miércoles, 11 de marzo de 2026

Modernidad, lacl / Love Is A Losing Game (Amy) - Sandburg y la Monroe. - Edward S. Curtis

© lacl 



Modernidad

(lacl)


Pasó el tiempo de ser. 

Pasó irremediablemente de largo,

como un ocioso y embebido perro

cruza una avenida,

imperturbable,

irremediablemente solo.

Pasó el momento de cabalgar

sobre alados corderos. 

Se suicidó la lujuria

ante la ausencia de incautos. 

Llegó la hora de la cena 

y no disponemos más que de restos rituales 

para tomar por alimento. 

Pasó de largo el tiempo de ser. 

No verdecieron nuestros brazos

para tomar a los niños,

no florecieron sonrisas para una común anonimia. 

Se esfumó el aura virtual

que en la noche nos elevaba

hacia el centro

de un caos adorable,

hacia el matrimonio de los cuerpos

con el cielo

y la sinfónica caída

dentro de un sueño compartido,

más perdurable que nuestros pasos

por el mundo. 


(lacl)

Otro de aquellos textos escritos en el transcurso del último lustro de milenio, agrupados bajo el título común de "Toma luz, toda la noche". Nunca han sido llevados a imprenta, aunque quizás alguno haya aparecido en alguna antología. Eso sí ,he compartido algunos otros en el blog y con algunos amigos, con conocidos y desconocidos, en alguna plaza o algún rincón de las redes cibernéticas. Salud.



© lacl






***
Amy Winehouse
Love Is A Losing Game

http://www.youtube.com/watch?v=uIeyfM-6QTg&feature=related

Sobre aquel encuentro entre Sandburg y la Monroe... Recogido en fotos.



Un maravilloso trabajo sobre Edward S. Curtis



© [Luis Alejandro Contreras Loynaz/LetrasContraLetras - contracorrientes]. Todos los derechos reservados. Fecha de creación del blog: 2007. ©

sábado, 7 de marzo de 2026

EXPLICACIÓN DEL AZAFRÁN, José Pulido / Every Time We Say Goodbye

 © lacl 



Gracias a José Pulido, por este poema tan dolorosamente hermoso. Qué cosa es que la belleza tenga que andar tantas veces de la mano con el dolor.  

La filosofía no amanece en las calles de estos días que llamamos modernos, los tiempos no se prestan para ese amanecer que se delecta ante la creación. Y mientras la poética del tono azafranado se recoge entre las flores, otras flores son cortadas sin que nadie (o casi nadie) se contagie con el virus de la compasión.

(lacl)


Un poema de José Pulido escrito en los años noventa. Una obra de Mark Rothko


EXPLICACIÓN DEL AZAFRÁN

(Autor: José Pulido)


Zeus dormía y vertía sus sueños

sobre las flores afrodisíacas

y medicinales del azafrán

en la época de Zeus 

no había indigentes 

durmiendo en las calles

solo filósofos

 

Las vestimentas anaranjadas 

de los monjes budistas 

son teñidas con la exquisita flor

que Zeus soñaba

 

Se necesitan 120 mil flores 

para hacer un kilo de azafrán puro 

Mark Rothko nunca se propuso

rendir homenaje al azafrán

pero en su obra el rojo anaranjado alcanza 

una profundidad anímica visible

ese pintor tenía la potencia de una flor


El azafrán enriquece las comidas

en cocinas de Arabia, Europa y la India 

en paellas, risottos, fabadas y helados 


El azafrán florece amaneciendo 

y hay que recoger la flor en ese instante 

para que no se dañe


Los niños que duermen en las calles

se dañan en las calles 

y la muerte los recoge.


José Pulido.



***

Chet Baker, Paul Bley ~ Every Time We Say Goodbye


Por donde sea que pase el amigo Chet, siempre lo hace con una particularidad, lo hace seduciendo. Y aquí lo hace a cuatro manos, pues Paul Bley está magistral en el piano...




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martes, 3 de marzo de 2026

Todo aprendizaje es lento, lacl / Galería de imágenes - Otras contemplaciones, lacl / Galería de Orfeo - A Rota do Indivíduo (Ferrugem)

 © lacl 



Todo aprendizaje es lento, 

andante cantable,

piano piano,

pianissimo,

aunque nos abisme,

nos atraiga como un magneto

y nos entusiasme el vértigo de la velocidad. 

¿Por qué nos subyuga el correr? 

-podemos preguntarnos- 

y siento que no puede haber otra respuesta o razón

que por el goce regalado por la brisa

al golpear nuestra faz,

pues nos encanta el vértigo

de todo abismo,

y ese raptus de escalofrío

que nos sube desde el sexo

y toma nuestro cuerpo,

convirtiéndole en materia volátil

que se sabe muy expuesta y delicada,

tan pasajera y cercana a aquello

que va un paso más allá de la vida,

y ante lo cual retrocedemos

porque todavía no es la hora, no señor. 

¿Cómo no querer correr a campo traviesa 

sobre un potro tan desbocado como uno, 

cual las yuntas de corcel y jinete de Kafka o de Rimbaud?

