voy al mercado a comprar verduras", le respondió el otro.
SI AMAS, AMA ABIERTAMENTE
Veinte monjes y una monja llamada Eshum estaban practicando meditación con un maestro Zen.
Eshum era muy bonita a pesar de que llevaba la cabeza rapada y un vestido sencillo. Varios monjes se enamoraron secretamente de ella. Uno de ellos le escribió una carta de amor en la que insistía que se vieran a solas.
Eshum no respondió. Al día siguiente el maestro dio una charla al grupo y cuando hubo terminado Eshum se levantó. Dirigiéndose al que le había escrito, le dijo:
"Si realmente tanto me amas, ven y abrázame ahora."
Datos bibliográficos:
NADA SAGRADO, Textos Zen
Oscar Todtmann Editores, Sexta edición, 2009, Caracas.
https://www.youtube.com/watch?v=FledgXE36Ns
https://www.youtube.com/watch?v=RMvm4PqNfio
https://www.youtube.com/watch?v=6h7gEC2VhaA
© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©
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