Y, sin embargo, también es cierto que hay un crecer vegetativo

que se enamora de la lentitud, 

que nos posterga toda madurez, 

que nos detiene en el camino y nos dice: 

¡estate quieto! 

Y no nos permite avanzar al ritmo de los otros, 

y nosotros, impertérritos y pudibundos,

queriendo crecer a toda costa,

pero también gozándonos y aprendiendo a gozar la lentitud del crecer, 

porque el tiempo es otra cosa,

es esa regla tan distinta al vivir

que nos va empujando por dentro

y nos va sigilosamente ensanchando en la crecida.

Y, entonces, te sientes retratado

cuando lees aquellos versos que dicen 

"Al comenzar mis estudios", 

de un poeta barbado y algo impúdico y desvergonzado

Y te arrellanas en el sillón del alma

cuando lees un libro extraño y ancestral del que una sentencia reza que "un viaje de cien leguas comienza al primer paso". 

Entonces comprendes,

ya no con la cabeza,

sino con la inocencia del mirar

que hay lentitudes que se agradecen,

lentitudes a honrar cuando nos eligen

como sus víctimas sagradas.

Si has sido elegido, debes aceptar

que irás al sacrificio final,

gozoso y con la lentitud que corresponde

al contrapunto de la vida y la muerte. 


lacl, 3 de marzo de 2026. 3 de la tarde...

El poeta barbado


El libro extraño y sapiencial



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Galería de imágenes

Fotografías de lacl ©




Otras contemplaciones







Galería de Orfeo
A Rota do Indivíduo (Ferrugem)
Djavan


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El punto cero de la experiencia, lacl / Galería de Orfeo: Nature boy / Duets in Hannover 1975

© lacl 



El punto cero de la experiencia.


¿No has sentido, vivido o padecido,

alguna vez en tu vida, 

ese estremecimiento que es 

como volver al punto cero 

de la experiencia?

¿Encontrarte de pronto 

en una esquina de la ciudad 

ante un semáforo 

migrando del rojo al verde 

entre destellos de amarillo,

sin saber cuál es el derrotero 

de tu encrucijada 

o el camino que has de tomar, 

como si acabaras de empezar tu vida 

por obra y gracia 

de un golpe de dados?

Es como si regresaras 

a la laguna oscura 

del día de tu nacimiento,

volver al espacio en que te abres 

a una experiencia inusitada: 

estar en un sitio 

sin saber por qué estás allí, 

sin causa aparente,

sin minuto anterior 

y con la incertidumbre de un por qué 

hay golpes en la vida,

como dijera alguna vez un poeta 

Porque sí,

porque hay golpes en la vida 

que no se absorben ni se asimilan, 

pues han dado un paso más allá del dolor.

Son el trauma de lo que era y no es 

o de lo que no era y ahora tampoco es,

y son raptus, instantes, acaecimientos 

que nominamos 

                              "esto" 

                                         o 

                                             "aquello" 

fijándolos sobre un milimétrico segundo 

o colocándoles, como un retrato,

en el marco de un fondo 

que llamamos tiempo...

No nos caben entre las manos, no, 

y es tan honda la incertidumbre 

que no hayas cómo acunar la angustia 

y mecerla como se mece a un niño

luego de que ya ha pasado por ese embudo 

y ha tenido que convivir con el enigma


lacl, 2 de marzo de 2026, entre la hora del pulmón y la del amanecer...


Post scriptum, madrugada siguiente.


Mi alma ha estado algo arisca o renuente, no sabría cómo calificarlo, para la entrega a la palabra alada, ante las oleadas de barbarie que hemos padecido y seguimos padeciendo; ojos y oídos, como parte que somos de este "todo" que solemos nominar humanidad. 

Mala cosa ésta, la de sentirse uno  abrumado por el tumulto de la plaza, cuando los deseos y anhelos se convierten en un "quisiera", para decir por ejemplo cosas como que quisiera cantarle al coqueteo de la brisa entre los matorrales y los destellos de luz y sombra de que nos provee la cúpula celeste. 

Pues viene ello a significar que la intrusión de los contrahechos es tan fuerte que abusan e invaden nuestro fuero interior. No nos excusaremos diciendo que tenga uno que resignarse puesto que "es lo que hay", aunque ello  pudiera ser lo más natural como respuesta.*Pero  tomaré esta observación como* un llamado de atención personal al cuido del alma. 

No obstante lo dicho, al avance de la madrugada me encontré yo frente a ese asunto de las curvas extraviadas o del extravío en una curva de la vida, cosa que -seguro estoy- suele sucedernos a todos los mortales alguna vez en la vida. Y entonces surgieron estas palabras, casi como un caño que se  rebosa suavemente, abriendo un hilo apalabrado, un cauce accidental, vertiente de un río mayor que, impasible, sigue su curso, porque sus aguas se componen de una nateria desconocida para los hijos de una tribu de adoradores de la niebla de la cual forjan sus propias fantasías.

lacl, 3 de marzo de 2026. Otra nota escrita entre la hora del pulmón y el amanecer.


Ella Fitzgerald and Joe Pass, Nature boy



Ella Fitzgerald and Joe Pass, Duets in Hannover 1975  










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